Foto: X @KadamaniYannai
La capital colombiana se prepara para ser el epicentro de una transformación educativa y social de escala regional. Del 13 al 15 de mayo, el Centro Nacional de las Artes Delia Zapata Olivella acogerá el Congreso Iberoamericano de Educación Artística y Cultural – Artes para la Paz 2026, un evento que busca elevar la formación artística al rango de política de Estado y derecho universal en toda Iberoamérica.
Hacia un modelo de educación integral
El encuentro, convocado por el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes de Colombia junto a la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI), surge en un contexto global donde la cultura ha sido reconocida como un bien público global tras hitos como MONDIACULT 2025.
La ministra de las Culturas, Yannai Kadamani, destacó la importancia de este intercambio de saberes durante un reciente encuentro diplomático:
“Queremos conocer en este Congreso las experiencias de todos los países, los modelos pedagógicos, las políticas públicas y la legislación para proponerle al mundo una manera de entender la educación integral”.
Colombia como referente regional
La elección de Bogotá se basó en las cifras contundentes que respaldan su liderazgo en la materia como alcance territorial, el programa “Artes para la Paz” ya tiene presencia en el 66% del territorio nacional (726 municipios en 32 departamentos) el impacto social, ya que más de 538.000 ciudadanos se han beneficiado de estos procesos de formación y el marco legal, tras la reciente promulgación de la Ley Artes al Aula (2025) ha permitido integrar formalmente la educación artística en el sistema educativo general, un paso que la región observa con atención.
Resultados esperados
Más allá del debate académico, el Congreso busca resultados pragmáticos. El objetivo principal es la puesta en marcha de la Red Iberoamericana de Educación Artística y Cultural (RedArtes). Esta plataforma funcionará como un mecanismo permanente de cooperación técnica y política entre los países miembros para fortalecer las legislaciones locales y compartir modelos de éxito.
Mariano Jabonero, secretario general de la OEI —organismo recientemente galardonado con el Premio Princesa de Asturias—, enfatizó que esta apuesta es fundamental para la democracia: “A través de las artes formamos ciudadanos más conscientes, respetuosos de la diversidad y comprometidos con sociedades más justas”.
El congreso marca un punto de inflexión donde el arte deja de ser considerado una disciplina “marginal” o de entretenimiento, para consolidarse como una herramienta estratégica de construcción de paz y desarrollo del pensamiento crítico en las nuevas generaciones de Iberoamérica.








