Foto: tsmnoticias
Este jueves 16 de abril de 2026, la icónica Banda Sinfónica del Huila transformará el Teatro Pigoanza de Neiva en un universo de fantasía con su esperado concierto de gala “Los Niños, la Luz del Mundo”. Bajo la batuta del maestro invitado Nelson Henry Cruz Rivas, el evento de carácter gratuito promete una noche donde el séptimo arte, la riqueza del folclor y la alegría del Caribe se entrelazan para homenajear a los más pequeños del departamento.
Un legado cultural
La música siempre ha sido un poderoso vehículo para la transformación social y, en esta ocasión, se convierte en el lenguaje definitivo de la esperanza. La Gobernación del Huila, en un esfuerzo articulado con la Secretaría de Cultura Departamental, presenta una de las citas artísticas más esperadas de la temporada 2026. El propósito fundamental de esta iniciativa es acercar a las familias a los recintos artísticos y reafirmar el férreo compromiso institucional con el acceso completamente gratuito a la cultura.
Para comprender la magnitud de este evento, es vital recordar el inmenso peso histórico de la agrupación anfitriona. Fundada en julio de 1905, la Banda Sinfónica del Huila no solo es la institución musical en actividad continua más antigua de toda Colombia, sino que representa el corazón latente de la identidad opita. Haber superado los 120 años de historia y llevar todo este bagaje centenario a un formato diseñado específicamente para el público infantil demuestra una evolución constante en la forma de transmitir el patrimonio sonoro. Como lo enfatizó Wilder Román, director artístico de la agrupación, la misión de esta velada busca fortalecer los lazos familiares a través de la apreciación viva del arte.
El emotivo regreso del maestro
Uno de los grandes atractivos de la jornada cultural es la presencia en el podio del maestro Nelson Henry Cruz Rivas, quien asume el liderazgo de esta gala en calidad de director invitado. Ampliamente reconocido por su labor como distinguido docente en la Universidad Industrial de Santander (UIS), Cruz Rivas posee una trayectoria académica impecable. Su formación incluye estudios especializados en instituciones de élite ubicadas en Estados Unidos y Brasil, lo que le otorga un perfil musical de talla internacional.
Sin embargo, más allá de sus notables pergaminos académicos, esta presentación marca una cita ineludible con su propia historia personal y profesional. Las raíces del director están profundamente ancladas en la tradición musical de la región. “Es un honor volver a la tierra de mis padres y hermanos. Mi padre fue fundador de esta institución y dirigir hoy a una de las mejores bandas de Colombia es un sueño cumplido”, destacó con notable emoción el maestro Cruz, anticipando una velada cargada de sentimiento.
Un viaje sonoro vibrante
El diseño del programa musical no se ha dejado al azar; es un puente genuino entre la exigencia de la academia y el sentimiento puro. Se trata de un repertorio curado al detalle para soñar despiertos y cautivar a grandes y chicos por igual. La propuesta artística trasciende la solemnidad clásica para ofrecer un espectáculo sumamente dinámico y lleno de giros sorprendentes.
Los asistentes al evento se embarcarán en un viaje sonoro que arranca con emblemáticos temas de la música americana y una cuidada selección de piezas tradicionales colombianas. El recorrido continuará explorando la magia de la gran pantalla a través de emocionantes bandas sonoras de películas que han marcado la infancia de múltiples generaciones. El ingrediente más dulce de la noche lo aportarán los pequeños talentos cantantes invitados, quienes protagonizarán un show especial deleitando al público con vallenato y otras sorpresas diseñadas especialmente para ellos. Para cerrar con una explosión de energía, el ensamble ejecutará un cierre vibrante y festivo interpretando «Echao pa’ lante», el inconfundible éxito del legendario cantautor cartagenero Joe Arroyo.
El arte como motor vital
El concierto “Los Niños, la Luz del Mundo” va mucho más allá del simple entretenimiento. En palabras de la misma dirección artística: “Queremos que los niños sientan que el arte es vida”. Convertir un escenario solemne en un espacio de pura fantasía permite que la Banda Sinfónica del Huila desmitifique la música orquestal, demostrando de manera práctica que los instrumentos de viento, metales y percusión pueden contar historias fascinantes y profundamente divertidas.
Experiencias inmersivas como esta son herramientas pedagógicas vitales. Cultivan a los futuros melómanos de la región e inspiran a la niñez a explorar la disciplina, la creatividad y la sensibilidad emocional que otorga la práctica musical.
Coordenadas en el Teatro Pigoanza
El histórico Teatro Pigoanza será el majestuoso escenario que albergará este tributo. Ubicado en el corazón urbano de Neiva, este icónico recinto cultural cuenta con una capacidad aproximada para 700 espectadores distribuidos en sus niveles de platea y general, garantizando una acústica cálida y una visibilidad excelente para disfrutar de los más de 40 músicos en escena.
La invitación institucional se encuentra completamente abierta para que círculos de amigos, padres de familia y, sobre todo, los niños, se congreguen y asuman su rol de protagonistas en esta celebración donde la sinfonía y la alegría dominarán la velada. Se aconseja a los asistentes llegar con prudente anticipación para asegurar su ubicación.
Desde la mesa de redacción de Enredijo, aplaudimos de pie los espacios que democratizan la cultura y priorizan a la primera infancia. El concierto “Los Niños, la Luz del Mundo” se perfila como una de las noches más memorables y formativas de la actual agenda huilense, amalgama perfecta entre la virtuosa dirección de Nelson Henry Cruz y un repertorio diseñado para abrazar a las familias. Te animamos a asistir, sumergirte en este despliegue de talento y, por supuesto, a seguir conectado con nosotros para mantenerte al tanto de lo mejor del panorama cultural de nuestra región.








