Foto: Suministrada
Comunidades del sur del Huila logran destrabar el ‘Circuito Turístico’ tras años de lucha
La persistencia ciudadana ha dado sus frutos en el sur del Huila, tras múltiples plantones, vías de hecho, protestas pacíficas y un desgaste agotador en mesas técnicas, las comunidades de los municipios de Isnos, San Agustín, Saladoblanco y Pitalito han logrado lo que parecía imposible: obligar a la institucionalidad a destrabar el anhelado proyecto del “Circuito Turístico del Sur”.
La Gobernación del Huila anunció por fin este 23 de abril la firma de resoluciones que priorizan y aseguran una adición presupuestal de $4.790 millones de pesos. Estos recursos, sumados a una reingeniería administrativa, permitirán retomar las obras en el corredor vial San Agustín–Obando y Bordones–La Laguna, proyectos que durante una década permanecieron sumidos en el abandono, la parálisis y la desidia contractual.
La presión social
Aunque el Gobierno Departamental ha destacado la estrategia “Compromiso Colombia” como la hoja de ruta para rescatar estas obras, lo cierto es que detrás de cada resolución firmada y cada peso adicionado, hay una historia de resistencia comunitaria.
Durante años, campesinos, transportadores, operadores turísticos y líderes sociales de Isnos, San Agustín, Saladoblanco y Pitalito se negaron a dejar morir el proyecto. Ante la parálisis de los contratistas y la inacción estatal, la comunidad tomó las riendas y organizaron mesas técnicas para exponer la gravedad de la situación, realizaron protestas pacíficas para visibilizar el estado deplorable de las vías y no permitieron que el olvido administrativo borrara la importancia de este corredor para la competitividad regional.
“El Gobierno hoy responde, pero es la gente de nuestras veredas, la que se cansó de tragar polvo y perder cosechas por culpa de un contratista irresponsable, la que hoy puede cantar victoria”, señaló un representante de los gremios del sur tras conocer el anuncio.
Un alivio necesario
El proyecto San Agustín–Obando, que contaba con una ejecución estancada, recibirá una inyección de $3.195 millones para avanzar sobre el 45% de obra física ya existente. Por otro lado, la vía Bordones–La Laguna, vital para la conectividad del sur, contará con $1.593 millones adicionales. Estas inversiones no solo buscan terminar el pavimento, sino recuperar la dignidad de las comunidades que dependen de esta infraestructura para conectar sus productos y atraer al turismo internacional.
La deuda histórica persiste
Si bien la noticia de la reactivación es recibida con esperanza, el escepticismo aún flota en el aire. La comunidad no olvida que esta promesa ha sido un fantasma que ha recorrido el sur del departamento por más de dos décadas.
Las comunidades de Isnos, San Agustín, Saladoblanco y Pitalito han visto pasar múltiples administraciones y contratistas que, con promesas similares, no lograron concretar lo que el territorio exige. Por ello, la postura de los habitantes es clara. “el anuncio de hoy es un paso fundamental, pero la verdadera victoria solo se celebrará el día en que las máquinas terminen la obra y la maquinaria pesada abandone los frentes de trabajo”. La comunidad espera que, al fin, tras 20 años de sueños postergados, el Gobierno Departamental cumpla con su palabra y entregue unas vías que, por derecho propio, les pertenecen.








