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En 2025, Colombia alcanzó uno de los resultados sociales más importantes de las últimas décadas al reducir la pobreza monetaria hasta el 28 % de la población, el nivel más bajo registrado en esta medición. Durante el último año, aproximadamente 1,79 millones de personas lograron superar esta condición gracias a la mejora en los ingresos derivados del trabajo. En este contexto, la ciudad de Neiva logró destacar a nivel nacional al reportar una de las mayores reducciones de este indicador.
El empleo jalonó la reducción
Contrario a la creencia popular de que los programas de asistencia son la principal solución, el avance nacional no estuvo impulsado principalmente por subsidios o transferencias estatales. El factor verdaderamente determinante fue el comportamiento del mercado laboral y el aumento de los ingresos obtenidos mediante el trabajo.
Las cifras generales del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) revelan una transformación notable:
- El número de personas en condición de pobreza monetaria en el país pasó de 16,2 millones a poco más de 14,4 millones.
- En materia de pobreza extrema, el indicador descendió del 11,7 % al 9,6 %.
- Lo anterior significa que la cantidad de habitantes afectados por la pobreza extrema disminuyó de 5,97 millones a 4,97 millones.
- Esto permitió que cerca de un millón de colombianos lograran dejar atrás una situación en la que sus ingresos no alcanzaban para cubrir sus necesidades básicas de alimentación.
Los hogares pertenecientes al grupo más vulnerable experimentaron un incremento real de sus ingresos del 11,8 %, lo cual representa el crecimiento más alto de todos los segmentos poblacionales. Los ingresos de este grupo vulnerable crecieron cerca de 24 veces más que los del segmento de mayores ingresos. En contraste, el quintil con mayores recursos apenas tuvo una variación positiva del 0,5 %.
Neiva con mayor reducción
Dentro del panorama nacional, Neiva figura de forma positiva al lograr una de las caídas más significativas del último año. La capital huilense registró una incidencia de pobreza monetaria del 31,5 % en 2025, lo que se traduce en una contundente disminución de 5,2 puntos porcentuales frente al 36,7 % reportado durante el año 2024.
Esta caída registrada en Neiva estuvo muy por encima de la reducción nacional, la cual fue de 3,8 puntos porcentuales. Además, la pobreza monetaria extrema en la ciudad pasó de 8,5 % a 5,8 %, marcando una disminución de 2,7 puntos porcentuales. Esto demuestra que menos hogares de la capital huilense permanecen en una situación de ingresos insuficientes para sus necesidades esenciales.
No obstante, los retos continúan siendo profundos. La medición evidencia que cerca de tres de cada diez habitantes de Neiva continúan en condición de pobreza monetaria.
La desigualdad cede
La reducción de la desigualdad también quedó reflejada en el coeficiente de Gini, un indicador fundamental para medir la concentración de los ingresos. Este índice pasó de 0,551 a 0,531, lo cual es considerado como una reducción estadísticamente significativa.
Sin embargo, el comportamiento de las ayudas estatales generó sorpresa. De acuerdo con el análisis, las transferencias institucionales tuvieron un efecto negativo sobre el crecimiento de los ingresos reales en los hogares del 20 % más pobre. Estas ayudas terminaron restando 4,4 puntos porcentuales al crecimiento total de los recursos de dicho grupo. Diversos expertos señalan que, si bien los subsidios alivian la vulnerabilidad inmediata, poseen una capacidad limitada para transformar estructuralmente la pobreza.
Por otro lado, las remesas enviadas desde el exterior tuvieron un efecto netamente positivo, aportando 2,1 puntos porcentuales al crecimiento de los ingresos de las familias más vulnerables.
El campo frente a la ciudad
A pesar del júbilo por los resultados urbanos, el análisis detallado de las cifras demuestra que las brechas territoriales continúan siendo profundas.
La pobreza sigue manteniendo un fuerte componente territorial, marcado por las diferencias entre el campo y las ciudades.
- En las zonas rurales, la pobreza monetaria se ubicó en un alarmante 39,5 % (pasando del 42,5 %).
- La pobreza extrema rural cerró en 19,1 %.
- En contraste, en las cabeceras municipales la pobreza monetaria disminuyó del 28,6 % al 24,6 %.
- Además, la pobreza extrema urbana disminuyó hasta ubicarse en un 6,9 %.
En términos prácticos, una persona residente en el campo tiene una probabilidad 1,6 veces mayor de ser pobre que alguien que habita una zona urbana. Y si se trata de pobreza extrema, la diferencia se agrava a una proporción de 2,8 veces.
Esta desigualdad territorial se replica en las comparaciones entre ciudades. Mientras Quibdó y Riohacha sufren con tasas de pobreza monetaria del 61,7 % y 45,4 % respectivamente, urbes como Manizales (13,2 %) y Medellín (16,7 %) se consolidan con los menores niveles.
El año 2025 deja un balance general alentador para Colombia, demostrando que la generación de empleo y las oportunidades laborales son el mecanismo más eficaz contra la pobreza. Neiva logró un avance destacable, superando la media nacional y brindando un panorama más favorable para sus habitantes. A pesar de los logros en ciudades y centros urbanos, el país todavía enfrenta el colosal desafío de integrar a las zonas rurales y asegurar que los frutos del crecimiento económico lleguen a los rincones con mayores dificultades históricas.
La información de este artículo fue recopilada por nuestro equipo periodístico. La corrección se realizó con asistencia de inteligencia artificial.








