Oscar David Castro Cruz, estudiante laboyano de octavo semestre de Ingeniería Aeroespacial, junto al equipo Volta Rocketry, logró el tercer puesto en la International Rocket Engineering Competition (IREC) 2026, marcando un hito sin precedentes para la ciencia colombiana.

Un joven nacido en Pitalito, Oscar David Castro Cruz, junto al equipo universitario Volta Rocketry, ha inscrito el nombre de Colombia en la élite de la ingeniería aeroespacial mundial. Al alcanzar un histórico tercer lugar en el certamen universitario de cohetería más prestigioso del planeta, celebrado en junio de 2026 en Midland, Texas, demostraron que el talento del sur del Huila y la academia antioqueña pueden desafiar los cielos.
Un hito laboyano en el espacio
Oscar David Castro Cruz, quien actualmente cursa el octavo semestre de Ingeniería Aeroespacial en la Universidad de Antioquia, representa el éxito de la migración intelectual desde el Valle de Laboyos hacia las más altas esferas de la ciencia aplicada. Junto a una nutrida delegación de la sede Oriente de dicha institución, participó en la edición 2026 de la International Rocket Engineering Competition (IREC)


El vehículo de lanzamiento del equipo compitió en la rigurosa categoría de 10.000 pies con motor comercial (10K COTS), adjudicándose el tercer puesto con una envidiable puntuación de 982,75. Este puntaje no solo les aseguró el podio frente a potencias tecnológicas, sino que los posicionó como el único equipo no estadounidense en escalar hasta el tercer lugar de la clasificación general absoluta.
Ingeniería de precisión colombiana
El núcleo de esta hazaña se materializó en el cohete bautizado como ‘Cattleya’, nombrado así en honor a la emblemática orquídea nacional. La aeronave rompió las barreras atmosféricas ascendiendo hasta los 9.655 pies de altura, el equivalente a 2,94 kilómetros sobre el árido suelo texano. El verdadero triunfo radicó en su concepción: todos los componentes estructurales de Cattleya fueron íntegramente manufacturados a mano por los propios estudiantes universitarios. Empleando una compleja matriz de materiales compuestos, moldearon meticulosamente fibra de carbono y fibra de vidrio sobre mandriles que el mismo equipo imprimió en 3D.


Las mentes detrás del ensamblaje
La gestación y el desarrollo del proyecto consolidan a un grupo multidisciplinario de primer nivel. Al mundial de este año viajó una comitiva conformada por 24 integrantes; 20 estudiantes de altísimo rendimiento y cuatro mentores, destacándose el ingeniero Omar Aristizábal. En el proceso constructivo brillaron las ingenieras en formación conocidas como “las hadas artesanas”, quienes lideraron el implacable trabajo de laminación de la fibra. El equipo combinó la labor manual con una erudición académica magistral, implementando sofisticadas simulaciones computacionales y diseño estadístico de superficies para mitigar la fricción aerodinámica transónica de la aeronave en pleno vuelo.


El rigor para llegar a la rampa de lanzamiento.
La participación en la IREC exige mucho más que un deseo estudiantil. La organización impone rigurosos filtros evaluativos donde las universidades deben certificar, previo a la competencia, sus altísimas capacidades técnicas y de ingeniería de sistemas. Volta Rocketry trazó su hoja de ruta desde 2023, logrando su histórica primera clasificación en 2025, cuando hicieron volar el primer cohete universitario de alta potencia de Colombia. Ese peldaño pionero garantizó que la estructura operativa y práctica se perfeccionara a tal punto que, apenas un año después, el talento laboyano y antioqueño se alzara con los laureles del tercer lugar global, posicionando firmemente al país en la naciente industria suborbital.









Una respuesta
Felicitaciones para Óscar y a sus Padres por ese esfuerzo compartido. Que sean muchos más logros