Foto: MinAmbiente
Tras cuatro jornadas de deliberaciones intensas y una amplia participación multisectorial, la Primera Conferencia para la Transición más allá de los Combustibles Fósiles ha concluido su fase preparatoria, dando paso al segmento de alto nivel. El encuentro, que ha tenido lugar en Santa Marta, ha logrado consolidar una hoja de ruta con el consenso de diversas organizaciones académicas, parlamentarias, gremiales y sociales, orientada a la descarbonización de la economía global.
El evento, que reunió a más de 1.500 delegados de diversos países, ha funcionado como un espacio de articulación que abarca siete ejes estratégicos: académico, legislativo, comunidades locales, gobiernos subnacionales, sector laboral, privado y organismos multilaterales.
Un enfoque plural y global
La ministra de Ambiente y Desarrollo Sostenible (e) de Colombia, Irene Vélez Torres, informó que el proceso ha permitido la elección democrática de vocerías que llevarán propuestas unificadas al debate ministerial. Durante esta fase, se destacó la participación de 35 parlamentarios internacionales —quienes integran una coalición enfocada en el abandono de los hidrocarburos— y representantes de gobiernos locales, entre los que sobresale la delegación del estado de California, Estados Unidos.
El alcance económico de las negociaciones es significativo. De acuerdo con Stientje van Veldhoven, ministra de Clima y Crecimiento Verde de los Países Bajos, el segmento de alto nivel contará con la representación de cerca de 60 países, los cuales representan aproximadamente el 30% del Producto Interno Bruto (PIB) mundial y un tercio del consumo global de combustibles fósiles.
“Es la primera vez que nos reunimos bajo este enfoque. El cambio no solo es hacia la energía renovable o la eficiencia, sino hacia una transición estructural para dejar atrás los combustibles fósiles”, señaló van Veldhoven.
Compromisos sectoriales
Durante los días previos, el evento registró avances concretos en diversos frentes como el “ámbito científico”, más de 500 expertos lanzaron el Panel Científico para la Transición, estableciendo 12 acciones técnicas para acelerar la agenda de descarbonización; el “reconocimiento territorial”, el Encuentro de Autoridades Indígenas, realizado en el resguardo de Katanzama, concluyó con un llamado enfático sobre la necesidad de reconocer a las comunidades indígenas como guardianas del territorio para garantizar una transición justa; la “dimensión ética”, se acordó la creación de un Comité Ético Interreligioso e Interespiritualidades, que integrará a 18 organizaciones de fe para aportar una visión ética sobre el cuidado de la vida en el marco de este cambio global y un “acuerdo entre sectores productivos y laborales” en el representantes sindicales insistieron en que cualquier política de transición debe blindar el trabajo decente y la negociación colectiva. Por su parte, el sector empresarial resaltó la importancia de fortalecer la inversión pública y privada en redes modernas y tecnologías limpias.
El desafío del segmento de alto nivel
El inicio del segmento de alto nivel plantea una encrucijada compleja cómo lograr una transición ordenada y equitativa sin incurrir en nuevas formas de extractivismo o asfixia financiera. Los delegados tienen ante sí el reto de traducir los consensos obtenidos en la fase preparatoria en compromisos vinculantes que permitan reducir la dependencia de los combustibles fósiles, mitigar la deuda pública y promover una reconversión productiva efectiva.
La Conferencia se perfila, así, como un punto de inflexión necesario para coordinar las agendas de países productores y consumidores, buscando un terreno común que garantice la sostenibilidad económica y ambiental a largo plazo.



