El Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes presentó recientemente la Política Pública de Culturas Campesinas, la cual se espera que sea una herramienta de construcción de paz. Anunciada de manera estratégica a finales de febrero de 2026 en Cartagena, durante la Conferencia Internacional sobre Reforma Agraria y Desarrollo Rural (ICARDD+20), esta hoja de ruta tiene como objetivo consolidarse como una herramienta de construcción de paz y apoyar en el reconocimiento y promoción de los derechos del campesinado colombiano. ¿Por qué ahora? Porque el país busca saldar una deuda histórica con la ruralidad, entendiendo que la tierra sin memoria e identidad está incompleta.
Una Deuda Histórica con la Identidad Campesina
Durante décadas, las políticas estatales en Colombia y gran parte de América Latina han observado al campo bajo un lente exclusivamente económico. Históricamente, al campesino se le ha incluido en marcos generales de “ciudadanía” o se le ha visto solo bajo una lógica productiva y agraria. Sin embargo, esta visión reduccionista ignoraba la inmensa riqueza simbólica y tradicional de quienes habitan y cultivan el territorio.
“Buscamos saldar una deuda histórica de visibilidad”, mencionaron desde el ministerio. La nueva política no es simplemente un documento técnico; es la herramienta para que el Estado reconozca, por fin, que el campesino es un sujeto cultural con saberes y expresiones artísticas propias que varían en cada región de Colombia. Las dinámicas sociales demuestran que no es lo mismo la cultura campesina en el Altiplano que en el Caribe, y esta política nace precisamente de un proceso de concertación y escucha directa con ellos para respetar esa visión particular de su propia identidad.
Desde el ministerio afirmaron de forma contundente: “lo que no se nombra, no existe en la política pública”. Con este lanzamiento, el país está ratificando un nuevo marco de derechos que incluye a los campesinos formalmente en el Sistema Nacional de Cultura y en el Plan Decenal, estableciendo lineamientos prácticos y concretos. De este modo, Colombia hoy lidera el camino en reconocer que la identidad campesina es un pilar cultural que merece protección especial.
¿Cómo se Construyó esta Herramienta de Paz?
Una política de esta magnitud no podía redactarse a puerta cerrada en la capital. La política pública fue el resultado de un proceso participativo que comenzó en 2023 como un esfuerzo articulado con la Convención Nacional Campesina, a través de su Comisión Mixta de Asuntos Campesinos.
Para lograr una verdadera representatividad y capturar la esencia de los territorios, el Gobierno Nacional desplegó equipos por diversas geografías. Para la creación de la política, se realizaron encuentros en zonas como el Caribe, Centro y Orinoquía, así como diálogos específicos con mujeres campesinas, sabedores y colectivos de comunicación. Esta iniciativa busca reconocer, promover y reivindicar los derechos culturales del campesinado colombiano, valorando su diversidad, memorias, saberes y formas organizativas.
Los 7 Ejes de la Política Pública Cultural
El núcleo de esta estrategia está diseñado para pasar del papel a la acción en los territorios más apartados del país. Todo el andamiaje se sostiene a través de siete ejes temáticos y 28 acciones y programas específicos orientados a la inclusión del enfoque campesino en los instrumentos del sector cultural.
Según el comunicado oficial del ministerio, estas acciones están enfocadas en áreas vitales para el tejido social rural. Entre las medidas más destacadas se encuentran:
- El impulso de escuelas campesinas para la transmisión de saberes.
- El reconocimiento de prácticas vinculadas al manejo de la naturaleza. En eventos recientes se ha destacado, por ejemplo, el concepto innovador de las “culturas campesinas del agua”.
- El fortalecimiento de la comunicación campesina y el diálogo intergeneracional.
- La creación de Casas de la Memoria y archivos para la paz que honren las luchas históricas del movimiento.
- El apoyo a la gobernanza cultural desde los territorios.
- El fomento de la gestión cultural comunitaria y de economías propias.
- La garantía del goce efectivo de los derechos y expresiones artísticas de las mujeres del campo.
Cerrando Brechas en el Campo Colombiano
Uno de los aspectos más rigurosos y aplaudidos de esta política es su enfoque diferencial. No asume al campesinado como una masa homogénea, sino que reconoce sus profundas interseccionalidades y las vulnerabilidades específicas de ciertos grupos.
La iniciativa además busca revitalizar tradiciones, conocimientos y prácticas campesinas. Asimismo, busca establecer mecanismos que aseguren el derecho del campesinado a bienes y servicios culturales. Pero su alcance va más allá del folclor: pretende desarrollar estrategias para eliminar prejuicios y estereotipos históricos.
Para lograr una verdadera justicia social, la política se enfoca en reducir brechas de desigualdad que afectan especialmente a mujeres, jóvenes, niños, niñas, población campesina LGBTIQ+, personas con discapacidad y adultas y adultos mayores en el ámbito rural.
La Reforma Agraria También es Cultural
El contexto en el que se ha enmarcado este lanzamiento —la cumbre ICARDD+20 celebrada en Cartagena— envía un mensaje claro a la comunidad internacional: la tierra sin cultura es solo un medio de producción, pero con cultura es un territorio de vida. Al elevar al campesinado a la categoría de sujeto de especial protección (en sintonía con el Artículo 64 de la Constitución), el Estado colombiano asegura que los planes de desarrollo rural contemplen la memoria colectiva y la expresión artística como motores indispensables para superar el conflicto armado.
El lanzamiento de la Política Pública de Culturas Campesinas marca un antes y un después en la forma en que el Estado colombiano interactúa con su ruralidad. Al dejar de ver al campo únicamente como una fábrica de alimentos y comenzar a valorarlo como una cuna de identidades, saberes y arte, se cimentan bases reales para una paz duradera. Desde Enredijo, seguiremos investigando y reportando cómo estas 28 acciones transformarán el día a día en nuestros territorios. ¡Mantente conectado a nuestro portal para más análisis profundos sobre las políticas que reescriben la historia de Colombia!








