Foto: Suministrada
El inminente impacto del fenómeno de El Niño en Colombia y el continente americano exige respuestas estructurales desde las aulas de clase.
Ante esta realidad climática ineludible la Secretaría de Educación Departamental del Huila lanzó una estrategia de gestión del riesgo escolar enfocada en mitigar los efectos de las altas temperaturas y preparar a la comunidad educativa para los próximos meses.
La iniciativa se difunde mediante circulares dirigidas a las instituciones de los treinta y cinco municipios a cargo de la entidad. Según las declaraciones del secretario de Educación Edgar Martin Lara y bajo las directrices del gobernador Rodrigo Villalba Mosquera la prioridad es salvaguardar la salud de los estudiantes y docentes. El enfoque central de la campaña es asignar responsabilidades claras dentro de los planteles educativos para hacer frente al calor extremo.
Compromiso en las aulas
Las medidas preventivas establecen compromisos compartidos. Los docentes tienen la tarea de mantener a los niños hidratados e impedir su exposición al sol entre las diez de la mañana y las cuatro de la tarde. Por su parte los estudiantes deben llevar siempre una botella con agua para hidratarse constantemente y recordar a sus compañeros que el cuidado de la salud es un deber colectivo.

Alerta sanitaria
Las autoridades sanitarias advierten sobre la urgencia de identificar tempranamente los síntomas del golpe de calor. Sentir dolor de cabeza, mareos, calambres o cansancio excesivo requiere atención inmediata. Cuando un estudiante o profesor presente estos signos debe buscar sombra, tomar agua, descansar y dar aviso rápido al educador más cercano ya que una reacción oportuna es vital para evitar emergencias mayores.
Cuidado del entorno
Esta estrategia gubernamental trasciende el autocuidado y hace un llamado a la protección de los recursos naturales frente a la amenaza de desastres ambientales que proliferan en la temporada seca. Las recomendaciones instan a no desperdiciar agua ni en los hogares ni en los colegios. También prohíben estrictamente realizar fogatas, botar basura o arrojar colillas de cigarrillo y vidrios en zonas verdes y áreas rurales para prevenir incendios que afecten a las comunidades.
Educación climática integral
El éxito de la prevención depende de la información articulada. Se solicita a la población mantenerse informada a través de los canales de sus colegios, conocer los planes de contingencia vinculados con hospitales, alcaldías u organismos de socorro y consultar las alertas por altas temperaturas emitidas en la página web del IDEAM.
Inculcar en las nuevas generaciones la necesidad de asumir acciones de adaptación ante fenómenos climáticos severos es indispensable para el futuro de la región. Educar a los jóvenes sobre la realidad de un fenómeno que afectará a todo el territorio nacional y continental en los próximos meses no solo reduce la vulnerabilidad inmediata, sino que forma ciudadanos conscientes de su entorno. La prevención empieza por el individuo y este tipo de campañas logran consolidar un esfuerzo institucional y comunitario fundamental para salvaguardar la vida frente a las complejas dinámicas del cambio climático.








