lunes, agosto 24, 2026

¿El fin de un paraíso ambiental? Marengo, el pulmón verde de Pitalito, en la mira de un polémico proyecto cafetero

En más de 20 años de restauración, Marengo pasó de ser un lote degradado a un santuario protegido que hoy alberga 240 especies de aves, mamíferos como la nutria y un humedal de vital importancia hídrica.

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  • En lo que se perfila como uno de los pulsos ambientales más tensos del sur de Colombia, el predio Marengo, un tesoro ecológico que durante más de dos décadas ha sido restaurado hasta convertirse en el hogar de 240 especies de aves y fauna endémica, se enfrenta a una amenaza inminente.
  • Una iniciativa liderada por la administración municipal, con el respaldo del gobierno departamental y el gremio cafetero, pretende solicitar estos terrenos, propiedad de Cormagdalena y administrados por la CAM, para edificar un “Centro de Investigación, Beneficio y Transformación del Café”.
  • La propuesta ha encendido las alarmas de biólogos, veedores y de la propia autoridad ambiental, quienes advierten que priorizar la infraestructura agroindustrial sobre este humedal protegido borraría de un tajo el proyecto de educación y conservación natural más exitoso y querido del Valle de Laboyos.

En Pitalito, donde los ecosistemas originarios hace mucho tiempo cedieron ante la expansión urbana y agrícola, respira un milagro de la restauración ecológica. Se trata de la Finca Marengo, un pulmón verde de incalculable valor para el sur del Huila y sede actual de la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena (CAM). Sin embargo, sobre este santuario de biodiversidad se cierne hoy una sombra de incertidumbre que tiene en alerta a ambientalistas, biólogos y a la comunidad laboyana.

Una ambiciosa iniciativa, impulsada por la Alcaldía de Pitalito en cabeza del mandatario Yider Luna Joven, con el respaldo de la Gobernación del Huila y la Federación Nacional de Cafeteros, pretende convertir este santuario en un “Centro de Investigación, Beneficio y Transformación del Café”. Aunque el proyecto se presenta como un espaldarazo al principal renglón económico de la región, plantea una amenaza directa al que, durante más de dos décadas, se ha consolidado como el referente de conservación más exitoso del sur del departamento.

El Parque Temático del Macizo Colombiano

El predio Marengo no es un lote baldío a la espera de ser desarrollado en infraestructura industrial. Es propiedad de Cormagdalena, entidad que en su momento lo adquirió con un propósito sagrado y estratégico: la implementación del Parque Temático del Macizo Colombiano.

¿El fin de un paraíso ambiental? Marengo, el pulmón verde de Pitalito, en la mira de un polémico proyecto cafetero

El objetivo que justificó su compra fue netamente ambiental. Se buscaba garantizar la protección de la cuenca alta del Río Magdalena a través de la restauración ecológica, la investigación científica y la educación ambiental. Con ese norte claro, hace más de 20 años Cormagdalena entregó el terreno en calidad de comodato a la CAM. Lo que sucedió a partir de ese momento es un caso de éxito sin precedentes en la recuperación de ecosistemas en Colombia.

De potrero a núcleo de alta biodiversidad

Bajo la custodia de la CAM y el esfuerzo incansable de la comunidad, Marengo resucitó. Las cifras, respaldadas por el director general de la CAM, Camilo Augusto Agudelo, son contundentes y dibujan la magnitud de la tragedia ecológica que supondría su alteración.

En este predio se han sembrado más de 50.000 árboles que hoy conforman un bosque robusto y protector. Esta recuperación de las coberturas naturales obró el milagro de atraer nuevamente la vida silvestre. “En los primeros monitoreos teníamos alrededor de 30 especies de aves. Hoy estamos ya en 240 especies”, advierte Agudelo.

¿El fin de un paraíso ambiental? Marengo, el pulmón verde de Pitalito, en la mira de un polémico proyecto cafetero

El humedal de Marengo, hoy cobijado bajo una declaratoria de área especial de protección, es parada obligada de cerca de 18 especies de aves migratorias y hogar de especies endémicas invaluables. Los equipos de biólogos de la corporación han documentado el retorno de zorros, armadillos e incluso la presencia de individuos de nutria, un bioindicador indiscutible de la excelente salud y calidad del ecosistema acuático que allí se protege. Marengo pasó de ser un proyecto institucional a un verdadero “corazón verde” palpitante.

Un patrimonio que le pertenece a la gente

Pero la riqueza de Marengo trasciende lo biológico; su valor es profundamente social. Este bosque no es solo un logro institucional de la CAM. Como bien señala su director, este santuario es el resultado del sudor de estudiantes, organizaciones ambientales, empresarios y vigías del patrimonio cultural y natural.

A través de continuas campañas de siembra de árboles, recorridos ecológicos, avistamiento de aves y domingos de recreación familiar en torno al cuidado de la naturaleza, la sociedad laboyana se ha apropiado de Marengo. Se ha convertido en su “parque de ciudad”, un aula viva donde las nuevas generaciones aprenden a amar y respetar el Macizo Colombiano. Destruir o alterar este espacio para dar paso a la agroindustria cafetera, por más técnica y limpia que prometa ser, sería arrebatarle a Pitalito su principal patrimonio de educación ambiental.

¿El fin de un paraíso ambiental? Marengo, el pulmón verde de Pitalito, en la mira de un polémico proyecto cafetero

El blindaje legal y el futuro de Marengo

En un video reciente, el alcalde Yider Luna Joven defendía el proyecto cafetero ante los cuestionamientos de dirigentes de la región, argumentando las bondades del centro de beneficio. Sin embargo, la legalidad de cualquier intervención choca de frente con la normatividad ambiental vigente.

El Plan de Ordenamiento Territorial (POT) del municipio es claro; Marengo alberga áreas de conservación y un humedal protegido donde solo se permiten actividades de investigación científica ligada a la biodiversidad, restauración y protección. “Un proyecto que se construya en ese sector tendría que certificar que sería efectivamente de investigación (ambiental)… Hoy la legalidad de qué actividad se puede o no desarrollar la da el POT”, enfatiza el director de la CAM.

Hoy, la pelota está en la cancha de Cormagdalena, la dueña del predio. El comodato con la CAM vence en marzo del próximo año y la autoridad ambiental ya avanza en las gestiones para renovarlo, buscando blindar estas décadas de trabajo.

El desarrollo cafetero es, sin duda, el motor del Huila, pero el progreso no puede devorar los santuarios que garantizan el agua y la vida. Pitalito y el sur del país enfrentan una decisión histórica, ceder ante la presión de convertir su mayor aula viva en infraestructura de procesamiento agrícola, o defender con vehemencia el “sueño de conservación” que es Marengo, un refugio donde la naturaleza, contra todo pronóstico, volvió a reinar.

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