Directora del DANE, Piedad Urdinola. Foto: DANE.
En mayo de 2026, el mercado laboral colombiano alcanzó un hito histórico al registrar una tasa de desempleo del 8 %, la cifra más baja para este mes desde el inicio de la serie en 2001. Esta drástica reducción, liderada por la contratación estatal y la industria manufacturera, no solo acortó la brecha de género, sino que redujo los índices de trabajo informal a lo largo del territorio nacional.
Brecha de género se acorta
Uno de los datos más alentadores del reciente reporte es la notable mejora en las oportunidades de trabajo para las mujeres. En el mes de mayo, la desocupación de los hombres se situó en 6,6 %, mientras que la de las mujeres fue del 9,9 %. Este escenario marca una brecha de género de 3,3 puntos porcentuales, evidenciando un esfuerzo importante del tejido empresarial por equiparar la balanza.
Lo verdaderamente histórico es que, por segunda vez en la historia de las estadísticas del país, el desempleo femenino es inferior al 10 %. La única vez que se había visto un fenómeno similar fue en noviembre de 2025, cuando el indicador marcó un 9,1 %. Además, la cifra general se consolidó hasta su mínimo histórico en la serie desestacionalizada, pasando de un 8,6 % en abril a un prometedor 8,1 % en mayo para el total nacional.
Más de 24 millones de personas ocupadas
La economía logró sumar una cantidad impresionante de trabajadores activos al mercado laboral. La población ocupada aumentó en 956.000 personas, lo que equivale a un crecimiento del 4 %. En total, 24,5 millones de personas reportaron tener empleo el mes pasado, frente a los 23,6 millones de hace exactamente un año. Así, la tasa de ocupación se ubicó en un sólido 59,7 %, mostrando una variación al alza estadísticamente significativa.
¿De dónde salieron estos puestos? La composición es variada:
- El trabajo independiente fue el mayor protagonista, ya que los trabajadores por cuenta propia aumentaron en 273.000 personas, superando así la barrera de los 10 millones a nivel nacional.
- Los empleados de empresas del sector particular crecieron en 199.000 personas, ubicándose en 10,7 millones de trabajadores en el país.
- El empleo proveniente del gobierno aportó 146.000 nuevos puestos de trabajo, consolidando un total de 953.000 personas empleadas.
En contraste, la cantidad de ciudadanos que siguen en la búsqueda activa de una oportunidad laboral bajó a 2,1 millones de personas, lo que representa 203.000 desocupados menos que en 2025. Esta cifra es altamente positiva, pues es inferior a los niveles que se registraban incluso antes de la pandemia (2,6 millones en 2019). Además, datos complementarios investigados por el equipo de Enredijo apuntan a que ciudades como Villavicencio, Pereira y Neiva presentan hoy las tasas de desocupación más bajas del país, rondando entre el 7,5 % y el 8,2 %.
El trabajo formal gana terreno
La calidad de las vacantes también es un aspecto fundamental para el crecimiento del país. La proporción de población ocupada informal disminuyó 0,8 puntos porcentuales en el total nacional durante este quinto mes del año. Como resultado directo, la tasa de trabajadores que laboran sin protección en seguridad social bajó del 55,1 % al 54,3 % entre mayo de 2025 y 2026.
Aunque en términos absolutos la informalidad sumó 330.000 personas y alcanzó los 13,3 millones de trabajadores, este crecimiento fue ampliamente eclipsado por el volumen de empleo formal. La economía generó 627.000 puestos formales nuevos, alcanzando un total de 11,2 millones de empleados con todas sus garantías de ley.
Piedad Urdinola, directora de la entidad responsable del análisis, explicó que este dinamismo obedece a factores demográficos: las personas en edad de trabajar ya superaron los 41 millones, con un aumento de seis millones desde 2018. Este engrosamiento obedece a la pirámide poblacional, ya que la fuerza de trabajo continuará creciendo conforme envejece la base de ciudadanos. De la mano de este fenómeno, la tasa global de participación llegó al 64,9 %.
Los motores del empleo
No todas las industrias experimentaron la misma prosperidad en su capacidad de contratación. La mayor ola de contrataciones se vio en la rama de administración pública y defensa, educación y atención de la salud humana, que aportaron 405.000 nuevos empleos en mayo de 2026.
- Las subramas de administración del Estado lideraron esta expansión, adicionando 124.000 trabajadores a su nómina y aportando 4,3 puntos porcentuales a la variación.
- Las actividades de hospitales y clínicas —tanto públicos como privados— contrataron a 77.000 personas más, contribuyendo con 2,7 puntos porcentuales.
El repunte económico también fue sostenido por las industrias manufactureras, que crearon 218.000 empleos, y las actividades profesionales y científicas, con 143.000 nuevos cupos.
Pero la dinámica no fue bondadosa con todos. En cinco ramas específicas hubo una destrucción palpable de empleos: el transporte y almacenamiento, la información y comunicaciones, la agricultura, las actividades inmobiliarias, y las actividades financieras y de seguros reportaron reducciones. Como contexto adicional, la investigación de nuestro portal evidencia que la desocupación juvenil es otro frente crítico, manteniéndose sobre el 15,3 %, lo que exige atención inmediata.
El panorama laboral en Colombia goza de un evidente impulso al consolidar un histórico 8 % de desocupación y un repunte significativo de la empleabilidad formal y el aumento en la población ocupada. La contracción de la brecha de género y el fuerte empuje del sector público y manufacturero plantean un escenario optimista a corto plazo, pese a las sombras que aún proyectan la alta informalidad y los sectores rezagados. Te invitamos a seguir de cerca nuestras investigaciones en Enredijo para comprender cómo estas fluctuaciones de la macroeconomía moldean tu futuro financiero y el bienestar de todo el país.
La información de este artículo fue recopilada por nuestro equipo periodístico. La corrección se realizó con asistencia de inteligencia artificial.








