Foto: Diario del Huila
En la ciudad de Neiva, el desarrollo de la edición número 65 del Festival del Bambuco en San Juan y San Pedro fue el escenario ideal para el Encuentro Departamental de Música Campesina Cantalicio Rojas. Este vibrante evento congregó a familias y visitantes al ritmo de guacharacas y tiples, demostrando que las expresiones sonoras del campo siguen palpitando con fuerza en el corazón de la festividad.
Cuerdas y Tradición
El sonido inconfundible de los tiples, las guitarras y las guacharacas se apoderó de la plazoleta del Centro Cultural y de Convenciones José Eustasio Rivera. A lo largo de la tarde, diversas agrupaciones musicales subieron a la tarima para ofrecer un variado repertorio de rajaleñas, sanjuaneros y aires tradicionales del campo. A diferencia de los concurridos desfiles o los certámenes masivos que caracterizan la agenda sampedrina, este encuentro brilló con luz propia gracias a su cercanía y autenticidad.
La participación del público no se hizo esperar; la constante afluencia de asistentes llenó el recinto de una energía vibrante. Los espectadores, lejos de ser simples observadores pasivos desde sus asientos, acompañaron las presentaciones con aplausos y se animaron a bailar, transformando la plazoleta en un espacio de celebración cultural continuo. Esto demuestra de manera contundente que la música campesina recuperó y afianzó su lugar estelar dentro de la programación oficial de las fiestas.
El Legado de Cantalicio Rojas
Nombrar este encuentro en honor a Cantalicio Rojas no es un mero detalle protocolario, sino una declaración de principios sobre la identidad regional. De acuerdo con nuestra investigación y los registros históricos de la música folclórica colombiana, Cantalicio Rojas González, nacido en 1896 en el municipio de Colombia (Huila) y fallecido en Ibagué en 1974, es recordado cariñosamente como el “último juglar del Tolima Grande”. Este prolífico compositor dejó una huella imborrable en la cultura nacional gracias a la creación de piezas icónicas como el bambuco El Contrabandista y su labor en el rescate de ritmos ancestrales como La Caña.
El evento trascendió la estructura de un concierto convencional, consolidándose como un tributo profundo a este legado musical histórico. Las agrupaciones que engalanaron la tarima se convirtieron en vitrinas vivientes de este repertorio tradicional, garantizando que el acervo cultural permanezca intacto y vigente. Así, el festival se reafirma como el espacio propicio para salvaguardar y compartir las raíces musicales del departamento.
Rajaleñas: La vida rural
Dentro de los múltiples ritmos que amenizaron la jornada, las rajaleñas cobraron un protagonismo indiscutible. La magia de este género y de los demás sonidos del campo radica en su capacidad para capturar la esencia de la región a través de los siguientes elementos:
- El humor popular y el tono festivo de sus letras logran conectar rápidamente con el espíritu alegre de los espectadores.
- Las composiciones retratan personajes típicos y transforman las escenas cotidianas de los municipios huilenses en verdaderas crónicas cantadas.
- Su universo sonoro es plenamente identificado por el público local, ya que remite de inmediato a las entrañables fiestas de pueblo y a las celebraciones familiares.
- Constituyen una tradición viva que ha acompañado ininterrumpidamente las reuniones comunitarias y la vida cultural en todo el departamento.
Una conexión intergeneracional
Quizás el triunfo más significativo del Encuentro Cantalicio Rojas fue su capacidad de convocatoria transversal. En las instalaciones del José Eustasio Rivera convergieron niños, jóvenes, adultos y personas mayores, conformando un tejido intergeneracional vital para la preservación folclórica. Esta diversidad de edades en el público es una prueba clara de que los aires musicales del Huila no son ecos del pasado, sino formas expresivas completamente actuales que la comunidad reconoce como su memoria viva.
A pesar de que el 65 Festival del Bambuco en San Juan y San Pedro cuenta con una extensa programación que se desarrollará hasta el 29 de junio, la jornada dedicada al campo mantuvo cautiva la atención de la audiencia durante horas. Esto evidencia el genuino interés que siguen despertando nuestras tradiciones más autóctonas.
El Encuentro Departamental de Música Campesina demostró, una vez más, ser un pilar fundamental dentro de las festividades del Huila, revalidando la inmensa riqueza y trascendencia de sus raíces rurales. Te invitamos a seguir explorando nuestras crónicas, reportajes y artículos de investigación sobre la identidad cultural de Colombia y la región andina, siempre aquí en tu portal de confianza, Enredijo.
La información de este artículo fue recopilada por nuestro equipo periodístico. La corrección se realizó con asistencia de inteligencia artificial.








