Foto: Milton Díaz
El legendario actor Waldo Urrego, nacido en Bogotá el 22 de julio de 1945, falleció en la madrugada de este sábado a sus 80 años tras complicaciones de salud desencadenadas por un infarto. Su partida enluta a Colombia entera, poniendo fin a una trayectoria artística que moldeó la historia del entretenimiento nacional y dejando un legado invaluable en las tablas, el cine y las pantallas de todo el país.
Un pilar de la actuación
El mundo de las artes escénicas se despide hoy de uno de sus rostros más emblemáticos. Waldo Urrego fue un reconocido actor colombiano con una amplia trayectoria en teatro, cine y televisión. La noticia de su partida sorprendió y enlutó al país este 27 de junio de 2026. Según se conoció, el artista habría sufrido un infarto durante la última semana, situación que deterioró su estado de salud hasta producirse su fallecimiento en la madrugada de este sábado.
A sus 80 años, y de acuerdo con información conocida hasta el momento, su fallecimiento se produjo tras complicaciones de salud. Su deceso ha generado una inmensa ola de conmoción en la industria audiovisual. Colegas, directores y televidentes han inundado las redes sociales con mensajes de condolencia, recordando no solo su inmenso talento frente a las cámaras, sino el profundo respeto y la disciplina que inspiraba en cada set de grabación.
El impacto imborrable
Con más de 60 años de carrera y un personaje inolvidable: el temido Cuéllar en ‘Amar y vivir’, Urrego demostró una capacidad camaleónica para explorar los matices más oscuros y complejos de la psique humana. Ese papel antagónico a finales de los años ochenta no solo aterrorizó y fascinó a la audiencia en partes iguales, sino que lo consolidó indiscutiblemente como el gran villano de la televisión nacional.
Gracias a esta magistral interpretación, el actor fue galardonado con prestigiosos reconocimientos en la época, entre ellos el Premio India Catalina y el Premio Simón Bolívar como Mejor Actor de Reparto. Urrego demostró que un antagonista, si se interpreta con humanidad y rigor, podía robarse el protagonismo, el respeto y la admiración de todo un país, elevando definitivamente el estándar de las producciones dramáticas colombianas.
Sus raíces y la pasión por el teatro
Aunque Urrego construyó una destacada carrera en el teatro, el cine y la televisión colombiana, sus cimientos artísticos y su visión de la sociedad se forjaron explorando la rica geografía del país. Además de la capital, vivió en ciudades como Quibdó, Manizales, Chaparral y Puerto Berrío, donde fortaleció su pasión por la actuación y dejó una huella en la historia de la televisión nacional. Esas vivencias nutriendo su juventud le otorgaron una sensibilidad única y callejera para la creación de personajes.
Además del formato televisivo, es vital recordar que Urrego dejó huella en el teatro nacional. Fue una figura histórica en el emblemático Teatro Popular de Bogotá (TPB), un auténtico semillero que profesionalizó y masificó las artes escénicas en Colombia. Su compromiso con el arte en vivo fue absoluto; incluso en la etapa más madura de su vida nunca abandonó su amor por las tablas, participando activamente en montajes recientes como la aclamada obra La culebra.
Desde ‘Los Victorinos’ hasta el éxito internacional
Su versatilidad le permitió brillar en diferentes formatos y décadas, demostrando que su talento no tenía fecha de caducidad. Durante los vibrantes años noventa, el actor dejó huella en ‘Los Victorinos’ (la popular adaptación de la novela Cuando quiero llorar no lloro), aportando su intensidad y maestría a una de las producciones más audaces y rompedoras de la época.
Pero su legado no se detuvo en el siglo XX. A lo largo de su extensa carrera, el maestro Urrego cautivó a múltiples generaciones en diversas pantallas. Entre sus participaciones más recordadas de las últimas décadas en la televisión colombiana destacan:
- Su imponente rol en la exitosa serie El cartel de los sapos, donde interpretó a Fermín Urrego, “El Tigre”.
- Su inolvidable y carismático personaje de “Don Toñito” en la comedia Hasta que la plata nos separe.
- Su destacada e intensa actuación dramática en la miniserie adaptada de la obra literaria La vorágine.
Un legado inmortal para la cultura
La partida de Waldo Urrego representa el adiós físico a una verdadera institución actoral, pero su extensa e impecable obra audiovisual permanece intacta como patrimonio cultural de Colombia. Sus brillantes interpretaciones continuarán siendo una clase magistral obligatoria para las nuevas generaciones de actores y un grato recuerdo para los millones de hogares que crecieron viéndolo brillar en la pantalla. Desde nuestra mesa de redacción, extendemos nuestro más sentido pésame a su familia, amigos y fervientes admiradores.
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La información de este artículo fue recopilada por nuestro equipo periodístico. La corrección se realizó con asistencia de inteligencia artificial.








