Foto: Suministrada
Con una inversión superior a los $6.000 millones, el proyecto fotovoltaico aportará un megavatio de capacidad al Sistema Interconectado Nacional, beneficiando a comunidades rurales de nueve municipios.
En un paso orientado hacia la consolidación de la transición energética regional, entró en operación una nueva granja solar fotovoltaica en el municipio de El Agrado, una infraestructura desarrollada mediante articulación interinstitucional que tiene como objetivo principal suministrar energías renovables a poblaciones vulnerables y de difícil acceso en el departamento del Huila.
De acuerdo con las autoridades departamentales, el proyecto beneficiará de manera directa a más de 700 familias distribuidas en nueve municipios, trascendiendo el impacto local del lugar donde fue construida la planta.
Capacidad técnica
La infraestructura cuenta con una potencia instalada de 1.000 kilovatios, capacidad que le permitirá inyectar energía limpia directamente al Sistema Interconectado Nacional (SIN).

Camila Sandino Puentes, asesora de la Gobernación del Huila, destacó el valor social de la obra, “La entrega oficial de la granja solar fotovoltaica del municipio de El Agrado, de mil kilovatios de potencia instalada, representa una apuesta concreta por la sostenibilidad energética del departamento”.
Articulación y viabilidad
La ejecución de la obra fue el resultado de un trabajo conjunto entre el Ministerio de Minas y Energía, la Gobernación del Huila, la Alcaldía de El Agrado y el Fondo de Energías no Convencionales y Gestión Eficiente de la Energía (FENOGE).
“Fueron muchos meses de trabajo y una gran articulación con la Alcaldía, que dispuso del lote. Ahora, la coordinación más importante es con el operador de red, con quien seguiremos trabajando para que esta granja empiece a inyectar la energía que llegará a cada uno de los beneficiarios”. Explicó Brayan Giraldo, director ejecutivo del FENOGE,
Impacto en la región
Más allá de la reducción de emisiones y el aprovechamiento de recursos renovables, el proyecto se perfila como una estrategia para la reducción de brechas de desigualdad en el acceso a servicios públicos en el Huila. Al nutrir la red eléctrica nacional, la granja asegura que la energía generada en El Agrado estabilice y mejore la calidad del servicio para comunidades históricamente marginadas de la red eléctrica convencional, promoviendo el desarrollo y mejorando su calidad de vida.








