El crecimiento exponencial del hospedaje a través de plataformas digitales ha puesto al departamento del Huila en una encrucijada entre la innovación turística y la urgencia de control. Con más de 600 inmuebles ofertados en aplicaciones como Airbnb y redes sociales, el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo ha lanzado un nuevo decreto este diciembre de 2025 para endurecer los requisitos del Registro Nacional de Turismo (RNT). Esta medida busca formalizar un sector que crece al 15% anual, frente al modesto 4% de la hotelería tradicional, en un esfuerzo por garantizar la seguridad de los viajeros y la equidad tributaria.
El imparable ascenso de las viviendas turísticas
En el Huila, el fenómeno de la propiedad horizontal y las fincas de recreo ha transformado el mapa del alojamiento. Según datos de COTELCO y registros locales, el departamento ya cuenta con una oferta que supera ampliamente a los 400 hoteles tradicionales. Solo en Neiva, el tejido empresarial turístico creció un 11,8% entre 2024 y 2025, alcanzando los 634 prestadores de servicios, donde las viviendas turísticas representan ya el 40,5% del total de la oferta.
Este auge no es casual. La flexibilidad de precios y la posibilidad de alojarse en entornos rurales han impulsado la demanda, especialmente durante festividades como el San Pedro, donde la ocupación en alojamientos rurales y ecohoteles suele superar el 50%. Sin embargo, este crecimiento ha sido desordenado, pues, mientras los hoteles cumplen con normativas rigurosas, una gran parte de las viviendas opera en la informalidad, sin aportar a las arcas departamentales ni cumplir con estándares mínimos de calidad.
El nuevo decreto de 2025
Ante esta realidad, el Gobierno Nacional presentó un proyecto de decreto (con plazo de comentarios hasta el 17 de diciembre de 2025) que cambia las reglas del juego. La nueva normativa establece que la formalización ya no será voluntaria, sino una obligación estricta para operar. Entre las nuevas exigencias para los anfitriones se encuentran:
Certificación de bomberos, un requisito que genera polémica en zonas rurales del Huila donde no existen cuerpos de bomberos locales; concepto sanitario emitido por autoridades de salud locales para verificar las condiciones de higiene; seguros de responsabilidad, que determinan la obligatoriedad de contar con una póliza que cubra cualquier siniestro durante la estancia, algo que hoy es inexistente en la mayoría de alquileres informales, e interoperabilidad digital, que establece que las plataformas deberán eliminar en cuestión de horas cualquier anuncio que no cuente con un RNT vigente y verificado.
Seguridad y competencia
Para Joan Manuel Rodríguez, director de COTELCO Capítulo Huila, el mayor riesgo de la informalidad es la seguridad del huésped. “En estas viviendas no se sabe quién ingresa ni quién sale; no hay vigilancia ni un seguro hotelero que proteja al turista en caso de accidente”, advierte. Además, preocupa el uso de estos espacios para actividades ilícitas como el hurto y la explotación sexual de menores, flagelos que los hoteles tradicionales combaten con protocolos estrictos.
La competencia también es desigual en el ámbito del servicio. Mientras que el sector formal ofrece limpieza diaria y atención personalizada, el hospedaje digital a menudo carece de este factor humano, centrándose solo en la entrega de llaves. No obstante, el impacto económico de las plataformas es innegable: se estima que por cada 10 dólares gastados en alojamiento digital, se generan 48 dólares adicionales en consumo local en restaurantes y transporte.
El gremio de anfitriones ha alertado que las nuevas trabas administrativas podrían causar una contracción masiva del mercado. En departamentos como el Huila, donde el turismo internacional creció un 60% en la última Semana Santa, una salida de las plataformas podría afectar la conectividad del destino con el mundo. El reto para el 2026 será encontrar un equilibrio que permita la innovación sin sacrificar la seguridad y la ley.
¿Qué es el RNT y por qué es obligatorio para alquilar por plataformas?
Es el registro que identifica a los prestadores de servicios turísticos en Colombia. Según el nuevo decreto de 2025, es obligatorio para garantizar que el inmueble cumple con normas de seguridad, uso de suelo y protección al consumidor, permitiendo una competencia justa con el sector hotelero formal.
¿Qué pasa si alquilo mi vivienda turística sin tener el registro vigente?
Los anfitriones se enfrentan a la suspensión automática de su anuncio en plataformas como Airbnb. Además, el Ministerio de Comercio enviará órdenes de cierre inmediato a las alcaldías y se podrán imponer multas económicas considerables por operar en la informalidad.
El Huila se posiciona como un destino de talla internacional, pero su consolidación depende de una formalización efectiva. El nuevo decreto de 2025 no busca eliminar la oferta digital, sino integrarla en un marco de responsabilidad que proteja tanto al turista como a la comunidad local. En “Enredijo”, seguiremos de cerca la implementación de estas medidas que definirán el futuro de nuestras vacaciones.








