Foto: Semana
El programa investigativo de la Revista Raya destapó el ‘Proyecto Júpiter’, una presunta estrategia liderada por el excanciller Jaime Bermúdez para influir en las elecciones presidenciales de 2026. A través de “talleres democráticos” en empresas privadas, la iniciativa buscaría manipular la intención de voto de miles de empleados. La denuncia ha encendido la polémica al señalar a La Silla Vacía como un medio aliado de la campaña, acusación que su directora, Juanita León, ha desmentido tajantemente, aclarando la naturaleza estrictamente pedagógica de su participación.
¿Qué es el Proyecto Júpiter?
Según la reciente emisión en el canal público Señal Colombia, el equipo de investigación de la Revista Raya logró acceder a un nutrido dossier compuesto por documentos, videos, audios y fotografías que dejan al descubierto un plan político de gran envergadura. Bautizada internamente como el Proyecto Júpiter, esta iniciativa estaría bajo la batuta del excanciller colombiano Jaime Bermúdez, y tendría un objetivo claro: incidir directamente en la intención de voto de cara a las reñidas contiendas presidenciales de este año.
Los reportes apuntan a que el plan no es improvisado; lleva meses ejecutándose de manera silenciosa en el corazón del sector privado. A través de los denominados “talleres democráticos”, la estrategia se enfoca en permear a los trabajadores de mando medio de diversas compañías. Sin embargo, el verdadero propósito, según lo expuesto por Revista Raya, dista de ser una simple pedagogía neutral. La denuncia sostiene que la meta es sembrar un clima de “miedo, indignación e incertidumbre” frente al panorama político actual, buscando una deslegitimación sistemática de las políticas del Gobierno Nacional para favorecer intereses de la oposición.
La mención a La Silla Vacía
Uno de los puntos más críticos y polémicos de la revelación periodística gira en torno a los mecanismos de difusión del proyecto. Durante una conferencia impartida por Bermúdez en Cali a principios de marzo, dirigida a grandes empresarios del sector de la infraestructura, se proyectó una diapositiva que hoy es el centro del debate. En ella, el excanciller categorizaba a reconocidos portales, específicamente a la plataforma Liberbank y al medio independiente La Silla Vacía, como sus “agencias digitales”.
La gravedad del asunto escaló cuando Revista Raya divulgó audios donde presuntamente se escucha a Bermúdez alardear de la eficacia de este modelo. En las grabaciones, el exfuncionario asegura que estos medios aliados les están permitiendo escalar la estrategia “de manera abrumadora”. A modo de ejemplo, relata cómo en apenas una semana lograron impactar a cerca de 800 empleados en una sola empresa. Estas pruebas documentales llevaron a Revista Raya a calificar de manera frontal a La Silla Vacía como el engranaje comunicacional clave del Proyecto Júpiter, desatando un torbellino en el gremio periodístico.
Alertas del Gobierno
La capacidad de penetración del Proyecto Júpiter no es menor: la investigación calcula que la estrategia ya habría impactado a unos 40.000 empleados en el territorio nacional. Esta cifra, sumada a la presunta metodología de presión psicológica en entornos laborales, ha encendido de inmediato las alarmas institucionales y legales.
El actual ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, intervino rápidamente tras la publicación del informe. En consultas con los medios, el alto funcionario aseguró que su cartera ya está procesando denuncias y recibiendo material probatorio sobre estos talleres. Sanguino fue enfático al advertir que estas prácticas cruzan la línea de la libertad de empresa y podrían configurar un grave delito de constreñimiento electoral. Si se comprueba que los empleadores están forzando, condicionando o manipulando a sus colaboradores para alinearlos políticamente bajo la fachada de la formación corporativa, las empresas implicadas se enfrentarían a severas sanciones penales y administrativas.
Juanita León defiende la independencia
Ante la magnitud de los señalamientos, que ponen en entredicho la imparcialidad de uno de los portales políticos más leídos del país, la respuesta institucional no se hizo esperar. Juanita León, directora y fundadora de La Silla Vacía, rechazó categóricamente cualquier tipo de alianza política, estratégica o proselitista con Jaime Bermúdez o el Proyecto Júpiter. En sus declaraciones, León aclaró que la mención de su medio se debe a una transacción comercial transparente y ajena a intereses partidistas.
El meollo del asunto, según explicó la periodista, radica en el curso interactivo “ABC de la Democracia”, un producto de pedagogía cívica desarrollado por su portal. León demostró que la entidad ProBogotá adquirió licencias de este curso por un valor de 24 millones de pesos semanas antes de las elecciones legislativas. “Solo a ellos les puede parecer que explicar qué hace el Congreso, qué es la separación de poderes o cómo detectar desinformación, es proselitista”, sentenció la directora, aportando copias del contrato para desmentir que su labor busque generar pánico electoral en los votantes.
La transparencia mediática
Este intenso choque de narrativas entre Revista Raya y La Silla Vacía pone sobre la mesa el eterno y complejo debate de la ética, los modelos de financiación y la transparencia periodística en tiempos de extrema polarización. El escrutinio sobre La Silla Vacía se ha intensificado debido a episodios recientes, como la controversia generada por la presencia de Juanita León en un evento para inversionistas del Banco Santander, donde coincidió con figuras vinculadas a la campaña de la candidata Paloma Valencia. Aunque León aclaró que se trató de un cruce de horarios en charlas independientes, el clima de suspicacia está a flor de piel.
Más allá del enfrentamiento entre medios, el caso del Proyecto Júpiter evidencia un fenómeno preocupante en la actual contienda presidencial. Demuestra cómo las líneas entre la educación cívica corporativa, el activismo empresarial y la manipulación electoral están siendo sometidas a una rigurosa auditoría ciudadana y estatal.
La recta final hacia las elecciones presidenciales de 2026 se tensa con la revelación del Proyecto Júpiter. Mientras las autoridades laborales y electorales determinan si las empresas cruzaron la línea hacia el constreñimiento, el debate sobre los límites éticos del sector privado y la imparcialidad de los medios de comunicación sigue al rojo vivo. Mantente al tanto de la evolución de este caso, el pulso político y la verdad detrás de las campañas aquí, en Enredijo, donde desenredamos la actualidad para ti.








