En un esfuerzo por erradicar el maltrato y modernizar la economía local, la administración municipal de Pitalito (Huila) avanza firme en la eliminación de los vehículos de tracción animal, conocidos popularmente como “zorras”. Tras un reciente encuentro con la Asociación de Zorreros del Sur, la alcaldía pactó acelerar el programa de reconversión laboral, apostando por unidades productivas que garanticen ingresos dignos para las familias y el rescate definitivo de los equinos.
El diálogo como motor del cambio para los zorreros
La erradicación del transporte animal no es solo un tema de rescate veterinario, sino un profundo desafío social. Durante décadas, el uso de las llamadas “zorras” (carretas arrastradas por caballos o mulas para el transporte de escombros y mercancías) ha sido el único sustento para cientos de hogares vulnerables.
Entendiendo esta realidad, la administración de Pitalito ha decidido no imponer medidas restrictivas unilaterales, sino apostar por la concertación. Según un reciente comunicado oficial, la alcaldía ha establecido mesas de diálogo directo con la Asociación de Zorreros del Sur. Este acercamiento busca que el proceso de transición no deje a nadie atrás, priorizando la construcción conjunta de alternativas dignas de trabajo y promoviendo, al mismo tiempo, un respeto inquebrantable por la vida animal.
De la tracción animal a las unidades productivas
Uno de los mayores diferenciadores de la estrategia en Pitalito es su enfoque en el futuro económico de los trabajadores. En lugar de limitarse a entregar vehículos motorizados (como los tradicionales motocarros), el municipio está impulsando un programa de reconversión hacia unidades productivas.
¿Qué significa esto en la práctica? Que las familias que entreguen sus caballos o mulas podrán acceder a capital semilla, capacitación y acompañamiento para iniciar sus propios microemprendimientos. Ya sea en el sector del comercio, los servicios o la agricultura, esta iniciativa busca generar nuevas oportunidades sostenibles. Las autoridades locales han enfatizado que este paso es fundamental para el desarrollo social del municipio, apuntando hacia un “Pitalito más humano y responsable”.
El reto nacional: ¿Qué dice la Ley 2138 de 2021?
El esfuerzo de Pitalito no ocurre en el vacío. Se enmarca en el cumplimiento de la Ley 2138 de 2021, una normativa nacional que ordenó a todos los distritos y municipios de Colombia iniciar programas de sustitución de vehículos de tracción animal.
Sin embargo, a nivel nacional, la implementación ha sido un camino lleno de obstáculos. Investigaciones recientes y debates en el Congreso de la República advierten que el país aún está lejos de erradicar esta práctica por completo, estimando que más de 6.000 seres sintientes continúan siendo utilizados para estas extenuantes tareas. La falta de presupuesto desde el Gobierno Nacional ha frenado la ley en muchas regiones, lo que hace que los esfuerzos locales con recursos propios, como el de Pitalito, destaquen como ejemplos de voluntad política frente a un mandato nacional rezagado.
El fin de las “zorras” en Pitalito es una noticia que marca un hito en la protección animal y el desarrollo económico de la región. Al cambiar el látigo y la carreta por unidades productivas y emprendimiento, el municipio demuestra que es posible modernizar las ciudades sin abandonar a las poblaciones más vulnerables. Desde la redacción de Enredijo, seguiremos de cerca el impacto de esta medida en las familias de la Asociación de Zorreros del Sur y la anhelada jubilación de estos caballos. ¡No olvides suscribirte a nuestro boletín para más reportajes a fondo sobre los cambios de nuestra región!








