La fuerte temporada seca agrava la crisis de nuestros ecosistemas en 24 municipios huilenses. La CAM mantiene la restricción total de quemas agrícolas para proteger la biodiversidad del sur de Colombia.

Un total de 96 conflagraciones han encendido las alarmas en el departamento del Huila durante lo que va de este 2026. Los incendios forestales, avivados por el actual déficit de lluvias que impone el fenómeno de El Niño, ya han dejado un saldo desolador: 1.141 hectáreas de capa vegetal convertidas en cenizas. Ante la emergencia, las autoridades hacen un llamado urgente a la comunidad para proteger el patrimonio natural y salvaguardar la economía de la región.
Avance de los incendios forestales
El panorama ambiental del departamento atraviesa un periodo de extrema vulnerabilidad. Según los reportes oficiales de la central de emergencias, los 96 eventos registrados hasta la fecha han golpeado fuertemente tanto a los ecosistemas naturales como a las tierras de vocación agropecuaria. La ingeniera forestal Osiris Peralta, funcionaria de la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena (CAM), detalló que la actual temporada de déficit hídrico ha sido implacable, afectando directamente a 24 municipios.
Las cifras revelan una preocupante concentración del riesgo en el norte y centro del Huila. Aipe encabeza la lista con 16 incendios, seguido muy de cerca por la capital, Neiva, con 15 emergencias. La alerta se extiende a Palermo con 10 eventos, Campoalegre con ocho, y otras localidades como Villavieja, Yaguará y Garzón. Esta degradación ambiental no solo representa la pérdida de bosque seco tropical y vegetación nativa, sino que amenaza el hábitat de numerosas especies que enriquecen nuestra biodiversidad en las estribaciones del Macizo Colombiano.
Fenómeno de El Niño
La drástica diferencia entre el primer y el segundo periodo seco del año ilustra la gravedad del momento. Mientras que la primera temporada de menos lluvias cerró con 16 eventos y 181 hectáreas afectadas, el actual ciclo ya contabiliza 80 incendios y 959 hectáreas consumidas, abarcando 18 municipios. Esta aceleración responde directamente a las condiciones climáticas globales.
De acuerdo con el boletín 074 del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM), citado por la máxima autoridad ambiental de la región, existe un 97 % de probabilidad de que el fenómeno de El Niño se prolongue hasta el primer trimestre del próximo año 2027. Lo más alarmante para el territorio huilense es que los pronósticos apuntan a un 81 % de probabilidad de que estemos enfrentando un evento catalogado como “muy fuerte” durante el remate de este 2026.
Restricción total a las quemas agrícolas
Frente a este escenario adverso, la prevención se convierte en la principal herramienta de defensa. Desde el mes de abril, la CAM activó su plan de contingencia institucional, emitiendo circulares preventivas dirigidas a sectores productivos, administraciones municipales y consejos de gestión del riesgo. La medida más estricta vigente en el territorio es la prohibición absoluta de quemas abiertas para la preparación de terrenos agrícolas.
A pesar de las restricciones, el arraigo de ciertas prácticas sigue generando riesgos. “Hemos identificado y estamos atendiendo denuncias por quemas principalmente del sector arrocero. En municipios como Campoalegre y Hobo, se han atendido situaciones por quemas que en este momento están restringidas”, advirtió Osiris Peralta. Es fundamental que el campesinado y las empresas agroindustriales del Surcolombiano comprendan que el uso del fuego bajo estas condiciones extremas pone en jaque la seguridad hídrica y alimentaria de todos.
Abastecimiento hídrico
La sequía prolongada también impone un reto mayúsculo sobre el acceso al recurso hídrico. Aunque hasta la fecha no se reportan situaciones oficiales de desabastecimiento total, los caudales han comenzado a disminuir significativamente. Poblaciones como El Agrado, El Pital, Íquira, Santa María, Nátaga, La Argentina y Neiva muestran una preocupante tendencia a la escasez de agua potable.
La protección del entorno exige el compromiso de cada habitante. Se prohíbe terminantemente realizar fogatas, quemar basuras u hojarascas, y arrojar colillas de cigarrillo o botellas de vidrio en zonas boscosas o de pastizales. Las autoridades insisten en la importancia de fortalecer los planes de ahorro y uso eficiente del agua en hogares, empresas y, de manera especial, el sector piscícola.
El Huila se encuentra en un momento crítico donde la responsabilidad climática no puede postergarse. Proteger nuestra biodiversidad y garantizar la sostenibilidad productiva de la región es una tarea conjunta. Te invitamos a mantenerte informado sobre la evolución de esta alerta ambiental y a seguir de cerca nuestras investigaciones sobre la región a través de todas las plataformas del sistema de medios Enredijo, donde el periodismo riguroso, independiente y regional marca la diferencia.
La información de este artículo fue recopilada por nuestro equipo periodístico. La corrección se realizó con asistencia de inteligencia artificial.









Una respuesta
Es una información importante a tener en cuenta para defender la preservación del ambiente natural que es lo más valioso que tenemos.