Asamblea aprueba por unanimidad $80.000 millones de endeudamiento para el gobierno “Por un Huila Grande”.

En una sesión donde la contundencia de los números primó sobre el rigor de la discusión política, la Asamblea Departamental del Huila le dio carta blanca al gobernador Rodrigo Villalba Mosquera para contratar un cupo de endeudamiento hasta por $80.000 millones de pesos.
La iniciativa, sustentada como una palanca financiera para el Plan de Desarrollo “Por un Huila Grande” 2024-2027, fue despachada en plenaria con 12 votos positivos de los 12 diputados presentes. Unanimidad perfecta, sin un solo voto disidente ni fisuras visibles en la coalición o la oposición, el recinto dio vía libre para que el ejecutivo seccional comprometa el margen fiscal y las vigencias futuras del departamento en la recta final de su mandato.
¿Cheque en blanco o control fiscal?:
Desde la perspectiva del análisis presupuestal, la rápida luz verde al proyecto de ordenanza deja sobre el tintero cuestionamientos de fondo sobre el papel fiscalizador de la duma departamental. Aunque la Administración sustentó que la operación se enmarca en la Ley de Sostenibilidad y Responsabilidad Fiscal, la aprobación sin matices ni debates de fondo plantea inquietudes sobre la profundidad con que se evaluó la capacidad de pago real del Huila a mediano y largo plazo.


Comprometer $80.000 millones vía empréstito no es un trámite administrativo rutinario; implica maltratar la inercia del gasto y condicionar la liquidez de futuras administraciones. Si bien la ordenanza aprobada incluyó un ajuste en el artículo segundo para “amarrar” la destinación específica de los fondos y exigir informes semestrales en abril y octubre, queda la duda de si la corporación ejerció un verdadero contrapeso o si se limitó a convalidar la hoja de ruta trazada desde el despacho del gobernador.
Los sectores beneficiados
Según la exposición de motivos del proyecto, los $80.000 millones no podrán trasladarse entre rubros ni asignarse a programas distintos a los sustentados ante la corporación. La inyección de capital estará concentrada en ocho frentes de infraestructura y desarrollo social:
Desarrollo Rural y Agricultura: Inversiones orientadas a la productividad del campo y el fortalecimiento de cadenas de valor.
Infraestructura Vial y Transporte: Proyectos de conectividad terrestre para dinamizar la movilidad de pasajeros y carga.
Vivienda, Ciudad y Territorio: Cierre de brechas urbanas y habitacionales en los municipios.
Minas y Energía: Proyectos de cobertura y expansión energética en zonas rurales.
Salud y Protección Social: Fortalecimiento de la red pública hospitalaria y dotación de servicios.
Educación: Infraestructura educativa para garantizar cobertura y permanencia escolar.
Gobierno Territorial y Servicios Públicos: Proyectos de equipamiento institucional y mejoramiento de calidad de vida.
El sustento técnico del ejecutivo sostiene que la ejecución de estas inversiones dinamizará sectores clave de la economía local como la construcción, el comercio y los servicios, generando empleo directo e indirecto en el departamento.
Ejecución y el seguimiento
El trámite, que inició el pasado 1° de septiembre en la Comisión Primera de Hacienda y Asuntos Económicos, concluyó noche con el aval en segundo debate. Tras este respaldo, la Gobernación del Huila tiene un plazo de 30 días posteriores al primer desembolso para notificar a la Asamblea las condiciones financieras finales de la operación crediticia (tasas de interés, plazos y entidad bancaria otorgante).
El compromiso del gobernador Rodrigo Villalba es “aprovechar hasta el último día para gestionar e invertir”. Sin embargo, la ciudadanía y los organismos de control deberán poner la lupa sobre el cronograma físico y financiero de las obras, para garantizar que este multimillonario endeudamiento se traduzca en obras concretas y no en una pesada carga financiera para los huilenses.










