Foto: Suministrada
Tras casi una década de parálisis estructural y un desplome que enlutó al Huila, el máximo escenario deportivo de la región tiene un nuevo rumbo. Con una inversión superior a los $56.000 millones, las autoridades confirmaron el plan definitivo: demoler las actuales ruinas para levantar una obra con estándares internacionales.
La infraestructura deportiva de la capital huilense comienza a ver un nuevo panorama frente a su mayor reto de ingeniería y planeación. Tras casi diez años desde que el estadio Guillermo Plazas Alcid se convirtió en un símbolo de la parálisis de las obras públicas en el departamento, las autoridades han establecido una hoja de ruta para su recuperación definitiva, un tema que recientemente ocupó la agenda de la duma seccional.
El peso del abandono
El 19 de agosto de 2016, la historia del máximo escenario deportivo de los huilenses quedó marcada por la tragedia. Durante las labores de remodelación, un desplome en la estructura de la tribuna occidental cobró la vida de cuatro obreros y dejó diez personas más heridas. Desde entonces, la obra quedó suspendida, transformando el lugar en un foco de deterioro estructural que le significó al erario la pérdida de inversiones que superaron los 20.000 millones de pesos en su momento A este detrimento financiero se suma el incalculable costo social para una región que se quedó sin un escenario idóneo para la realización de competencias de primer nivel.

La alternativa definitiva
Frente a esta situación técnica, la Asamblea Departamental del Huila evaluó este 23 de julio el estado del proyecto de rehabilitación mediante una sesión de control político. Durante la jornada, se revisaron detalladamente los avances del Convenio Interadministrativo No. 009 de 2025. Este acuerdo ampara una inyección de recursos por $56.196 millones, una partida financiada conjuntamente por la Gobernación del Huila, a través de Inderhuila, y la Alcaldía de Neiva.
El director de Inderhuila, Felipe Victoria Barragán, informó ante la corporación que el proyecto inició formalmente con la firma del Acta de Inicio el pasado 17 de junio de 2026. Tras la revisión de los estudios técnicos pertinentes, la decisión adoptada fue ejecutar la denominada Alternativa 4, la cual consiste en la demolición total de la actual tribuna occidental para dar paso a la construcción de una nueva estructura que cumplirá a cabalidad con los estándares exigidos por la CONMEBOL.
24 meses bajo la lupa
La proyección técnica establece que las labores tendrán una duración aproximada de 24 meses. Fiel al desarrollo ordenado de los procesos, esta línea de tiempo se ha estructurado en un orden estrictamente narrativo y secuencial: iniciará con una etapa precontractual para el proceso de licitación, seguida de una fase de demolición y desmonte de las ruinas actuales, para luego proceder con la edificación de la nueva tribuna y concluir finalmente con el proceso de cierre y liquidación de la obra.
El tema, tratado con estricto seguimiento en la duma seccional, culminó con el anuncio de que se mantendrá una vigilancia continua al desarrollo del proyecto mediante los mecanismos de control político. Las observaciones formuladas fueron dirigidas a las entidades responsables de la ejecución para garantizar que se inviertan adecuadamente los recursos públicos y el cronograma avance conforme a lo pactado. El objetivo central es acompañar esta obra y verificar el cumplimiento de los compromisos adquiridos, saldando finalmente la deuda de infraestructura que se tiene con la comunidad deportiva y la ciudadanía en general.








