Samanta Schweblin, Mariana Enríquez y Cristina Rivera Garza lideran las apuestas para llevar el máximo galardón a América Latina tras 16 años de espera. Nombres de peso como Jamaica Kincaid y Can Xue también suenan con fuerza para suceder al húngaro László Krasznahorkai, ganador de la pasada edición.

Este jueves 8 de octubre a las 6:00 a.m. (hora de Colombia), la Academia Sueca en Estocolmo anunciará al esperado ganador del Premio Nobel de Literatura 2026. Tras el reconocimiento al europeo László Krasznahorkai el año pasado, las quinielas apuntan a que el premio de las letras podría cruzar el Atlántico para reconocer a mujeres latinoamericanas, o decantarse por figuras literarias antillanas y asiáticas con un fuerte componente político.
El “milagro literario”
En los últimos años, la literatura hispanoamericana ha vivido una efervescencia impulsada por autoras que han dejado atrás a los clásicos adeptos al realismo mágico para adentrarse en territorios más oscuros, violentos y feministas. Lina Kalmteg, de la radio pública sueca SR, señala que ya es hora de reconocer a una hispanohablante. Entre las grandes favoritas para el Premio Nobel de Literatura 2026 destaca la argentina Samanta Schweblin, quien transitó de lo fantástico a lo siniestro con libros como Distancia de rescate y Siete casas vacías. Schweblin viene de un año extraordinario tras ganar el Premio Aena de Narrativa Hispanoamericana y el Premio O. Henry por su reciente obra El buen mal.
A la par, su compatriota Mariana Enríquez irrumpe con fuerza en el radar internacional, consolidada por obras de impacto global como Nuestra parte de noche, y la mexicana Cristina Rivera Garza, aclamada por creaciones que mezclan magistralmente ficción e historia como El invencible verano de Liliana y Nadie me verá llorar. Desde que el peruano Mario Vargas Llosa se llevara el galardón en 2010, América Latina no ha vuelto a tener un laureado, por lo que el triunfo de una autora de la región rompería una sequía de dieciséis años.
Jamaica Kincaid
Más allá del mundo hispanohablante, una de las opciones más comentadas por la crítica europea es la escritora antiguana-estadounidense Jamaica Kincaid. A sus 77 años, la exacadémica de Harvard y autora de obras esenciales como Lucy o A Small Place lleva varias temporadas encabezando las listas de candidatos. El crítico sueco Björn Wiman, del diario Dagens Nyheter, considera que al leer unas pocas líneas de su narrativa inspirada en el Caribe y el exilio se percibe inmediatamente el peso de un Premio Nobel.
Su literatura, que entrelaza con genialidad y riesgo la etnia, la cultura y las dinámicas coloniales, nunca pasa desapercibida. Su elección no solo premiaría una calidad narrativa innegable, sino que representaría un gesto político contundente, dada su posición como firme y constante voz crítica del exmandatario estadounidense Donald Trump.
Can Xue
Las casas de apuestas, un clásico termómetro literario por estas fechas, también reflejan otros rumbos posibles. La escritora de vanguardia china Can Xue, frecuentemente comparada con Franz Kafka por el carácter pesadillesco y profundamente surrealista de sus novelas, lidera múltiples sondeos. Sin embargo, algunos analistas ven como un posible obstáculo el triunfo de la también asiática Han Kang en 2024.
A la par, siguen sonando los “eternos nominados” que el público ansía ver coronados y que siempre rondan las discusiones secretas de la Academia. Hablamos de figuras de enorme renombre como el siempre presente autor japonés Haruki Murakami, el prolífico creador argentino César Aira, el rumano Mircea Cărtărescu, y talentos anglosajones como la poeta Anne Carson o el esquivo Thomas Pynchon.
El anhelado cambio de rumbo
La Academia Sueca ha atravesado una profunda transformación y renovación interna desde el escándalo de abusos sexuales que la sacudió en 2018. Tras la reestructuración de más de la mitad de sus miembros, ha intentado diversificar el perfil de los galardonados para apartarse de su terreno tradicionalmente conocido. Pese a que últimamente casi la mitad de los premios han recaído en mujeres, las estadísticas históricas siguen mostrando una brecha monumental: de los 122 laureados en la historia, apenas 18 son mujeres. La representatividad de autoras en lenguas no occidentales y procedentes de regiones como Asia, Medio Oriente o Sudamérica sigue siendo una asignatura pendiente para la prestigiosa institución sueca.
La identidad del autor o autora que haya producido “la obra más notable, de inspiración idealista”, tal como estipuló el creador de estos premios, será revelada este jueves al entregar una suma de 12 millones de coronas suecas (aproximadamente 1,2 millones de dólares). Si resultan victoriosas figuras como Kincaid, Schweblin o Enríquez, estaríamos ante un hito histórico que redibujaría el panorama de las letras. Te invitamos a seguir de cerca toda la cobertura especial de ENREDIJO para conocer al minuto las noticias y los mejores análisis del evento literario del año.
Redactado con información de AFP. La corrección se realizó con asistencia de inteligencia artificial.








