jueves, octubre 1, 2026

En Neiva sube el desempleo a 10,2%: una tasa muy preocupante

El Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) confirmó la primera caída anual del empleo en más de dos años, fuertemente influenciada por la contracción en la industria manufacturera y los efectos del reciente sismo en el suroccidente del país. Las cifras oficiales evidencian un golpe generalizado a la economía laboral nacional, aunque ciudades del sur colombiano como Neiva y Florencia exponen realidades muy contrastantes de cara a los retos de la empleabilidad regional.

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El mercado laboral colombiano sufrió un fuerte tropiezo en el mes de agosto de 2026. Según las cifras entregadas por el DANE, la tasa de desocupación nacional alcanzó el 9,4 %, marcando un aumento de 0,8 puntos porcentuales frente al 8,6 % registrado en el mismo mes del año anterior. Este fenómeno cortó de raíz una racha positiva de 25 meses de crecimiento ininterrumpido en la generación de empleo.

Caída en la ocupación

Las estadísticas oficiales demuestran un escenario de contracción claro para los trabajadores del país. La tasa de ocupación se fijó en un 57,4 %, lo cual representó una disminución de 1,1 puntos porcentuales si se compara con el 58,4 % de agosto de 2025. El panorama urbano sintió el impacto con mayor crudeza: la desocupación en el total de las 13 principales ciudades y áreas metropolitanas trepó al 9,1 %, es decir, 1,3 puntos por encima del mismo mes del año pasado.

En términos de volumen, el país perdió en total 126.000 empleos frente a agosto de 2025. La caída fue especialmente dolorosa en los grandes núcleos urbanos, los cuales concentraron una pérdida de 188.000 puestos de trabajo. A su vez, la tasa global de participación se ubicó en un 63,3 %.

Manufactura y agro

Al hacer un desglose de las ramas productivas, la industria manufacturera fue la que más restó dinámica a la ocupación al sacar a 240.000 personas del mercado. El sector de las actividades artísticas, el entretenimiento y la recreación reportó 102.000 empleos menos. En nuestra ruralidad, el impacto no fue menor: el sector de agricultura, ganadería, caza y silvicultura dejó a 91.000 personas en condición de desempleo.

Al revisar los perfiles, las posiciones ocupacionales más afectadas fueron el jornalero o peón y el empleado doméstico. Estas posiciones fueron las que aportaron negativamente en mayor medida a la variación nacional de la ocupación, reflejando la vulnerabilidad de las labores de base.

El peso del terremoto

El comportamiento atípico de las cifras obedece, en parte, a contingencias recientes de gran magnitud. De acuerdo con el análisis del equipo económico de DAVIbank, existe un factor geográfico y ambiental ineludible: el desastre natural en el suroccidente del país. Dada la altísima participación manufacturera y de entretenimiento en las zonas más golpeadas por el terremoto del 10 de agosto, particularmente en Cali, este sismo fue uno de los principales responsables detrás del aumento histórico del desempleo en este octavo mes del año.

Comercio y sector público

Pese al retroceso general, algunos sectores operaron como muros de contención. El comercio y la reparación de vehículos destacaron por agregar 150.000 nuevas personas ocupadas. La administración pública y la salud añadieron 96.000 posiciones, seguidas de cerca por el sector de la construcción, que fue capaz de generar 80.000 empleos adicionales.

Por otro lado, la población inactiva o fuera de la fuerza de trabajo ya suma 15,1 millones de personas en el país. Una enorme mayoría de este segmento corresponde a ciudadanos dedicados a labores y oficios del hogar (53,9 %), mientras que un 23,5 % se encuentra cursando estudios.

Radiografía en el sur colombiano

Al observar el trimestre móvil comprendido entre junio y agosto de 2026, el panorama nacional estuvo liderado negativamente por Quibdó (23,8 %) y Cartagena (14,4 %). Sin embargo, al centrar la atención en la región Surcolombiana, los datos exigen atención: Neiva se situó en el grupo de las tasas preocupantes al registrar un 10,2 % de desocupación.

En contraste absoluto, el departamento del Caquetá arrojó un respiro para nuestra economía vecina. La ciudad de Florencia se consolidó como una de las capitales con menor tasa de desocupación en todo el país, reportando apenas un 8,2 %. Este índice positivo en la capital caqueteña solo fue superado por grandes ejes como Bucaramanga, Medellín, Pereira y Bogotá.

Las cifras de agosto dejan una lección contundente sobre la vulnerabilidad del empleo nacional ante choques externos y desaceleraciones productivas. Para que nuestros departamentos logren blindar sus mercados laborales y no dependan enteramente del comercio y lo público, resulta imperativo potenciar una agroindustria sólida, apoyar la formalización y priorizar el desarrollo en infraestructura. Te invitamos a seguir sumergiéndote en las realidades de nuestra región, su economía y su gente a través de las diversas plataformas de ENREDIJO.

La información de este artículo fue recopilada por nuestro equipo periodístico. La corrección se realizó con asistencia de inteligencia artificial.

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