En la socialización participo la administración, comerciantes y opositores al proyecto. Fotos: Alcaldía Pitalito
Este lunes 3 de agosto, la Alcaldía de Pitalito socializó oficialmente el proyecto “Calle del Café” en el Parque de la Valvanera. La iniciativa busca transformar este espacio para impulsar el turismo y contrarrestar la inseguridad local, aunque enfrenta una firme oposición de sectores ambientalistas y cívicos que denuncian una presunta privatización y daños ecológicos.
El proyecto de renovación abarcará un área de intervención de aproximadamente 1.730 metros cuadrados. La ejecución cuenta con una inversión de 1.100 millones de pesos y un plazo de obra de cinco meses. La entidad contratante responsable es CorpoAgroCentro, mientras que los trabajos de ingeniería estarán a cargo de la firma RAR Constructores SAS. Por su parte, el seguimiento técnico y financiero será liderado por el ingeniero Milton Montilla a través de la interventoría.

Según la arquitecta Indira Charry, directora Técnica de Vivienda, el diseño contempla la instalación de mobiliario funcional, escenarios culturales, zonas verdes renovadas y senderos accesibles para personas con movilidad reducida. El alcalde Yider Luna Joven detalló que la financiación de esta obra fue posible gracias a los ahorros generados al no contratar externamente el alumbrado navideño del año anterior. Además, se han adelantado conversaciones con la Federación Nacional de Cafeteros para convertir el lugar en un punto estratégico de las rutas turísticas.
El comercio local defiende el corredor turístico
Durante la jornada, los comerciantes aledaños expresaron su rotundo respaldo a la modernización. Para los habitantes y propietarios de negocios, el parque ha padecido un prolongado abandono gubernamental y se ha convertido en un foco crítico de delincuencia.
Los empresarios denuncian constantes robos de cableado eléctrico y acometidas, afectando gravemente sus operaciones.
El área verde es utilizada frecuentemente como baño público y como zona de expendio y consumo de sustancias alucinógenas.
Las ramas de árboles sin mantenimiento adecuado han ocasionado daños en los techos y emergencias por incendios en los transformadores.
El alcalde municipal respaldó estas quejas, subrayando que el objetivo es cambiar un entorno dominado por la inseguridad por un espacio familiar amable e iluminado.
Gestión del riesgo y arbolado
El manejo ambiental ha sido uno de los puntos más polémicos de la intervención. Mauricio Guacaneme, director de la Oficina de Ambiente y Gestión del Riesgo, aclaró que la reciente tala de especies arbóreas, como dos araucarias y un pino, obedeció a conceptos técnicos por riesgo inminente. Estas decisiones fueron previamente avaladas por una comisión integrada por la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena (CAM), el Cuerpo de Bomberos y profesionales forestales.
El funcionario garantizó que el resto del arbolado histórico no será talado, sino que recibirá podas preventivas. Además, confirmó que el proyecto incluye la reposición de las especies removidas para preservar el valor paisajístico del sector.
Oposición cívica al modelo

A pesar de los argumentos de la administración, colectivos jurídicos y defensores del Macizo Colombiano manifestaron su total rechazo. Voceros ciudadanos como Giovany Rojas, Yusney Rojas y Marco Bravo radicaron un documento en el que advierten sobre graves vicios de legalidad en la ejecución del proyecto.
Los opositores sostienen que no existe una autorización válida del Concejo Municipal para modificar el uso del suelo de recreación pasiva a explotación comercial. Los líderes cívicos anunciaron la interposición de acciones populares y medidas cautelares ante el Tribunal Administrativo del Huila, argumentando que la construcción de casetas comerciales para terceros equivale a privatizar el patrimonio público con recursos del Estado.
Control político del proyecto
Frente a las acusaciones de privatización, la administración local respondió que aún no se ha definido el modelo administrativo que regirá en el parque. La Alcaldía adelanta análisis jurídicos y financieros para estructurar un modelo que garantice el mantenimiento del espacio bajo principios de legalidad y transparencia, buscando que sea autosostenible.
La concejal Sandra Blanco intervino para apoyar la ejecución de la obra y enfatizó que el Concejo Municipal ejercerá un estricto control político sobre los recursos. Asimismo, sugirió que los ingresos provenientes del arrendamiento de los futuros módulos comerciales se destinen exclusivamente a un rubro para el aseo, vigilancia y sostenimiento preventivo de la plaza.
La transformación del Parque de la Valvanera plantea un desafío crucial para Pitalito: lograr un equilibrio entre el desarrollo económico y el respeto riguroso por el espacio público. Siga conectado a nuestro portal ENREDIJO para conocer el avance y los desenlaces legales de esta histórica obra.
La información de este artículo fue recopilada por nuestro equipo periodístico. La corrección se realizó con asistencia de inteligencia artificial.








