Pareja joven y elegante con vape en un café. Imagen ilustrativa. Foto: Magnific
El Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima) ordenó este lunes la prohibición inmediata del vapeador “Purlyf Sunday Driver CBD + CBN 2000 mg” en todo el territorio colombiano. La entidad advirtió que el producto, comercializado ilegalmente en línea bajo falsas promesas terapéuticas para el dolor y la inflamación, no cuenta con registro sanitario, lo que representa un grave riesgo para la salud pública al carecer de controles de calidad y seguridad.
El mercado digital se ha convertido en el principal canal de distribución para el vapeador Purlyf Sunday Driver CBD + CBN 2000 mg, un producto que el Invima catalogó como fraudulento mediante la Alerta Sanitaria No. 246-2026. Según la investigación de la autoridad, este dispositivo de uso inhalado se ofrece abiertamente en tiendas virtuales y plataformas de comercio electrónico, presentándose engañosamente como un tratamiento medicinal a base de cannabis. Las autoridades sanitarias confirmaron que el producto carece del aval de la Dirección de Medicamentos y Productos Biológicos, haciendo que su venta sea un delito en Colombia.
Promesas sin respaldo
Una de las principales preocupaciones del Invima radica en la publicidad engañosa utilizada para comercializar este vapeador con CBD. Los vendedores atribuyen al dispositivo supuestas propiedades curativas, asegurando que su inhalación ayuda en el manejo del dolor y la reducción de la inflamación. Sin embargo, la entidad estatal es enfática: no existe ninguna autorización ni evidencia científica que respalde estos beneficios. Al no haber sido sometido a pruebas rigurosas, no hay garantías sobre su eficacia, y su uso podría agravar condiciones médicas preexistentes.
Incumplimiento de la normativa
El producto no solo evade los controles básicos de salubridad, sino que también viola flagrantemente el Decreto 613 de 2017. Esta normativa es la piedra angular que reglamenta el acceso seguro e informado al uso médico y científico del cannabis en el país. El Invima advierte que, al tratarse de un artículo ilegal, es imposible rastrear su origen o conocer la verdadera calidad de sus ingredientes. Los consumidores se exponen a sustancias desconocidas, sin certeza sobre las condiciones de fabricación, almacenamiento y transporte del producto.
El peligro recurrente
El caso del Purlyf no es aislado. La alerta del Invima subraya una tendencia preocupante: la proliferación de medicamentos, suplementos y productos fitoterapéuticos falsificados que se venden sin control a través de redes sociales, cadenas de mensajería y páginas web. El Instituto reitera a la ciudadanía la importancia crítica de verificar que cualquier producto de salud cuente con un registro sanitario vigente antes de su compra. La falta de esta certificación significa que el producto no ha sido evaluado en términos de calidad y seguridad, convirtiéndose en un riesgo latente.
Medidas de precaución
Ante este escenario, la directriz de la autoridad es contundente: quienes hayan adquirido el dispositivo deben suspender inmediatamente su uso. Si un usuario presenta eventos adversos o problemas de salud tras inhalar el producto, es vital reportarlo formalmente mediante los canales oficiales de farmacovigilancia del Invima. Además, se insta a la población a colaborar denunciando los sitios web y perfiles que continúen distribuyendo este vaporizador ilegal, permitiendo a las autoridades tomar las medidas cautelares correspondientes.
El Invima mantiene una vigilancia constante frente a las amenazas a la salud pública, pero la precaución del consumidor es la primera línea de defensa. La comercialización ilícita de derivados del cannabis sin aval científico representa un juego peligroso con la salud. Para mantenerte al tanto de las últimas alertas sanitarias y reportajes en profundidad, te invitamos a seguir consultando las actualizaciones diarias en ENREDIJO.
La información de este artículo fue recopilada por nuestro equipo periodístico. La corrección se realizó con asistencia de inteligencia artificial.








