Por primera vez, una producción íntegramente gestada en el Huila llega a los Premios India Catalina. La serie documental La vorágine de José Eustasio, dirigida por Alexander García Melo, competirá este 18 de abril en Cartagena. Este hito no solo celebra la memoria del icónico escritor, sino que marca un triunfo sin precedentes para el cine y la televisión regional frente a la histórica centralización de la industria audiovisual en Colombia.
Un reconocimiento al audiovisual huilense
La nominación de la serie La vorágine de José Eustasio a los Premios India Catalina representa mucho más que una simple presencia en una gala nacional. Es un momento inédito para el departamento del Huila, que por primera vez llega a esta instancia con una obra nacida desde su propio territorio y contada por sus propios realizadores. Tras su estreno a finales del año pasado en el Teatro Pigoanza de Neiva, la producción logró cautivar a la crítica hasta asegurar su cupo en este prestigioso certamen.
La ceremonia se realizará el 18 de abril en Cartagena, y el equipo espera viajar el 16 del mismo mes, aunque todavía están a la espera de confirmación sobre la cantidad de personas que podrán asistir. “Ya nos sentimos ganadores con esta nominación”, afirma el director y productor huilense Alexander García Melo. Para él y su equipo, este logro significa un triunfo para quienes han trabajado durante años por consolidar procesos de producción desde la región, un sector que históricamente ha estado concentrado en las grandes ciudades.
Memoria, literatura y territorio
Concebida con apoyo del Ministerio TIC mediante la convocatoria Abre Cámara, la obra es una serie documental que parte de la obra y la memoria del escritor huilense José Eustasio Rivera. La historia sigue a la poeta, novelista y editora huilense Ana Patricia Collazos, quien escribe un libro en memoria del autor. En ese proceso inicia un recorrido por diferentes lugares del país en busca de historias y testimonios que le permitan comprender mejor la vida y la obra del escritor.
Ese recorrido se convierte en una exploración del territorio y de las historias que rodearon a Rivera y que influyeron en una de las obras más importantes de la literatura colombiana. La serie fue grabada en el Huila, en Bogotá y en los Llanos, con un equipo técnico de más de siete personas. Desde el proceso de creación hasta el estreno pasaron alrededor de ocho meses, tiempo dedicado a la investigación, escritura, grabación y edición.
El largo camino del cine regional
Este salto a la televisión nacional no nació de la noche a la mañana; es producto de una trayectoria persistente. Formado en cine y televisión, el trabajo de García Melo ha estado ligado a la realización de proyectos en los que el Huila y sus historias han sido el eje central. Después de varios años impulsando espacios para el cine regional, decidió dedicarse a la producción independiente.
En ese proceso nació el documental Me suena a rajaleña, que logró llegar a salas de cine comerciales en el país y obtuvo un reconocimiento internacional en Francia. Luego llegarían proyectos como El alma del rajaleña y, finalmente, La vorágine de José Eustasio. “Estamos haciendo historia en el audiovisual huilense”, dice García, convencido de que este momento es de todo un departamento que durante años ha trabajado por consolidar procesos culturales.
Filmar desde la periferia
A pesar de la alegría colectiva, el director no oculta la otra cara de la moneda. Hacer cine y televisión desde una región implica enfrentar dificultades económicas, falta de apoyo institucional y limitaciones técnicas que muchas veces obligan a trabajar con recursos mínimos. “No ha sido fácil”, confiesa al referirse a los años de trabajo que hay detrás de la nominación.
Para consolidar verdaderamente este naciente clúster cultural, García enfatiza la necesidad de voluntad política. “Nos hubiera gustado un poquito más de apoyo de los entes municipales o departamentales”, afirma, aunque insiste en que el trabajo debe continuar para seguir abriendo caminos a las nuevas generaciones de realizadores.
Lo que viene para el talento opita
Más allá de los reconocimientos individuales, el director insiste en que la nominación es el resultado de un trabajo colectivo en el que han participado técnicos, productores, investigadores y medios de comunicación. “Nos vemos como pioneros abriendo caminos”, asegura García, sintiéndose muy agradecido con Dios, el equipo y la gente que respaldó el proyecto en la fase de votaciones del público.
El camino de la serie apenas comienza en las pantallas de los colombianos. Durante el año 2026 la serie será emitida en los diferentes canales públicos del país, lo que permitirá que llegue a audiencias de distintas regiones de Colombia. La nominación parece ser el comienzo de una nueva etapa para el audiovisual del Huila, demostrando que las historias de este departamento también merecen ser contadas y vistas por todo el país.
La hazaña de La vorágine de José Eustasio nos enseña que la descentralización del relato nacional es posible cuando sobra talento y perseverancia. Este hito no es el final del recorrido, sino el gran incentivo para una industria regional lista para volar alto. Desde Enredijo seguiremos de cerca la participación del talento opita en Cartagena e invitamos a todos nuestros lectores a conectarse este año con la serie a través de la televisión pública. ¡El Huila es de exportación!








