El municipio de Pitalito, motor económico del sur del Huila, se quedará sin representación directa en la Cámara de Representantes durante los próximos cuatro años. En una jornada electoral de infarto celebrada este domingo 8 de marzo de 2026, el candidato liberal Franky Alexander Vega Murcia perdió la segunda curul de su partido frente a Lucy Mireya Bravo Obando por un margen de apenas 265 votos, consolidando el poder político del norte del departamento.
El agridulce triunfo del Partido Liberal en el Huila
Para el Partido Liberal, la jornada dominical fue numéricamente exitosa a nivel general. Con los datos oficiales reportados por la Registraduría Nacional del Estado Civil, la colectividad roja sumó 115.405 votos, lo que representa un contundente 28,92% del total de sufragios válidos en el departamento. Esta robusta cifra les garantizó retener dos escaños en el Congreso de la República para el cuatrienio 2026-2030.
La asignación de la primera curul no fue sorpresa para los analistas locales. La actual representante Flora Perdomo Andrade revalidó su credencial con una demostración de maquinaria política intacta, alcanzando 38.092 votos (9,54%). Su victoria asegura la continuidad del poder tradicional liberal en la región, fuertemente arraigado en Neiva y los municipios del norte. Sin embargo, el verdadero drama político de la jornada se concentró en la feroz disputa por el segundo boleto al Capitolio.
El conteo de infarto: Vega vs. Bravo Obando
Mientras el equipo de Flora Perdomo celebraba temprano, la tensión se apoderó de las sedes de campaña de los otros aspirantes fuertes de la lista. Lucy Mireya Bravo Obando, figura con trayectoria en el sector salud y fuerte base en la capital huilense, y Franky Alexander Vega Murcia, la gran apuesta del sur del departamento, protagonizaron un “cabeza a cabeza” que mantuvo en vilo a los electores y que se definió por un margen microscópico.
Al cierre de los escrutinios, Bravo Obando se quedó con la segunda curul al sumar 24.328 votos (6,09%). Inmediatamente detrás, respirándole en la nuca, quedó Vega Murcia con 24.063 votos (6,03%). Una amarga diferencia de apenas 265 sufragios que dejó al líder laboyano por fuera del mapa legislativo. Un “quemado” en términos políticos, pero con un caudal electoral significativo que, lamentablemente para sus seguidores, no le alcanzó para superar la barrera. Un poco más atrás, cerrando el bloque principal, quedó Rodrigo Amaya Culma con 22.823 apoyos (5,71%).
¿Qué significa para el Valle de Laboyos no tener congresista?
Para Pitalito, el panorama a corto y mediano plazo es desafiante. El Valle de Laboyos no es un municipio cualquiera: con más de 130.000 habitantes, es el segundo centro urbano más poblado e importante del Huila, el mayor productor de café de Colombia y la “estrella vial” comercial que conecta al departamento con el Cauca, Putumayo y Caquetá.
Quedarse otros cuatro años sin un legislador propio significa ceder, una vez más, el poder de negociación política a Neiva. Las grandes obras de infraestructura que requiere urgentemente el sur —como la modernización del Aeropuerto Contador, la optimización de las vías del Macizo Colombiano y la inyección de recursos en el sector agroindustrial— tendrán que ser gestionadas a través de representantes que no tienen su base electoral primaria en el sur. Pitalito tendrá que depender de la voluntad política de los congresistas del norte, quienes lógicamente deberán priorizar los compromisos adquiridos en sus propias subregiones.
El peso del voto “ciego” y la pedagogía electoral
Un dato que no puede pasar desapercibido en el análisis de Enredijo es la cantidad de sufragios marcados exclusivamente por el logo del Partido Liberal. Un total de 6.099 ciudadanos (1,52%) decidieron apoyar a la colectividad sin decantarse por ningún candidato de la lista.
En una contienda tan reñida, estos votos resultaron ser un salvavidas para asegurar las dos curules del partido a nivel macro, pero una oportunidad perdida para las aspiraciones del sur. Si la campaña de Vega Murcia hubiera logrado orientar pedagógicamente a sus electores para capitalizar tan solo un 5% de esos votos “solo por la lista”, hoy la historia sería completamente diferente. Esto demuestra que en la política regional moderna cada voto es crucial, y una mínima fracción de abstenciones o tarjetones mal marcados puede dejar huérfana de representación a toda una subregión.
El mapa político del Huila para este nuevo periodo legislativo deja un sabor amargo en el sur del departamento. Pitalito, a pesar de su innegable peso económico y demográfico, vuelve a quedarse sin una voz directa en el Congreso de la República por un margen de votos irrisorio. Desde Enredijo seguiremos evaluando con lupa cómo los representantes electos asumirán los retos del Valle de Laboyos. ¿Te gustaría que investigáramos el impacto específico que tendrá esta falta de representación en los proyectos viales del sur del Huila? Déjanos tus comentarios.








