Tras el reciente sismo de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia, la Cruz Roja Seccional Huila comparte directrices fundamentales para proteger al personal y evaluar infraestructuras en entornos de trabajo.

El potente terremoto que recientemente impactó al territorio nacional y dejó secuelas en 21 municipios del departamento del Huila, ha puesto a prueba la preparación ciudadana. Para mitigar futuros riesgos, la Cruz Roja Colombiana y el Grupo de Apoyo Pitalito emitieron un protocolo oficial —el cual puede consultarse a detalle en el documento WhatsApp Image 2026-08-10 at 8.48.42 PM.jpeg— sobre qué hacer durante una emergencia sísmica y cómo gestionar los daños materiales desde los espacios de oficina.
Seguridad y protección
La premisa básica cuando la tierra comienza a moverse es mantener la calma. Según el protocolo de actuación, el personal no debe correr, gritar ni empujar. Es crucial alejarse de ventanas, vidrios, estanterías y objetos que puedan desplomarse. La maniobra de supervivencia más segura es refugiarse debajo de un escritorio o mesa resistente para cubrir cabeza y cuello. Asimismo, se reitera que queda estrictamente prohibido el uso de ascensores mientras ocurre el movimiento telúrico.
Evacuación estratégica
Una vez finaliza el evento, la directriz es clara: se debe evacuar ordenadamente por las rutas establecidas hacia el punto de encuentro designado, sin regresar bajo ningún motivo a las instalaciones para recoger objetos personales. Los trabajadores no deben ingresar ni permanecer en zonas con daños estructurales, fugas de gas o cables expuestos. Si existen personas lesionadas, la brigada de emergencias debe ser notificada inmediatamente para coordinar la asistencia médica.
Identificación de daños materiales
La guía hace un fuerte énfasis en la evaluación del edificio tras el sismo. Resulta vital identificar grietas en paredes, techos o daños en instalaciones eléctricas e hidráulicas. Cualquier área con posibles afectaciones debe ser aislada y señalizada como zona restringida. Existen criterios absolutos para no retornar al edificio, tales como riesgo de desprendimiento de fachadas, olor a gas, inundaciones o humo. La infraestructura solo podrá ser reocupada tras el concepto favorable del personal técnico competente.


Roles claros para la recuperación
La prevención y la respuesta ante desastres es una tarea conjunta. Mientras que los trabajadores tienen el deber de protegerse y reportar condiciones inseguras, la brigada de emergencias se encarga de orientar la evacuación. Por su parte, las áreas de mantenimiento y gerencia son las únicas entidades autorizadas para coordinar las reparaciones y aprobar el retorno seguro a las labores.
Estar preparados nos hace más seguros. Conocer, interiorizar y aplicar este protocolo oficial puede marcar la diferencia entre un simple susto y una tragedia laboral. Manténgase informado y siga los contenidos del portal ENREDIJO para recibir más actualizaciones sobre prevención, noticias y actualidad de nuestra región.








