Al cierre de 2025, los colombianos consumieron 11,4 kilogramos de pescado por persona, duplicando las cifras de la última década. Este histórico repunte, impulsado por el auge de la acuicultura nacional y la adopción de hábitos más saludables, cobra un protagonismo vital durante esta Semana Santa en todo el territorio nacional. Gracias al esfuerzo de miles de familias campesinas y estrictos controles sanitarios, el abastecimiento masivo y seguro en las plazas de mercado es hoy una rotunda realidad.
11,4 kg de pescado per cápita
Durante los últimos 10 años, la dieta de los colombianos ha experimentado una transformación radical. Pasamos de registrar un consumo de 5,3 kilogramos a 11,4 kilogramos per cápita al cierre del año 2025. Este incremento no es un evento fortuito; responde directamente a una mayor disponibilidad del producto en los mercados y al interés creciente de las familias por adoptar hábitos alimenticios mucho más saludables. Las recientes cifras demuestran que el pescado pasó de ser un lujo ocasional a convertirse en una proteína recurrente en las mesas del país, marcando un hito en la soberanía alimentaria y la nutrición de nuestra población.
El motor detrás de las cifras
El verdadero secreto de este crecimiento exponencial radica en el cuidado de nuestras aguas. En la actualidad, la acuicultura nacional aporta el 57% de la producción total que llega diariamente a los consumidores. Según investigaciones recientes en el panorama agropecuario, regiones como el departamento del Huila se han consolidado como potencias innegables, aportando cerca del 40% de la producción piscícola nacional, seguidas muy de cerca por los repuntes estratégicos del Caribe colombiano con el cultivo de tilapia y camarón.
Detrás de este éxito hay un tejido social invaluable: 200.000 familias pescadoras y 36.000 acuicultores trabajan sin descanso para garantizar que esta vital proteína llegue a cada rincón del territorio nacional. Esta inmensa fuerza laboral sostiene el mercado interno y se ha posicionado como un motor esencial de generación de empleo rural formal.
Proyección de 50.000 toneladas
La Semana Mayor es, por excelencia, el pico de mayor demanda del año. Para esta época, se proyecta un consumo cercano a las 50.000 toneladas en toda Colombia. Frente a este volumen, las autoridades competentes reportan un mercado sumamente estable, cuyas variaciones anuales de precios en las centrales mayoristas se mantienen generalmente por debajo del 10%.
Al analizar el comportamiento del sector, los datos son contundentes: al comparar febrero de 2026 con el mismo mes del año anterior, el pescado lideró el crecimiento en el abastecimiento de alimentos con un contundente aumento del 24,9%, logrando superar a gigantes de la industria como los sectores lácteo y cárnico. La estabilidad en los precios mayoristas permite que la proteína sea accesible, democratizando su consumo.
Los complementos perfectos
Un buen plato de pescado en la tradición colombiana rara vez se sirve en solitario. El aumento sostenido en la oferta pesquera trae consigo una dinamización de la agricultura tradicional de nuestro campo. Para acompañar esta proteína durante la temporada de recogimiento, el suministro se complementa con la enorme disponibilidad de productos agrícolas tradicionales, incluyendo más de 476.000 toneladas de plátano y 242.000 toneladas de yuca. Esta valiosa sinergia entre el agua y la tierra garantiza que las preparaciones clásicas no falten en las cocinas del país.
Controles y vigilancia
Con un aumento tan drástico de la demanda, la prevención y la sanidad se vuelven la máxima prioridad estatal. Para garantizar la seguridad integral de todos los consumidores, el Ministerio de Agricultura, la AUNAP y las Secretarías de Salud han iniciado un plan operativo especial de inspección y control. Estos equipos multidisciplinarios ejecutan rigurosas labores en las principales plazas de mercado y establecimientos de comercio.
En el caso específico de la capital colombiana, en Bogotá se han programado 13 operativos por localidad entre el 20 de marzo y el 10 de abril. El propósito central de estas intervenciones de campo es vigilar de cerca la calidad y trazabilidad del producto, reforzando así las acciones de vigilancia sanitaria en los puntos críticos de comercialización minorista y mayorista.
Recomendaciones clave
Al momento de llevar esta proteína al hogar, la cautela salva vidas. Las autoridades recomiendan enfáticamente a la ciudadanía adquirir el pescado únicamente en lugares confiables que cumplan con la normativa higiénica. Es un paso obligatorio verificar siempre sus condiciones de textura, un olor agradable y una adecuada cadena de frío para prevenir graves riesgos a la salud pública. Un ejemplar en óptimas condiciones debe tener ojos brillantes y saltones, agallas rojas y escamas firmemente adheridas.
El extraordinario incremento a 11,4 kilogramos en el consumo per cápita de pescado evidencia una evolución positiva en la dieta colombiana y demuestra la fortaleza comercial de nuestro sector acuícola. Con un abastecimiento proyectado de 50.000 toneladas para esta Semana Santa y una estricta red de vigilancia sanitaria operando a toda marcha, el país abraza esta proteína con confianza renovada. Te invitamos a seguir conectado con Enredijo para mantenerte al día con el periodismo de datos que impacta tu economía y tu mesa.



