Foto: MinCulturas
El Estado colombiano oficializó la declaratoria del Sistema Hidráulico Prehispánico del Bajo San Jorge y La Mojana como Área Arqueológica Protegida. Esta medida abarca 340.000 hectáreas ubicadas entre los departamentos de Sucre y Córdoba para garantizar la investigación, salvaguardia y apropiación social de la red de manejo de aguas más extensa y antigua del país.
El anuncio se hizo el pasado 10 de julio de 2026 en el municipio de San Marcos, departamento de Sucre. La declaratoria comprende nueve municipios en total, seis en Sucre y tres en Córdoba, y se consolida como el sitio de mayor extensión con esta categoría en todo el territorio nacional.
Una infraestructura única en el continente
Este complejo entramado hidráulico es considerado único en América debido a su ubicación en una llanura de inundación, su antigüedad de aproximadamente 3.000 años y su extensa red de canales y camellones. Se calcula que el sistema original abarca entre 350.000 y 400.000 hectáreas, de las cuales 340.000 quedan ahora bajo amparo legal y patrimonial.
Las elevaciones del terreno, que incluyen canales, camellones, túmulos y plataformas para vivienda, fueron construidas por sociedades prehispánicas en zonas de influencia de ríos y caños. Estos ambientes cenagosos permitieron el desarrollo de un avanzado sistema de control y manejo de las dinámicas fluviales destinado tanto a la habitabilidad como a la producción agrícola. Hasta el día de hoy, los pobladores locales continúan utilizando partes de esta red para el aprovechamiento responsable del recurso hídrico.

Voces y alcances de la declaratoria
El acto oficial contó con la participación de autoridades nacionales y locales. Yannai Kadamani Fonrodona, ministra de las Culturas, las Artes y los Saberes, afirmó que la declaratoria es un paso fundamental para cuidar la sabiduría y la memoria que la región está llamada a proteger y preservar en el tiempo.
Por su parte, Alhena Caicedo Fernández, directora del Instituto Colombiano de Antropología e Historia, explicó que los vestigios arqueológicos son la muestra viva de los antiguos pobladores y representan un lugar de arraigo. La funcionaria aclaró que la medida legal no busca alterar las formas de producción ni el estilo de vida actual en la región, sino que opera como un recordatorio de que en el pasado diversas sociedades prosperaron allí en total armonía con la naturaleza, buscando que la vida contemporánea sea igualmente sostenible.
Desde el ámbito regional, Tatiana Niebles, secretaria de Cultura y Turismo de la Gobernación de Sucre, destacó el trabajo conjunto de las instituciones del país para materializar este hito. Asimismo, William Puche, secretario de Cultura y Turismo de Córdoba, sostuvo que el reconocimiento permite profundizar en el estudio de los legados prehispánicos para generar mejores condiciones de vida en el presente. Lisandro Ortega Ojeda, secretario de Educación de la Alcaldía de San Marcos, agregó que con este avance se resguarda la memoria de toda una civilización que aprendió a convivir con el agua.
Resiliencia climática y ordenamiento territorial
La trascendencia histórica, social, ambiental y cultural de este sistema ha sido reconocida oficialmente como una solución armónica frente a los escenarios de variabilidad climática. Documentos técnicos gubernamentales como el CONPES 4084 de 2022 destacan su importancia, especialmente tras las emergencias causadas por las inundaciones de los años 2010 y 2011, las cuales evidenciaron la urgencia de fortalecer los modelos de ordenamiento territorial en torno al agua.
Con esta nueva designación, Colombia alcanza un total de 23 Áreas Arqueológicas Protegidas. Esta lista incluye lugares emblemáticos como el Salado de Consotá en Risaralda, el tramo de Rumichaca a Pasto del Sistema Vial Andino Qhapaq Ñan en Nariño y el polígono del galeón San José. Estas acciones reafirman el compromiso del Estado con la salvaguardia del patrimonio nacional y la divulgación de un legado indispensable para comprender la evolución del territorio.








