El relanzamiento del programa de resocialización en alianza con el PNUD desata un fuerte debate político y social. Mientras la Alcaldía defiende la rehabilitación integral y el retorno voluntario a los lugares de origen, líderes y concejales denuncian un presunto asistencialismo, aumento de inseguridad y el supuesto manejo irregular de millonarios recursos públicos.

En octubre de 2026, la administración municipal del alcalde Yider Luna en Pitalito (Huila) retomó las acciones de la Fase 2 del programa social para la población en condición de calle ubicando un centro de atención en el barrio Villa del Prado. Aunque el proyecto busca la resocialización mediante convenios internacionales, actualmente enfrenta auditorías de la Contraloría Departamental por supuestas anomalías financieras y quejas comunitarias ante crecientes problemas de salubridad e inseguridad en la zona.
Retorno voluntario
La estrategia gubernamental denominada Programa de Atención Psicosocial Pitalito Solidario retomó recientemente sus labores en el marco del proceso Construyendo Dignidad, respaldado por el PNUD Colombia y gestionado por la Corporación Floresencia. Como primera acción representativa de esta nueva etapa en el año 2026, la administración municipal celebró el retorno voluntario número 24 de un habitante de calle hacia su lugar de origen. Este acompañamiento psicosocial pretende facilitar el reencuentro con las redes de apoyo familiar desde el respeto por la autonomía y la voluntad individual de cada persona.
Sin embargo, el relanzamiento de esta iniciativa no ha estado libre de polémicas debido a la firma de un nuevo convenio interinstitucional tasado en $224 millones de pesos, compuesto por $104 millones del municipio y $120 millones aportados por el PNUD. La instalación del centro de operaciones para la atención en el salón comunal del barrio Villa del Prado desató una marcada división en la ciudad, donde diversos líderes comunitarios y concejales cuestionan severamente el uso del erario y el impacto real del proyecto en su entorno.
Las advertencias ciudadanas
Diversos sectores de la ciudadanía han alzado su voz para criticar lo que consideran una visión puramente asistencialista que no resuelve el problema de fondo. Los residentes de Pitalito denuncian constantemente la ausencia de un censo real de caracterización, argumentando que la estrategia oficial ha provocado un peligroso “efecto llamado”.
Según esta perspectiva comunitaria, la oferta de estos servicios gratuitos atrae a más personas en condición de calle a la localidad. Los vecinos advierten que esta situación está derivando en el evidente deterioro del entorno urbano, graves deficiencias de salubridad y un alarmante incremento en la percepción de inseguridad y el microtráfico en las calles del municipio. Para muchos, la iniciativa se queda corta frente a una problemática estructural tan profunda.
Lupa fiscal a la inversión social
La controversia trascendió el inconformismo ciudadano y escaló rápidamente al plano legal gracias a los hallazgos revelados por la concejal Sandra Calderón. La cabildante expuso presuntas irregularidades sobre el contrato saliente, en el cual se invirtieron $445 millones de pesos. Entre los principales señalamientos se destaca la destinación desproporcionada de recursos a rubros administrativos y el uso no regulado de la denominada Moneda Solidaria, la cual, según las denuncias, habría funcionado como una caja menor sin el rigor financiero exigido.
Ante estas presuntas anomalías administrativas y los cuestionamientos recurrentes sobre las inconsistencias, la Contraloría Departamental del Huila formalizó la apertura de un proceso auditor. Este organismo de control busca establecer de manera definitiva si existió un detrimento patrimonial en la ejecución de los millonarios recursos destinados a la población vulnerable del municipio.
La defensa de la administración
Frente a las duras acusaciones, el alcalde Yider Luna —quien inició su mandato recordando sus promesas de reforzar el tejido social— reafirmó la importancia del proyecto y atribuyó categóricamente las críticas a claros intereses políticos. “Quien satanizó el programa es una concejal que tiene intereses políticos”, aseguró el mandatario, recordando a la opinión pública que su compromiso social viene desde 2019, cuando fundó de manera particular un centro de rehabilitación.
Luna defendió el enfoque de su programa argumentando que “la fácil es súbalo en un camión y vaya del problema a otro… la razón es resolver el problema de manera integral”. Precisó que el proyecto cuenta con acompañamiento en psicología, trabajo social, servicio de comedores y lavadoras. Asimismo, aclaró que la controversial Moneda Solidaria, anunciada meses atrás, es una herramienta pedagógica sin valor comercial para evitar que la mendicidad financie los expendios de drogas. “Darle una moneda de 500 al habitante de calle no es calmarle su hambre, es alimentarle su adicción”, advirtió tajantemente. A la fecha, la administración señala que la inversión total ronda los 600 millones de pesos, y, basados en una caracterización reciente, existen cerca de 200 habitantes de calle en el territorio.
El futuro del programa social
La Secretaría de Gobierno local ha sostenido que la primera etapa permitió consolidar la infraestructura clave para atender a los ciudadanos en vulnerabilidad y asegura mantener una total transparencia financiera sin incurrir en sobrecostos. La Alcaldía tiene proyectado aumentar la intensidad de la estrategia y buscará nuevas alianzas estratégicas para rehabilitar de manera prioritaria a la población que es originaria del mismo municipio.
Sin embargo, el debate sigue abierto en Pitalito. El desafío de la administración va más allá de mostrar resultados en las cifras de reubicación; requiere restaurar la confianza pública. La gran apuesta por la dignificación de la vida en calle seguirá sometida de cerca al escrutinio ciudadano, a la espera de que los organismos de control brinden respuestas claras sobre la inversión y la viabilidad de la política social a largo plazo.
Con información del Diario La Nación. La corrección se realizó con asistencia de inteligencia artificial.










