Este Viernes Santo, 3 de abril, el árido y fascinante paisaje del departamento del Huila será el escenario del Primer Gran Viacrucis a través del Desierto de la Tatacoa. Desde las 4:00 de la mañana, feligreses, ciclistas y motociclistas partirán del parque principal de Villavieja para recorrer 26 kilómetros hasta la vereda Doche. Impulsado por el Padre Iván Rene, la Junta de Acción Comunal y la Alcaldía Municipal, este evento pionero busca unir la devoción cristiana con el deporte y el turismo de naturaleza en una de las zonas más biodiversas del sur de Colombia.
Un recorrido de 26 kilómetros
La Semana Santa en el Huila toma un nuevo matiz este año. Atrás quedan las tradicionales procesiones de calles pavimentadas para dar paso a 26 kilómetros de penitencia, fe y resistencia física en medio del bosque seco tropical. El trayecto de este Viacrucis arranca de madrugada para aprovechar la frescura del alba, permitiendo a los asistentes contemplar uno de los amaneceres más espectaculares que ofrece la geografía colombiana. La jornada comenzará en la oscuridad, un simbolismo perfecto para el paso de la muerte a la resurrección, guiados por la fe comunitaria, los faros de las bicicletas y las luces de las motocicletas que acompañarán a los caminantes.
Quienes acepten el reto podrán realizar la peregrinación caminando, pedaleando o en motor, adaptándose a las capacidades y preferencias de cada participante. A lo largo del agreste camino, la organización ha dispuesto estaciones de descanso y oración cada dos kilómetros. Estos puntos estratégicos no solo servirán para reflexionar sobre los pasajes bíblicos de la Pasión de Cristo, sino que garantizarán la hidratación y el bienestar de los peregrinos frente a las elevadas temperaturas que caracterizan a esta zona en horas posteriores al amanecer.
El renacer del turismo religioso
Villavieja es mundialmente conocida por la observación astronómica y sus formaciones geológicas de tierra ocre y gris. Sin embargo, este evento se perfila como un proyecto piloto para consolidar el turismo religioso a nivel nacional. La iniciativa, liderada por la parroquia local en sinergia con la comunidad de Doche, tiene una clara proyección a futuro: convertir este trazado en una ruta oficial y permanente para el cicloturismo de fe.
El Huila siempre ha figurado en el radar del turismo de aventura en el sur occidente colombiano, pero abrir esta nueva frontera posiciona a Villavieja como un destino polifacético. La estrategia busca dinamizar la economía local durante la Semana Mayor, atrayendo a visitantes que buscan experiencias alternativas. Al integrar a ciclistas de montaña y agrupaciones de moteros, el evento rompe los esquemas convencionales de la tradición católica, abriendo las puertas a nuevas generaciones de viajeros que desean conectar con sus creencias en pleno contacto con el entorno natural.
Un oasis de biodiversidad
El punto de llegada de esta jornada de penitencia es la vereda Doche, un auténtico tesoro escondido en el extremo norte del municipio. Atravesar el desierto de occidente a oriente significa pasar de los áridos estoraques a un ecosistema ribereño lleno de vida. Doche es una tierra bañada por el río Cabrera, el caudal que sirve de límite natural entre los departamentos del Huila y Tolima, creando un microclima ideal para la proliferación de flora y fauna excepcional.
Al concluir el recorrido, los peregrinos se encontrarán con un destino privilegiado para la observación. La zona destaca por el avistamiento de especies emblemáticas como el caimán aguja, el mono aullador y una inmensa variedad de aves. Además, este sector posee un valor histórico y científico incalculable; en años anteriores, la zona ha sido escenario de hallazgos paleontológicos de gran magnitud, incluyendo restos fósiles de megafauna extinta como el gigantesco Megaterio. Caminar hacia Doche es transitar por un cementerio prehistórico que cuenta la evolución de la Tierra.
El sabor del desierto
La recompensa al final del trayecto va mucho más allá de la satisfacción espiritual. Doche es reconocida regionalmente como una poderosa despensa agrícola dentro del ecosistema semiárido. Sus tierras fértiles, nutridas por las fuentes hídricas cercanas, permiten el cultivo de productos de altísima calidad que sorprenden a quienes creen que en el desierto nada florece.
Entre todos sus tesoros gastronómicos, brilla la producción cacaotera. Certámenes agrícolas recientes demuestran que en la vereda Doche se cultiva uno de los mejores cacaos orgánicos de Colombia, habiendo ganado primeros lugares en concursos como el “Cacao Selecto del Huila”. El proceso artesanal con el que las familias productoras transforman la semilla en un exquisito chocolate puro, demuestra la resiliencia campesina. Los asistentes al Gran Viacrucis tendrán la oportunidad de degustar este producto, apoyando directamente la economía rural.
El Señor de los Milagros
El propósito de esta peregrinación trasciende el evento deportivo de un solo día. La Junta de Acción Comunal de Doche trabaja activamente en un gran proyecto comunitario: construir una Capilla en honor al Señor de los Milagros. Este templo se concibe no solo como un lugar de culto permanente, sino como una obra que dialogará armónicamente con el paisaje circundante.
La infraestructura proyectada combinará el arte religioso con técnicas de construcción y arte ancestral, utilizando materiales rústicos extraídos de la misma región para mantener la estética del desierto. De esta manera, cada pedalazo y cada paso dado en los 26 kilómetros del Viacrucis es también un paso hacia la materialización de este sueño colectivo, buscando que la capilla se convierta en el corazón espiritual de la Tatacoa.
Este Primer Gran Viacrucis es mucho más que una conmemoración de Semana Santa; es una invitación viva a descubrir la resiliencia del paisaje huilense, la devoción de su gente y la riqueza oculta de la vereda Doche. Representa una fusión perfecta entre fe, exigencia deportiva, gastronomía de origen y conservación ambiental. Desde Enredijo, seguiremos muy de cerca cómo estas iniciativas comunitarias transforman el mapa turístico de Colombia. ¡Te invitamos a compartir este artículo y a seguir navegando por nuestro portal para descubrir más historias que conectan al país!








