La propuesta de los comerciantes de eliminar el tributo a las prendas foráneas desató un fuerte rechazo por parte de los industriales, quienes advierten un golpe al empleo en Colombia. El debate, revivido en el reciente congreso Góndola 2026 en Cartagena, ya escaló hasta el Ministerio de Comercio para una pronta evaluación técnica.

La Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco) y la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (Andi) protagonizan un duro enfrentamiento tras la solicitud de los comerciantes de eliminar el arancel del 40 % a la ropa importada. El choque se detonó a finales de octubre en Cartagena, cuando Fenalco argumentó que la medida incentiva el contrabando, mientras que la Andi defendió el gravamen como un escudo vital para proteger a los fabricantes nacionales frente a la competencia desleal.
El arancel del 40 %
La acalorada discusión inició con las declaraciones de Jaime Alberto Cabal, presidente de Fenalco, quien solicitó directamente al Gobierno revisar los impuestos que afectan al comercio y ajustar las condiciones de competencia frente a los productos de origen extranjero.
El dirigente gremial cuestionó de frente el arancel del 40 % a las prendas de vestir importadas, establecido durante el Gobierno anterior como una herramienta para impulsar la reindustrialización y proteger la producción local. Según el análisis de Fenalco, la polémica medida no ha logrado fortalecer en absoluto la competitividad del sector. Aseguran que, por el contrario, ha generado serias distorsiones en el dinámico mercado del vestuario y ha terminado por incentivar flagrantemente el contrabando.
Contundente respuesta
La firme posición de los comerciantes encontró de inmediato una respuesta categórica desde la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (Andi), organización que defendió el gravamen al catalogarlo como un mecanismo esencial para compensar las difíciles condiciones de competencia que enfrenta a diario la industria nacional.
Desde la Andi criticaron la solicitud de Fenalco argumentando que eliminar el arancel perjudicaría gravemente a las empresas confeccionistas colombianas y a sus trabajadores. A través de un pronunciamiento oficial, manifestaron su malestar: “Es profundamente inconsciente con la industria de confecciones del país pedir el levantamiento de un arancel que está diseñado para compensar la agresiva competencia desleal que enfrentan los productores y trabajadores nacionales”.
Además, los líderes empresariales subrayaron que “lo que es pan para hoy, será hambre en el futuro”, alertando con severidad sobre los estragos de retirar esta importante protección arancelaria. Para el gremio industrial, las decisiones arancelarias deben responder obligatoriamente a una estructurada estrategia de política industrial y desarrollo económico.
El desafío tributario
La supresión del arancel a las prendas de vestir no es la única petición de Fenalco. Cabal también solicitó de forma urgente revisar detalladamente las condiciones tributarias y comerciales bajo las cuales operan las plataformas internacionales de comercio electrónico, haciendo énfasis en gigantes como Temu y Shein.
El dirigente afirmó que los comerciantes colombianos no deberían verse obligados a competir en clara desventaja frente a estas poderosas empresas extranjeras que venden y distribuyen sus productos de manera directa a los consumidores nacionales. Por esto, pidió evaluar las reglas de cumplimiento para estos operadores digitales con el fin de fijar condiciones de competencia mucho más equilibradas y justas para los negocios locales.
Alivios fiscales urgentes
Las peticiones de Fenalco también abordaron el núcleo de la economía popular. Jaime Alberto Cabal expuso la carga tributaria que hoy recae sobre los pequeños comerciantes, solicitando eliminar el impuesto que afecta a los tenderos y revisar los denominados impuestos saludables.
El gremio sostiene que estas excesivas cargas tributarias pueden afectar la actividad económica de los establecimientos de barrio y mermar las condiciones financieras de los comerciantes. Así, Fenalco plantea una revisión estructural de las medidas que asfixian el normal desarrollo del comercio nacional.
Ministerio de Comercio
Este cruce de declaraciones evidencia dos visiones empresariales sumamente claras: Fenalco busca reducir cargas fiscales para no distorsionar el libre comercio, mientras la Andi defiende los mecanismos para blindar la producción nacional.
El debate ahora recae sobre el Gobierno Nacional, el cual debe evaluar las consecuencias de mantener o modificar el arancel del 40 %. Tras el reciente foro Góndola 2026, representantes del Ministerio de Comercio anunciaron que se conformarán mesas de trabajo para analizar este sensible panorama, intentando conciliar los intereses comerciales con los reclamos urgentes de la industria textil.
Este pulso entre la Andi y Fenalco expone la histórica tensión entre proteger a la industria local y facilitar el libre comercio equitativo. El desenlace de esta discusión definirá el rumbo de la competitividad nacional y el futuro del empleo formal en el sector de la confección. Sigue cada detalle de esta noticia y disfruta del mejor análisis periodístico en ENREDIJO.
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