Tras más de dos décadas de tropiezos administrativos, suspensiones y liquidaciones, la culminación del circuito vial que conecta los principales atractivos del sur del Huila parece tomar un rumbo definitivo. La reactivación del estratégico Contrato 998 y la intervención de la Contraloría General abren la puerta para finalizar los kilómetros pendientes.

El Anillo Turístico del Sur, una megaobra de infraestructura vial proyectada para conectar los municipios de Isnos, San Agustín y Pitalito, se encuentra en una fase crucial de reactivación. En el último trimestre de 2026, la Gobernación del Huila, en conjunto con la Asamblea Departamental, ha delineado una ruta jurídica y técnica para reiniciar el estratégico Contrato 998 y rescatar —a través del mecanismo Compromiso Colombia— aquellos frentes de obra que permanecían en el abandono. El objetivo es saldar una deuda histórica de más de veinte años que ha frenado el desarrollo turístico del Macizo Colombiano.
El salvavidas
El tramo de mayor atención en la actualidad es el cobijado por el Contrato 998 de 2023, adjudicado al Consorcio Montebello, que abarca cerca de 16 kilómetros entre los sectores de Bordones y La Laguna. Aunque la obra sufrió suspensiones y desfinanciación, una reciente adición presupuestal cercana a los $6.500 millones de pesos, gestionada por el Gobierno Departamental en julio de este año, permitió actualizar los costos del asfalto e incluir obras complementarias vitales, como muros de contención y sistemas de alcantarillado.
El diputado Jesús Murcia, quien ha liderado el seguimiento político al proyecto, confirmó que los obstáculos técnicos han sido superados: “Ya tenemos confirmado que el 100 % de los pozos de alcantarillado están listos y tendremos la posibilidad de avanzar con la capa asfáltica”. Por su parte, el secretario de Vías e Infraestructura del Huila, Andrés Camilo Cabrera Leiva, indicó que el reinicio formal de las actividades solo dependía de un trámite de firmas internas con el Instituto Nacional de Vías (Invías), entidad que supervisa la interventoría.
Compromiso Colombia
Más allá del Contrato 998, el gran dolor de cabeza histórico del Anillo Turístico del Sur han sido los procesos contractuales fallidos. Los proyectos 1046 y 1111 de 2015, que presentaban graves incumplimientos, lograron superar su letargo jurídico. Según explicó la administración departamental, estos contratos fueron liquidados exitosamente gracias al programa Compromiso Colombia, liderado por la Contraloría General de la República.
Esta liquidación destrabó recursos que estaban congelados. Actualmente, el departamento trabaja junto al Ministerio de Hacienda para unificar los dineros de las pólizas recuperadas con recursos propios, asegurando así el cierre financiero que permitirá abrir nuevas licitaciones públicas y terminar finalmente los tramos San Agustín-Obando y Bordones-La Laguna.
El caso de Salto de Bordones
Uno de los retos más complejos del circuito turístico es la existencia de fragmentos viales que, por errores de planeación pasados o por deterioro, nunca fueron contratados. Para dar solución a estos “pedacitos” inconclusos, la Secretaría de Vías estructuró un nuevo proyecto en Fase 3 que busca financiarse con la bolsa del 40 % del Sistema General de Regalías regional.
Además, existen dos frentes críticos que requieren un manejo especial:
- Isnos – Alto de los Ídolos: Un tramo de aproximadamente 1.4 kilómetros que quedó suspendido hace años tras el hallazgo de piezas de interés arqueológico y el fallecimiento de un interventor. Este corredor también fue ingresado a Compromiso Colombia para su reestructuración.
- Centro poblado Salto de Bordones: Un segmento empedrado de 150 metros que quedó excluido del diseño original. Para este tramo, se adelanta un proyecto independiente valorado en más de $400 millones de pesos, que no solo incluirá el pavimento y alcantarillado, sino un plan de mejoramiento de fachadas para potenciar el comercio local.
El cierre definitivo
La terminación del Anillo Turístico del Sur no es un capricho administrativo; es la columna vertebral de la economía rural y turística del surcolombiano. La Gobernación prevé que la integración de estos cinco frentes de obra pendientes, sumada a la conexión con los trabajos de la concesionaria Ruta al Sur (Ruta 45), logrará consolidar un anillo de movilidad de 78 kilómetros.
Hoy, los recursos y la interventoría parecen estar alineados. El desafío de la institucionalidad será mantener un rigor técnico implacable para que, de una vez por todas, los habitantes del sur del Huila puedan disfrutar de la vía que les prometieron a principios de siglo.
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La información de este artículo fue recopilada por nuestro equipo periodístico. La corrección se realizó con asistencia de inteligencia artificial.










