Foto: MinCulturas
Del 11 al 15 de mayo de 2026, Bogotá se convirtió en el epicentro del debate global al acoger el Congreso Iberoamericano de Educación y Formación Artística y Cultural. Este encuentro histórico aportó una hoja de ruta fundamental, en la que la región ratificó a las artes como herramientas esenciales para la cohesión social y la construcción de paz. Con una clara visión a futuro, los líderes internacionales reafirmaron que la educación cultural debe estar en el centro de las agendas de cooperación de nuestros países.
Un liderazgo cultural innovador
Gracias a su inmensa diversidad y capacidad para conectar la cultura con el desarrollo social, Iberoamérica está llamada a asumir un rol mucho más activo en la definición de las políticas mundiales. Durante el panel titulado “Iberoamérica y el liderazgo cultural en el debate global”, la ministra de las Culturas, las Artes y los Saberes de Colombia, Yannai Kadamani, enfatizó el papel histórico de la región al construir modelos innovadores de cooperación cultural sur-sur y triangular.
En este espacio de alto nivel, que contó con la participación de altos representantes de España, la OEI y la UNESCO, se destacó el trabajo sostenido para fomentar la circulación artística. Sin embargo, la ministra Kadamani advirtió que el principal desafío de hoy es lograr procesos más profundos y sostenidos de reconocimiento mutuo entre nuestras propias identidades.
Nace Redartes
Uno de los logros más tangibles del congreso fue la firma de la Declaración de Bogotá, un acuerdo decisivo que dio lugar a la creación de la Red Iberoamericana de Educación y Formación Artística y Cultural (Redartes). Este nuevo mecanismo tiene propósitos muy claros para el desarrollo regional:
- Consolidar plataformas y espacios permanentes para el diálogo y el intercambio regional.
- Facilitar el aprendizaje conjunto y continuo entre los artistas y creadores del territorio iberoamericano.
- Construir respeto, afecto y reconocimiento colectivo a través del conocimiento profundo del otro.
Estos objetivos responden a una realidad ineludible: los procesos de formación cultural no dan frutos de la noche a la mañana, sino que requieren de tiempo, continuidad y profundidad.
Artes para la Paz
Como referente local de impacto social, Kadamani presentó los avances del programa Artes para la Paz, una política pública colombiana que entiende las prácticas creativas como vehículos concretos para la reconciliación y la transformación de los territorios.
- Colombia cuenta con una inmensa riqueza lingüística que supera las 115 lenguas, muchas de las cuales sufren exclusión y estigmatización desde visiones externas.
- Superar las tensiones históricas entre los países del norte y del sur global hace urgente fortalecer los procesos de memoria y el diálogo para consolidar una cooperación verdaderamente equitativa.

El impacto económico
El arte alimenta el espíritu, pero también es un motor de la economía. Raphael Callou, director general de Cultura de la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI), compartió cifras reveladoras sobre el peso de las industrias creativas:
- El sector de las industrias culturales y creativas representa entre el 1 % y el 4 % del Producto Interno Bruto (PIB) en los países iberoamericanos.
- Estas industrias son un potente generador de empleo, sosteniendo laboralmente a más del 3 % de la población de la región.
- En economías líderes como México y Brasil, el impacto financiero de la cultura llega a superar el de sectores tradicionales e industriales, como el automotriz.
A pesar del optimismo que arrojan estos datos económicos, Callou advirtió sobre las profundas brechas de acceso: menos del 25 % de los habitantes de la región visita un museo al año. Es indispensable democratizar estas expresiones culturales para que lleguen a las zonas rurales y a las comunidades históricamente excluidas. Además, si se busca priorizar a la cultura en la agenda internacional posterior a 2030, se requiere producir indicadores rigurosos y asegurar una fuerte articulación entre ministerios y cancillerías para unificar la voz de la región.
Derechos culturales
La concepción misma de las políticas del sector ha evolucionado radicalmente. Jordi Martí Grau, secretario de Estado de Cultura de España, explicó que Iberoamérica ha transitado desde modelos limitados a la gestión y el consumo, hacia paradigmas que defienden los derechos culturales y la participación.
América Latina ha sido pionera en este cambio estructural, demostrando cómo la cultura logra transformaciones reales en entornos vulnerables, desde las favelas brasileñas hasta las villas argentinas. Se trata de una visión expansiva: la cultura no es solo acceso, sino también creación activa y libertad de expresión. Ya no podemos ver al ciudadano como un receptor pasivo, sino como un sujeto dinámico que aporta sus tradiciones y visiones del mundo a la vida cultural.
Como cierre del evento, Enrique López Hurtado, director de Cultura de la oficina regional de UNESCO, dejó una poderosa reflexión final: Iberoamérica tiene hoy la inmensa oportunidad de convertir toda su diversidad cultural en una fortaleza estratégica sin precedentes. Solo a través de redes fuertes de cooperación, políticas públicas y mecanismos de intercambio, la región logrará proyectar una voz articulada y liderar el debate en los escenarios globales.
La información de este artículo fue recopilada por nuestro equipo periodístico. La redacción se realizó con asistencia de inteligencia artificial.








