Marcelo Moreno Martins regresa para guiar a Bolivia hacia el sueño mundialista
El fútbol sudamericano amaneció con una noticia que sacude el tablero de las Eliminatorias y reaviva la esperanza de una nación entera. Marcelo Moreno Martins, la máxima leyenda viviente del fútbol boliviano ha confirmado su regreso a la actividad profesional tras su retiro en abril de 2024. Su objetivo no es solo volver a pisar el césped, sino cumplir una misión específica y trascendental de integrar la lista definitiva de la Selección de Bolivia para disputar el repechaje rumbo a la Copa Mundial de la FIFA 2026.
El retorno del ídolo
La estrategia para su puesta a punto física y futbolística tiene su origen en el Oriente Petrolero, el club de Santa Cruz de la Sierra que oficializó el fichaje del delantero, proporcionándole la plataforma necesaria para recuperar el ritmo de competencia exigido por el fútbol internacional.
“La historia continúa… y el tiempo nos vuelve a unir. El Flecheiro regresa a casa, la ciudad y la hinchada lo esperan”, publicó la institución ‘refinera’ en sus canales oficiales, desatando la euforia en la afición local.
Este movimiento es una clara señal de compromiso de Moreno Martins con su selección, luego de que colgara sus botines vistiendo la camiseta del Cruzeiro de Brasil tras la final del Campeonato Mineiro: Moreno Martins, entiende que la jerarquía no basta; necesita minutos y goles para convencer al cuerpo técnico de La Verde de que sigue siendo el “9” que el país necesita para la instancia decisiva.
Un goleador de estirpe mundial
Para entender la magnitud de este regreso, hay que remitirse a los fríos números que a menudo explican la grandeza. Marcelo Moreno Martins es un jugador que ocupa tercer lugar como máximo goleador en la historia de las Eliminatorias Sudamericanas, compartiendo el podio con gigantes de la talla de Lionel Messi y Luis Suárez, y superando a leyendas como Ronaldo Nazário y Alexis Sánchez.
Su capacidad para jugar en la altura, su liderazgo en el vestuario y su instinto letal en el área son activos que Bolivia ha extrañado desde su partida. En un contexto de repechaje, donde la presión es asfixiante y los márgenes de error son nulos, la experiencia del Flecheiro podría ser el factor diferencial entre la eliminación y la gloria.
Norteamérica 2026
Bolivia se encuentra ante una oportunidad histórica. Con el nuevo formato de la Copa del Mundo en Estados Unidos, México y Canadá, que amplió los cupos para CONMEBOL, la posibilidad de romper la sequía mundialista (ausentes desde USA 1994) es más tangible que nunca.
El regreso de Martins inyecta una dosis de moral incalculable al plantel. Si bien el fútbol moderno exige dinámica y juventud, la presencia de un referente histórico sirve como faro para las nuevas generaciones que buscan escribir su propia página dorada. El delantero busca ser el artífice que lleve a Bolivia, a través de la repesca internacional, a entonar su himno en la cita máxima del balompié global.
¿Qué sigue ahora?
El plan que le puede garantizar el regreso implica un riguroso proceso de reacondicionamiento físico, debut en la liga local con Oriente Petrolero y la búsqueda de goles que obliguen su convocatoria. El reloj corre, pero la voluntad del goleador parece intacta.








