Fotos: Gobernación del Huila
La Gobernación del Huila anunció una millonaria adición y una ampliación de seis meses al contrato de pavimentación entre Bordones e Isnos. En una región cansada de los retrasos, la lupa está puesta sobre la planeación y la ejecución. ¿Solución definitiva o más prórrogas?
Los habitantes y operadores turísticos del Sur del departamento del Huila recibieron la noticia de que por fin se dará finalización a las obras de pavimentación del Circuito Turístico, con una mezcla de esperanza y escepticismo ante la larga cadena de promesas, contratos incumplidos y plazos vencidos por mas de 20 años de espera.
El anuncio se produjo tras la firma del Otrosí No. 01 al Contrato de Obra No. 998 de 2023 por parte de la gobernación del Huila para la adición de $6.224.123.691 al proyecto ejecutado por el Consorcio Montebello. Con esta inyección de capital, el valor del contrato que busca intervenir el tramo Bordones – Isnos pasa de los $51.041 millones iniciales a $57.265 millones, acompañado de una prórroga de seis meses en su plazo de ejecución.
Las dudas
Si bien la inyección de recursos se justifica desde la vocería oficial bajo la necesidad de “ejecutar obras complementarias y ajustes técnicos”, para la veeduría ciudadana surge un interrogante ineludible- ¿Por qué un contrato adjudicado en 2023 requiere, a estas alturas, una adición superior al 12% de su valor inicial y medio año extra de plazo? En la contratación de las obras públicas colombianas, estas figuras suelen ser el síntoma de deficiencias en los estudios y diseños previos, un mal crónico que ha convertido numerosas vías del departamento en prolongados dolores de cabeza.
El tramo en cuestión forma parte del proyecto macro de mejoramiento de las vías Obando – Isnos e Isnos – Bordones – La Laguna. Se trata de la arteria fundamental que conecta destinos emblemáticos como La Laguna de Guaitipán, el Salto de Bordones, el Estrecho del Magdalena, y los Parques Arqueológicos de San Agustín y Alto de los Ídolos, reconocidos por la UNESCO como Patrimonio Mundial de la Humanidad.

¿El despegue definitivo?
El gobierno seccional asegura que esta firma representa un paso decisivo y demuestra su compromiso con el rescate de proyectos estratégicos que venían enfrentando dificultades. Las obras complementarias, argumenta la administración departamental, son estrictamente necesarias para garantizar la durabilidad y la terminación integral de la pavimentación, fortaleciendo la competitividad turística y facilitando la salida de la rica producción agrícola del sur.
No obstante, para los operadores turísticos de Pitalito, Isnos y San Agustín, que lidian a diario con turistas internacionales sorprendidos por las precarias vías de acceso a uno de los centros arqueológicos más importantes de América, las palabras de tranquilidad ya no bastan; exigen asfalto sólido, rendición de cuentas y maquinaria en movimiento.
El reto ciudadano
Con 57.265 millones de pesos en juego, la atención no solo debe recaer en los optimistas boletines de prensa de la Gobernación, sino en la capacidad técnica y financiera del Consorcio Montebello para cumplir, sin nuevos “otrosí”, con este cronograma actualizado. La adición presupuestal es, a todas luces, una prueba de fuego para la actual administración departamental, que se juega su credibilidad en el sur del Huila.
El Circuito Turístico del Sur lo tiene todo para posicionar al Huila como el epicentro indiscutible del turismo ecológico y cultural de Colombia. Ahora, con los recursos extras garantizados y un plazo adicional de seis meses, se han agotado las excusas. La región, sus campesinos y el invaluable patrimonio arqueológico que allí descansa, no aguantarían una nueva decepción disfrazada de promesa de papel.








