Foto: ICRD
Desde el día de ayer, 22 de mayo, y hasta el próximo 24, los municipios huilenses de Pitalito y San Agustín se han convertido en el epicentro de la consolidación de la Red Intercultural Andina. Liderado por la Dirección de Fomento Regional del Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes, este evento congrega a decenas de gestores y organizaciones de Huila, Tolima, Cundinamarca y Bogotá, con un propósito firme: hacer de la gobernanza cultural un motor vivo de paz territorial e incidencia social en la región.
Identidad local y la gobernanza pública
El evento, denominado oficialmente “Encuentro Intercultural Trenzando Voces Región Andina”, no es una simple cumbre institucional, sino una apuesta ambiciosa orientada a impulsar la Red Andina de Gobernanza Cultural. Esto se enmarca en la estrategia nacional Gobernanza Cultural para la Paz, un esfuerzo del Ministerio que en los últimos años ha buscado empoderar las instancias de cultura en los territorios, garantizando los derechos de las comunidades y fortaleciendo sus capacidades frente a la política pública.
La dinámica del encuentro exige ir mucho más allá del papel. Se espera que, a partir del reconocimiento de las experiencias territoriales de cada delegación, se construyan acuerdos palpables. El objetivo final es establecer mecanismos de coordinación, canales fluidos de comunicación y nuevas formas de participación comunitaria entre los cuatro nodos participantes.

Diálogo y construcción
El día 1 (22 de mayo), abrió el telón en el Centro Cultural Héctor Polanía Sánchez en Pitalito. La jornada estuvo marcada por una inmersión en el contexto interactivo de la Región Andina y la socialización del trabajo de cada uno de los departamentos. Las horas de la tarde se concentraron en las primeras mesas de diálogo para definir y validar colectivamente un conjunto inicial de principios y alcances de la Red. Respetando las particularidades del territorio y evitando imposiciones, el día concluyó con un taller clave para concertar los mecanismos de comunicación de los distintos actores.
El día de hoy, los asistentes viven una inmersión logística y comunitaria: movilizados en la tradicional chiva hasta Quinchana, jurisdicción de San Agustín, el encuentro trasladó la teoría al territorio. La jornada actual contempla:
- Un recorrido intercultural pensado para la integración profunda de los saberes.
- El inicio de un Laboratorio de planificación colaborativa orientado a diseñar la hoja de ruta de la naciente red.
- La identificación conjunta de líneas estratégicas, acciones prioritarias y alianzas necesarias entre Tolima, Huila, Cundinamarca y la capital del país.
- Todo ello con la finalidad de gestionar mejor el conocimiento y asegurar una mayor incidencia en las decisiones y políticas culturales.

El corazón de la Red Andina
El verdadero peso de esta agenda reside en sus protagonistas. Las voces no vienen de escritorios desconectados, sino del barro y las artes vivas. Solamente la sede anfitriona, Pitalito, aportó 15 delegados, entre los cuales brillan procesos como los Vigías del Patrimonio, la Casa Taller Maestro Chinchilla, la Plataforma Macizo Arte y Cultura, y la Escuela de Danza Folclórica y Parejos Darío Cano, además de la Asociación Casa de La Cultura de Bruselas.
A este valioso talento local se le integran otras 9 organizaciones del departamento del Huila y 15 voceros que representan equitativamente a los nodos de Cundinamarca, Tolima y Bogotá (5 por cada uno). Con el acompañamiento de la Alcaldía de Pitalito y el equipo ministerial, la sinergia es absoluta en pro de la gobernanza.
Cultura como tejido de paz
El telón bajará mañana, 24 de mayo, con el regreso a Pitalito. La agenda iniciará con un ritual de armonización y un espacio de fortalecimiento y mentoría del Sistema Nacional de Convocatorias (SINAC).
El broche de oro, no obstante, será la formulación y validación colectiva de la Declaratoria de la Red Andina de Gobernanza Cultural. Al revisar y ajustar el texto final, los participantes garantizarán que sus visiones queden debidamente articuladas, logrando que la red no solo nazca, sino que se mantenga viva. Hoy más que nunca, la cultura reafirma su lugar como la mejor herramienta para seguir tejiendo memoria, identidad colectiva y caminos de paz en Colombia.

En Enredijo, seguiremos acompañando los procesos de la Colombia profunda, vigilando cómo estas políticas y encuentros transforman la cotidianidad de nuestras regiones. No dejes de leer nuestros próximos reportajes sobre la incidencia cultural en el sur del país.








