Un megaproyecto interinstitucional de $36.500 millones busca aprovechar las aguas mieles del lavado del grano para generar energía limpia. La iniciativa, desarrollada en la Universidad Surcolombiana sede Pitalito, vincula a semilleros locales y promete transformar la agroindustria y la movilidad rural.

Investigadores y estudiantes de la Universidad Surcolombiana (USCO) en Pitalito avanzan en un ambicioso proyecto para producir hidrógeno vehicular a partir de las aguas mieles del lavado del café. La iniciativa, respaldada por MinCiencias con recursos del Sistema General de Regalías (SGR) por $36.500 millones, busca convertir este subproducto orgánico en un biocombustible verde, impulsando la investigación aplicada y la economía circular en el sur del departamento.
El mucílago de café
Históricamente, el beneficio del café en el Macizo Colombiano ha generado un reto ecológico significativo. El mucílago de café, esa capa viscosa y rica en azúcares que recubre el grano, suele ser desechado de manera directa en las fuentes hídricas como “aguas mieles”. En estado crudo, este subproducto agrícola es altamente contaminante debido a que su descomposición consume rápidamente el oxígeno del agua, afectando gravemente la fauna y la flora de la región. Sin embargo, el componente regional de este proyecto en el Huila plantea transformar esta amenaza latente en una solución de valor: la producción de hidrógeno mediante la fermentación oscura de estas aguas mieles del lavado del café. Este innovador bioproceso descompone la materia orgánica en ausencia de luz y oxígeno para liberar gases aprovechables. En esta fase investigativa participan de forma activa los grupos de Agroindustria de la USCO e Ingeniería Agrícola de la UNAL.
¿Qué es el hidrógeno vehicular?
Para dimensionar el alcance de esta iniciativa, es vital entender el producto final. El hidrógeno vehicular se perfila en la actualidad como un vector energético clave para la transición ecológica global. Funciona utilizando el gas hidrógeno —obtenido de manera limpia y renovable a partir de la biomasa cafetera— para inyectarlo en motores de combustión interna o utilizarlo en celdas de combustible de cero emisiones. Su principal ventaja radica en que optimiza exponencialmente la combustión del motor, reduce la dependencia de los combustibles fósiles tradicionales y disminuye de forma drástica las emisiones de gases contaminantes. Al aprovechar un residuo tan abundante en nuestra geografía productora, Pitalito podría sentar las bases de una revolución agroindustrial.
Una alianza académica de $36.500 millones
El proyecto, titulado oficialmente “Generación de conocimiento en ciencias básicas alrededor del Hidrógeno como alternativa a las fuentes fósiles”, fue socializado de manera detallada en la sede Pitalito de la USCO. Esta iniciativa cuenta con una histórica inyección de recursos del Sistema General de Regalías (SGR), aprobados por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación. Aunque la ejecución técnica principal recae sobre la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), el esfuerzo articula el talento de diversas sedes de la UNAL junto a 15 grupos de investigación, con especial énfasis en la producción biológica, termoquímica y electroquímica del hidrógeno, así como en su almacenamiento, transporte y sostenibilidad. Además, suma como aliados académicos estratégicos a la Universidad Surcolombiana, Uniguajira y la Pontificia Universidad Javeriana.
Formación de capital humano laboyano para el futuro
Más allá de las metas tecnológicas, la jornada de presentación liderada por el Dr. Luis Miguel Serrano Bermúdez —director general del proyecto y profesor de Bioprocesos del IBUN-UNAL— destacó el profundo impacto social de la intervención. Este macroproyecto, proyectado a cinco años, prioriza la generación de conocimiento en ciencias básicas para formar capital humano de alta calidad directamente en las regiones. En la práctica, este enfoque descentralizado se traducirá en el fortalecimiento de las capacidades científicas locales mediante la dotación de equipos de laboratorio de última generación y la vinculación laboral y formativa de estudiantes de pregrado y posgrado, apoyándose firmemente en la participación de los semilleros del Programa de Ingeniería Agrícola.
La investigación para transformar el mucílago de café en hidrógeno vehicular demuestra que el sur del Huila no es únicamente una despensa agrícola de excelencia, sino también un naciente epicentro de innovación científica y sostenibilidad ambiental. Al integrar el conocimiento de nuestras universidades públicas y los recursos del Estado, se abren horizontes inéditos para que el campo laboyano proteja sus ecosistemas mientras genera un alto valor agregado. Te invitamos a seguir explorando nuestros reportajes sobre economía local, medio ambiente y cultura regional en la red de medios digitales de ENREDIJO.
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