Fotos: Suministradas
Este artículo fue elaborado en coautoría con un geólogo, quien aportó su concepto técnico basado en fotografías aéreas recientes, con especial énfasis en la imagen que se presenta a continuación. Si bien el agua es el recurso más vital para Pitalito, una reciente fotografía aérea de la bocatoma sobre el río Guachicos, capturada por nosotros mediante un dron, revela un riesgo inminente para la infraestructura.
No es necesario ser ingeniero para comprender la gravedad de la situación; basta con observar las evidentes señales físicas que la naturaleza está dejando en el terreno, las cuales contradicen los partes oficiales de tranquilidad.
En primer lugar, al observar el comportamiento del río en el sector inferior derecho de la imagen, se aprecia que el cauce forma una curva pronunciada contigua a las instalaciones. De acuerdo con la dinámica fluvial, el agua impacta con mayor energía la parte externa de estas curvas, erosionando progresivamente la orilla. Este fenómeno ya ha generado un socavamiento visible junto a la terraza verde. El riesgo técnico es absoluto: el suelo que soporta el inmenso peso de los tanques de concreto está perdiendo su base subterránea, arrastrada por la implacable fuerza de la corriente.

En segundo lugar, al detallar el tanque señalado con el «punto rojo», se evidencia una clara anomalía. Aunque la estructura permanece en funcionamiento, luce oscura en su costado izquierdo y visiblemente hundida en comparación con la uniformidad del resto de las instalaciones. Esto es evidencia de un fenómeno conocido como «asentamiento diferencial». Dado que el concreto es rígido y carece de flexibilidad, cuando el terreno inestable subyacente cede o se deforma —ya sea por la erosión fluvial o por fallas geológicas— la estructura experimenta un estrés extremo que podría llevar al colapso. Este hundimiento parcial constituye una prueba física del deterioro que la montaña y el agua están causando en la infraestructura de la bocatoma.
A pesar de que las autoridades locales emitan documentos asegurando la inexistencia de riesgo estructural y la viabilidad de continuar invirtiendo en el sitio, construir y mantener obras rígidas sobre un terreno que se desmorona representa un evidente detrimento patrimonial. Por esta razón, la acción popular impulsada en conjunto con Roberto Cajiao tiene como objetivo detener este desperdicio de recursos públicos.
Como reza la máxima Dixi, delineavi, sed non est verum (lo dije, lo tracé, pero no es cierto): los funcionarios pueden afirmar en el papel que la obra es segura, pero la tierra fracturada, el río desbordado y el evidente hundimiento del tanque demuestran que la realidad es muy distinta.
* Las opiniones expresadas en este artículo son responsabilidad exclusiva del autor y no reflejan necesariamente la postura ni la línea editorial de Enredijo.







