‘La cárcel’, una imagen de algo por lo que nadie debería pasar. Foto: Daniel Valero/JEP
La memoria del conflicto armado en Colombia no solo se escribe en fallos judiciales; también se traza con pinceladas de dolor y esperanza. Este lunes 9 de febrero de 2026, mientras la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) anunciaba el cierre de la investigación contra los Bloques Oriental y Sur de las extintas Farc, en sus pasillos cobraba vida una exposición estremecedora: ‘De la sombra a la luz’. Se trata de la obra del maestro laboyano Mario Ayerbe, quien plasmó en 19 lienzos el cautiverio de su paisana y amiga, la excongresista Consuelo González de Perdomo.
19 lienzos contra el olvido
La serie pictórica, que vuelve a ver la luz pública tras más de una década guardada, funciona como un espejo de la selva que devoró la libertad de miles de colombianos. Según relata Ayerbe, la obra se siente hoy “como uno de esos álbumes viejos que uno deja en un rincón… y después vuelven como una sorpresa”.
Las pinturas no buscan el realismo fotográfico, sino la transmisión de una atmósfera opresiva. En ellas se observan cadenas, caminatas interminables bajo la lluvia y la deshumanización propia del secuestro. Son imágenes que narran el hambre y el hacinamiento, situaciones límite donde “caerse y morir es un escenario de libertad”. Esta reaparición de la obra en 2026 no es casualidad: busca que la pintura siga denunciando un flagelo que marcó al departamento del Huila y al país entero.

Una catarsis a dos voces desde Pitalito
La relevancia de esta muestra para nuestra región radica en sus protagonistas: dos hijos de Pitalito, Huila. La creación de estas obras, realizada originalmente entre 2009 y 2010, fue un proceso de catarsis compartida. Consuelo González, secuestrada por la columna Teófilo Forero en septiembre de 2001 y liberada en enero de 2008, prestó su voz y sus recuerdos; Ayerbe puso el color y la forma.
El pintor recuerda que Consuelo le agradeció por “ayudarme a hacer menos doloroso el recuerdo de esta cruel experiencia”. No fue un trabajo fácil. La excongresista visitaba el taller y, al ver los cuadros, sus ojos se llenaban de lágrimas al reconocer los momentos retratados. Para Ayerbe, el objetivo nunca fue personalista, sino honrar la memoria de todos los secuestrados de Colombia a través de la vivencia de su amiga.
Justicia y arte: El contexto del Caso 01
La exhibición adquiere una dimensión histórica al coincidir con decisiones judiciales trascendentales. La Sala de Reconocimiento de la JEP acaba de cerrar la investigación sobre los secuestros cometidos por los Bloques Oriental y Sur, imputando a 22 antiguos integrantes de estas estructuras por crímenes de guerra y de lesa humanidad.
Es importante recordar que el Bloque Sur fue el responsable de cientos de secuestros en nuestra región, incluyendo el de Consuelo. Mientras la justicia transicional avanza en la imputación de 1.637 hechos victimizantes, el arte de Ayerbe nos recuerda que detrás de cada cifra judicial hay una historia humana de sufrimiento y resistencia que no debe repetirse. Como bien afirma el artista: “Yo quisiera volver a hacer una obra sobre este tema… pero para dar las gracias de que el secuestro terminó”.

Sobre la exposición y el caso
¿Qué representa la obra ‘De la sombra a la luz’ de Mario Ayerbe?
Es una serie de 19 pinturas que narran visualmente las condiciones infrahumanas del secuestro (cadenas, selva, soledad), basadas en el testimonio de la excongresista Consuelo González de Perdomo.
¿Quién es Mario Ayerbe?
Es un reconocido pintor y escultor oriundo de Pitalito, Huila. Su obra se caracteriza por la neofiguración abstracta y ha sido expuesta internacionalmente en países como Tailandia, España y Estados Unidos.
¿Cuánto tiempo estuvo secuestrada Consuelo González?
Consuelo González fue secuestrada por las Farc el 10 de septiembre de 2001 en la vía entre Hobo y Campoalegre (Huila) y fue liberada unilateralmente el 10 de enero de 2008, permaneciendo en cautiverio por más de seis años.
La exposición de Mario Ayerbe en la JEP es un recordatorio potente de que la verdad tiene muchas formas. Mientras los magistrados definen las sanciones para los responsables del Bloque Sur, el arte de Pitalito se alza como un monumento a la dignidad de las víctimas. Desde Enredijo, invitamos a no perder de vista estas expresiones culturales que, al igual que los fallos, son indispensables para sanar las heridas de la guerra.








