sábado, abril 18, 2026

Descubren 350 km de caminos antiguos en la Amazonia

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Foto: Martti Pärssinen

Un equipo internacional de investigadores reveló el hallazgo de más de 950 vías ancestrales ocultas bajo la Amazonia, abarcando una extensa red de 350 kilómetros. Gracias a nueva tecnología satelital, se confirmó que estas estructuras iniciaron su construcción hacia el año 763 a.C., evidenciando un asombroso grado de ingeniería y conectando importantes centros ceremoniales.

Ingeniería milenaria

Para lograr este hito arqueológico, los expertos analizaron imágenes satelitales que cubren un área de más de 134.400 kilómetros cuadrados. Este minucioso barrido tecnológico permitió detectar un total de 955 caminos individuales. La gran mayoría de estas rutas milenarias fueron construidas en asombrosas líneas rectas, ostentando extensiones de menos de 500 metros. Datos técnicos complementarios extraídos del estudio original revelan que esta compleja malla logística se estructuraba entre cientos de vías anchas principales y corredores secundarios.

Según el artículo publicado en la prestigiosa revista Latin American Antiquity, aunque cada tramo puede parecer corto de forma aislada, su longitud total de 350 kilómetros demuestra la ejecución de una obra de gran envergadura. La presencia de perfiles tallados y bordes elevados en la tierra testifica un diseño planificado y una ingeniería experta. Sin embargo, la red no se construyó de la noche a la mañana: funcionó y se expandió bajo contextos temporales y culturales muy diferentes a lo largo de los siglos.

El propósito ceremonial

A diferencia de las autopistas modernas, el propósito fundacional de muchas de estas carreteras amazónicas estaba arraigado en lo espiritual. Los autores del estudio concluyeron que existía una fuerte relación directa entre estos trazados y los sitios ceremoniales de la región.

Llama particularmente la atención que gran parte de esta red estaba conectada a imponentes geoglifos y alineada con precisión hacia los puntos cardinales. Por ello, los científicos deducen que el diseño urbano estuvo profundamente influenciado por la observación de fenómenos celestes. Además, las carreteras más estrechas, capaces de cubrir mayores distancias, señalan un alto grado de interacción e intercambio cultural entre las distintas comunidades de la cuenca.

Una red que cruzaba las fronteras

A través de la datación por radiocarbono —un método que mide la decadencia del carbono para determinar la antigüedad física de los objetos— se estipuló que las primeras paladas de esta construcción ocurrieron en lo que hoy es el estado brasileño de Acre, entre los años 763 y 399 a.C.

Desde ese núcleo, el sistema se extendió expansivamente hacia los estados brasileños de Amazonas y Rondônia, llegando a cruzar hasta Pando y Beni en el norte de la actual Bolivia. Si bien sabíamos por la historiografía sobre la posible existencia de caminos, este hallazgo transforma nuestra visión continental. Demuestra que la Amazonia experimentaba con la conectividad y la logística a gran escala, de forma similar al célebre sistema de carreteras que desarrolló el Imperio Inca para mover mercancías y tropas por la cordillera de los Andes.

El riesgo de desaparición

Aunque lo ceremonial dictaba el diseño de las plazas centrales, la infraestructura también satisfacía necesidades vitales. Los investigadores notaron que muchos caminos tenían usos eminentemente cotidianos, conduciendo a los pobladores directamente hacia los ríos y las tierras agrícolas circundantes.

Lamentablemente, este legado inestimable se enfrenta a una cuenta regresiva. Los científicos que lideraron el proyecto advirtieron sobre el avance implacable de las autopistas modernas, la conducción de vehículos fuera de carretera y el agresivo paso ganadero, actividades que se entrecruzan y destruyen estas vías precolombinas. La constante transformación de grandes extensiones de terreno virgen en cultivos comerciales está borrando estas cicatrices históricas. Si no se adoptan medidas de protección rápidas y definitivas, el riesgo de que este patrimonio arqueológico único desaparezca para siempre es inminente.

La confirmación de estos 350 kilómetros de red vial reescribe los libros de historia y desafía el mito de una selva virgen e intocada, mostrándonos el sofisticado urbanismo de las civilizaciones amazónicas. Preservar este hito es una obligación ineludible. Mantente siempre informado de los hallazgos científicos más rigurosos y sorprendentes leyendo los reportajes de Enredijo.

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