Entre noviembre de 2025 y octubre de 2026, el país dejó de producir más de dos millones de sacos frente al periodo anterior. Aunque las ventas al exterior lograron un ligero respiro en el último mes, el balance anual se mantiene en terreno negativo para la economía agrícola.

La industria cafetera de Colombia atraviesa uno de sus momentos más desafiantes tras confirmar una fuerte caída del 15 % en su producción durante los últimos doce meses. Como expone el archivo central El café colombiano no levanta cabeza.docx, y de acuerdo con el gerente de la Federación Nacional de Cafeteros, Germán Bahamón, el país generó apenas 12,55 millones de sacos de 60 kilogramos entre finales de 2025 y octubre de 2026, reflejando el duro impacto de un entorno cada vez más complicado.
El persistente declive
El balance evidencia que el café colombiano continúa atravesando un ciclo de menor producción. La cifra de 12,55 millones de sacos quedó por debajo de los 14,73 millones reportados durante los doce meses anteriores; esto equivale a una preocupante diferencia de 2,17 millones de sacos. Durante la presentación, Bahamón aseguró que “el ciclo de menor producción cafetera persiste”, lo que ratifica que la cosecha nacional mantiene una marcada tendencia descendente y no logra consolidar su recuperación.
Octubre confirma la reducción
La recolección de octubre no ofreció el anhelado cambio de dirección para los productores. En ese mes se generaron 1,11 millones de sacos, cifra que expone una disminución del 8 % frente a los 1,208 millones obtenidos en octubre de 2025. En el balance del año corrido la historia es idéntica: se dejaron de producir 1,11 millones de sacos, consolidando una variación negativa del 10 %. Además, la Dirección de Investigaciones Económicas señaló que el año cafetero 2026/2027 inició registrando 94.000 sacos menos que en su ciclo anterior.
Desorden meteorológico
Si bien el reporte base no especifica las causas estructurales, registros recientes del sector confirmaron mediante investigaciones que el clima adverso ha sido el principal responsable de este declive. El exceso prolongado de lluvias y las anomalías térmicas reportadas a inicios de 2026 afectaron los ciclos vitales de floración en las plantas. Toda esta inestabilidad ambiental, cruzada con la volatilidad internacional, conformó una barrera que hoy frena la rentabilidad de las familias productoras, trazando un escenario donde la oferta de granos sufre para estabilizarse.
Exportaciones y despachos
La escasez en las fincas arrastró los números del comercio internacional. Las ventas externas de café sumaron 11,85 millones de sacos, contrayéndose un 11 % frente al periodo pasado. No obstante, el mercado otorgó un pequeño alivio: en octubre las exportaciones aumentaron un 6 %, llegando a 1,11 millones de sacos. En paralelo, la Federación logró una destacada participación del 21,5 % en los despachos totales al exportar 2,55 millones de sacos anuales.
Consumo interno y perspectivas
El análisis sectorial concluye con la demanda doméstica. Las importaciones de café llegaron a 1,60 millones de sacos en los últimos doce meses, al tiempo que el consumo interno demandó 2,32 millones de sacos.
Por ahora, el balance anual arroja cifras desfavorables que exigen adaptación climática. La evolución productiva seguirá siendo el único termómetro del éxito cafetero colombiano. Te invitamos a mantenerte informado y seguir explorando la actualidad agrícola en nuestro portal de ENREDIJO.
Con información de Portafolio. La corrección se realizó con asistencia de inteligencia artificial.










