La Gobernación solicitó a la Asamblea Departamental autorización para contratar un empréstito destinado a infraestructura, salud y agro. La iniciativa busca suplir la falta de inversión del Gobierno Nacional para cumplir las metas estructurales del Plan de Desarrollo “Por un Huila Grande 2024-2027”.

La Secretaría de Hacienda del Huila presentó ante la Asamblea Departamental un proyecto para adquirir una nueva obligación financiera por $80.000 millones. Esta solicitud responde a la necesidad urgente de asegurar la ejecución de obras prioritarias ante la drástica disminución de los recursos y aportes esperados por parte de la Nación. El debate, que se extenderá hasta el próximo 27 de septiembre, definirá la viabilidad de inversiones clave para los municipios y evaluará el futuro de la solidez fiscal del departamento.
Infraestructura y salud pública
El rubro más grueso de este cupo de endeudamiento, equivalente a $22.000 millones, se inyectaría a la Secretaría de Vías e Infraestructura. Las obras estratégicas para la conectividad de la región incluyen:
La rehabilitación del corredor vial primario y secundario en el tramo Teruel-Palermo.
El mejoramiento de la ruta Oporapa-Saladoblanco-La Cabaña.
La construcción del puente Las Cauchos en el municipio de San Agustín, con una asignación de $2.000 millones. Esta obra es considerada urgente tras la destrucción de la antigua estructura por una creciente súbita en febrero de 2025, emergencia que dejó incomunicadas a más de 2.300 personas.
El sector de la sanidad también representa un eje central del proyecto. Se proyectan $15.000 millones para fortalecer la red hospitalaria. De este monto, $10.000 millones apalancarían la edificación del nuevo Hospital San Vicente de Paul en Garzón, mejorando la capacidad de atención de segundo nivel. Los $5.000 millones restantes garantizarían la dotación de equipos biomédicos esenciales para la Torre Materno Infantil del Hospital Universitario Hernando Moncaleano en Neiva.
Agropecuario y educativo
El apalancamiento de los sectores productivos y académicos tiene un peso vital para el sur del departamento. Para educación se destinarían $12.000 millones.
Un total de $10.000 millones se utilizarían en infraestructura educativa básica y media en municipios como Pitalito, Isnos, La Plata y Algeciras, beneficiando directamente a 3.120 estudiantes.
Se asignarían $2.000 millones específicos para crear ambientes de aprendizaje con tecnologías de la información (TIC) en la sede de la Universidad Surcolombiana en Pitalito, impactando a 1.549 alumnos.
En cuanto al renglón agroindustrial, el sector agropecuario recibiría $11.000 millones. La Gobernación planea aportar $6.000 millones para construir centrales de beneficio de café en Pitalito, La Plata y El Agrado, un megaproyecto de $36.000 millones que requiere cofinanciación nacional y municipal. Adicionalmente, se dispondrán $5.000 millones para poner en marcha una planta industrial de fertilizantes fosfatados aprovechando los agrominerales locales. Finalmente, $14.000 millones fortalecerían a las Juntas de Acción Comunal a través del IDACO y $4.000 millones permitirían avanzar en la fase 3 del alcantarillado sanitario en Belén, La Plata.
Viabilidad financiera
Diana Patricia Sierra, secretaria de Hacienda del Huila, defendió la iniciativa en la duma asegurando que el departamento mantiene finanzas responsables y una calificación crediticia AA, ratificada por BRC Ratings S&P Global a finales de 2025. Según la funcionaria, la región tiene capacidad de pago para asumir el empréstito sin rebasar los límites legales de funcionamiento de la Ley 617 de 2000.
El modelo de pago propuesto contempla un periodo de gracia para los años 2027 y 2028, durante el cual solo se cancelarían intereses. La amortización del capital arrancaría formalmente en 2029, alcanzando su pico más alto de exigencia financiera en 2030, con pagos proyectados por $17.303 millones. Como principal garantía, el gobierno departamental pignoraría el 46% de los recursos de libre destinación del impuesto a los licores y el 100% del recaudo por el impuesto a la cerveza.
Debate y posturas divididas
La propuesta no ha estado exenta de fuertes reparos en la corporación, recordando que recientemente ya se había aprobado otro cupo de endeudamiento por $90.000 millones. El diputado Armando Acuña alertó sobre el riesgo inminente de llevar las finanzas al límite, argumentando que se comprometería severamente la caja y la maniobrabilidad del próximo gobierno departamental. Acuña sugirió que, ante la falta de liquidez nacional, lo verdaderamente responsable sería modificar y sincerar las metas del Plan de Desarrollo en lugar de adquirir más deuda. Además, cuestionó la pignoración de rentas comerciales recordando que el contrato actual con la proveedora de licores vence en agosto de 2027.
En la misma línea, el diputado Rodrigo Lara advirtió que las deudas acumuladas ascienden a cerca de $260.000 millones y que sumar otros $80.000 millones dejaría al Huila prácticamente sin margen de crédito futuro. No obstante, Lara reconoció la urgencia de salvar las obras en salud pública, sugiriendo que únicamente proyectos críticos como los hospitales de Garzón y Neiva, además de las urgencias en Pitalito, deberían apalancarse por crédito, buscando recursos propios o regalías para lo demás. Finalmente, Virgilio Huergo exigió una revisión minuciosa para garantizar el cierre financiero real de las obras y propuso visitas de campo inmediatas para auditar el estado actual antes de aprobar la inyección de capital.
La decisión final permanece en manos de los asambleístas, quienes deberán equilibrar la necesidad imperiosa de impulsar el desarrollo regional y la empleabilidad con la responsabilidad fiscal a largo plazo. Mantente informado sobre el desenlace de este debate político y económico a través de todos los canales digitales de ENREDIJO.
La información de este artículo fue recopilada por nuestro equipo periodístico. La corrección se realizó con asistencia de inteligencia artificial.








