Fotos: ® Enredijo
En tiempos en que la prisa parece imponerse sobre la memoria y las modas globales amenazan con uniformar los sonidos de los pueblos, resulta alentador saber que aún existen hombres y mujeres empeñados en cantar su territorio.
El próximo 15 de junio, a partir de la 1:30 de la tarde, la Escuela de Música de Pitalito abrirá sus puertas para recibir a las agrupaciones participantes del VII Encuentro de Música Campesina “Así Suena el Sur del Huila volumen VI”, un escenario donde la palabra hecha canción se convierte en testimonio vivo de nuestra identidad cultural.

Artistas empíricos provenientes de los municipios de San Agustín, Palestina, Timaná, Saladoblanco, Oporapa, Garzón y Pitalito llegarán con sus instrumentos, sus historias y sus composiciones inéditas, nacidas no en estudios sofisticados ni en laboratorios de mercadeo musical, sino en la cotidianidad de la vida campesina, allí donde el amanecer todavía huele a café recién tostado y donde los caminos conservan el eco de los abuelos.
Cada canción será una ventana abierta hacia el alma de esta región. Hablarán del agua que nace en las montañas, de las aves que sobrevuelan nuestros cafetales, de las costumbres heredadas, de la gastronomía que identifica a nuestros pueblos y de los valores que aún resisten en las comunidades rurales. Son composiciones que surgen del corazón y que encuentran en la música una forma de preservar aquello que el tiempo amenaza con borrar.
Durante siete años este proceso ha venido demostrando que la cultura no es un lujo ni un entretenimiento pasajero. Es una herramienta de cohesión social, una escuela de ciudadanía y una manera de fortalecer el sentido de pertenencia hacia el territorio. Gracias a los talleres de formación, la composición musical y los procesos de grabación, apoyados por la administración municipal de Pitalito y amigos que creen que la memoria es un elemento fundamental, muchos artistas campesinos han descubierto que sus vivencias también merecen ser contadas y escuchadas.

Lo verdaderamente valioso de este encuentro es que devuelve la palabra a quienes durante mucho tiempo permanecieron al margen de los grandes escenarios culturales. Aquí los protagonistas son los hombres y mujeres del campo; aquellos que cultivan la tierra durante el día y que en las noches convierten sus recuerdos, alegrías y preocupaciones en versos y melodías.
Mientras otros territorios buscan desesperadamente recuperar sus raíces, el sur del Huila sigue demostrando que aún es posible preservarlas vivas mediante la participación comunitaria y el trabajo colectivo. Cada canción presentada será también un acto de resistencia cultural frente al olvido.
Por eso, más que asistir a un concierto, quienes lleguen a la Escuela de Música de Pitalito tendrán la oportunidad de escuchar la voz auténtica de un territorio que se niega a desaparecer entre el ruido de la modernidad. Porque cuando un pueblo canta su historia, fortalece su memoria; y cuando fortalece su memoria, asegura su futuro.
El 15 de junio volverá a sonar Así suena el sur del Huila. Y cuando eso ocurra, no serán únicamente los instrumentos los que hablen. Hablarán también las montañas, los ríos, los cafetales y las generaciones que han hecho de esta tierra un lugar digno de ser cantado.








