El presidente Gustavo Petro sancionó la Ley Artes al Aula, convirtiendo la educación artística en un derecho fundamental y transversal en todos los colegios de Colombia. Conoce cómo esta medida impactará la pedagogía y la cultura de paz.
Lo que durante décadas fue una lucha de artistas, gestores culturales y maestros, que el arte no fuera la costura o el relleno del currículo escolar, hoy es un mandato legal, luego que el presidente Gustavo Petro Urrego sancionara la Ley Artes al Aula, una normativa que promete transformar el sistema educativo nacional al integrar las artes y los saberes culturales como ejes transversales y no solo como una asignatura más. De esta manera se marca un hito en su historia pedagógica colombiana.
Esta nueva legislación formaliza la unidad entre educación y cultura, elevando la formación artística a la categoría de derecho cultural esencial para el desarrollo de la ciudadanía y la construcción de paz.
De accesorio a eje transversal
La principal novedad de esta ley es el cambio de paradigma, al hacer que la educación artística deje de ser vista como un complemento accesorio para convertirse en una herramienta vital en el desarrollo cognitivo y socioemocional de los estudiantes.
La implementación será liderada conjuntamente por el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes y el Ministerio de Educación Nacional, bajo el paraguas del Sistema Nacional de Educación Artística y Cultural (SINEFAC). El objetivo central es fortalecer competencias ciudadanas, pensamiento creativo y convivencia pacífica desde la infancia.
“Si logramos que esta ley prevalezca, va a llegar a millones, a generaciones permanentes de niños, niñas y jóvenes; va a haber lo que yo llamo una revolución de la cultura”, afirmó el presidente Gustavo Petro durante la sanción.
Prioridad rural y formación docente
La ley no solo dicta el qué, sino el dónde y el cómo. El texto sancionado establece una priorización urgente para las instituciones educativas rurales, buscando cerrar las brechas históricas de acceso a bienes culturales en los territorios más apartados.
Asimismo, ordena la incorporación de disposiciones para la formación de docentes, con lo que se pretende dotar a los maestros de herramientas pedagógicas artísticas, reconociendo y validando la experiencia que muchos ya han acumulado empíricamente en sus comunidades.

Artes para la Paz
La Ley Artes al Aula llega para blindar jurídicamente y expandir el programa presidencial Artes para la Paz, la apuesta de formación artística más ambiciosa del actual gobierno con cifras que demuestran la viabilidad de la nueva ley que llegará a más de 500.000 niños, niñas y jóvenes con presencia en 2.616 colegios y en 2 de cada 3 municipios del país, con un talento humano de 4.000 artistas formadores contratados en sus propias regiones.
Daniel Rojas, ministro de Educación, celebró la medida destacando el impacto social de la formación integral. “Creemos que un estudiante más es un joven menos para la guerra; porque siempre es mejor estudiar”.
Un legado legislativo
El representante a la Cámara Duvalier Sánchez Arango, autor e impulsor de la iniciativa, calificó la sanción como la formalización de una realidad necesaria. “A partir de ahora nadie podrá decir nunca que en este país no hay espacio para la cultura. La cultura está en todos los espacios”, sentenció Sánchez.
Con la Ley Artes al Aula, Colombia da un paso decisivo hacia una educación más humana, sensible y conectada con las realidades locales, garantizando que el pincel, el instrumento musical y la danza sean tan importantes en el aula como las matemáticas o las letras.
Pie de fotos
1 – Ley art3s al aula
En el Centro Nacional de las Artes Delia Zapata Olivella, el presidente Gustavo Petro Urrego sancionó la #LeyArtesAlAula
2 – Ley artes al aula
La reglamentación de la ley será liderada por el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes y el Ministerio de Educación Nacional, en el marco del Sistema Nacional de Educación Artística y Cultural – SINEFAC.
Fuente https://www.mincultura.gov.co/









Una respuesta
Las Artes se respetan carajo.