Las severas lluvias limitaron la floración de los cultivos, dejando un saldo negativo que enciende alertas en el Huila y desafía las exportaciones nacionales.

La Federación Nacional de Cafeteros (FNC) confirmó que Colombia cerró el ciclo octubre 2025 – septiembre 2026 con una reducción del 15 % en su cosecha. Esta caída, que golpea al departamento del Huila, es resultado directo de fenómenos climáticos extremos, agravados por un mercado internacional desafiante.
El balance cafetero 2025/2026 dejó un mal sabor para los agricultores. Germán Bahamón, gerente general de la FNC, detalló que el país alcanzó apenas 12,6 millones de sacos de 60 kilos, una contracción frente a los 14,8 millones del periodo anterior. En el acumulado de enero-septiembre de 2026, el volumen fue de 8,95 millones de sacos, cayendo un 10 %. Solo septiembre repuntó un 6 % (1,2 millones de sacos), insuficiente para salvar el ciclo.
Clima adverso
La causa de esta emergencia es el desorden meteorológico. Ruber Bustos, caficultor huilense, explicó que el exceso de lluvias durante el segundo semestre de 2025 y el primero de 2026 impidió que los cafetales florecieran adecuadamente. Además del bajo volumen, los campesinos temen por la mala calidad del grano. Aunque el estrés hídrico reciente mejoró las floraciones en algunas fincas, la anunciada llegada del fenómeno de El Niño amenaza con golpear nuevamente al sector agrícola a finales de este año.
Colombia cierra el año cafetero 2025/26 con una reducción del -15% en su producción.La caficultura colombiana termina un ciclo de menor producción. Entre octubre de 2025 y septiembre de 2026 alcanzamos 12,65 millones de sacos de 60 kg, frente a 14,87 millones del año cafetero anterior.Durante septiembre se produjeron 1,215 millones de sacos, un crecimiento del +6% frente a los 1,142 millones registrados en septiembre de 2025.En el acumulado del año calendario (enero-septiembre), Colombia produjo 8,95 millones de sacos, frente a 9,97 millones del mismo período de 2025, una reducción del -10%.Las exportaciones colombianas de café alcanzaron 11,78 millones de sacos durante el año cafetero, una disminución del -12% frente al ciclo anterior. Sin embargo, en septiembre crecieron un +9%, hasta alcanzar 1,172 millones de sacos.La @FedeCafeteros, como administradora del Fondo Nacional del Café, exportó 2,54 millones de sacos durante el año cafetero, alcanzando una participación del 21,5% de las exportaciones nacionales, frente al 19,8% del ciclo anterior.Las importaciones de café alcanzaron 1,61 millones de sacos durante los últimos doce meses. El consumo interno se ubicó en 2,32 millones de sacos anuales.Los desafíos climáticos, la productividad de los cafetales y la rentabilidad de las familias productoras definirán nuestra capacidad para responder a un mercado internacional que necesita asegurar su abastecimiento.
— German Bahamon Jaramillo (@GermanBahamon) October 9, 2026
La crisis cafetera
Para el departamento del Huila, mayor productor de Colombia, la situación es crítica. Bustos califica el escenario de “dramático” debido a la dependencia económica de los municipios hacia el café. Especialmente en el sur del departamento, la recolección ha sido muy menguada, lo que impactará directamente la economía local en este fin de año. Miles de familias rurales ven profundamente mermados sus ingresos a raíz de esta baja disponibilidad productiva.
Precios y sobreproducción
El panorama también resulta muy sombrío en el exterior. La escasez de grano nacional choca con un dólar desfavorable y cotizaciones internacionales retadoras. Esto obedece a la evidente sobreproducción en Brasil, el mayor abastecedor mundial del rubro. Datos recientes muestran que los precios internacionales cayeron fuertemente desde los picos históricos alcanzados en 2025, situándose actualmente cerca de 2,85 dólares por libra. Este inestable escenario castiga drásticamente la rentabilidad económica de todos los agricultores nacionales que logran exportar.
Exportaciones
Como un claro reflejo de la baja recolección, las exportaciones nacionales se contrajeron 12 %, cerrando en 11,78 millones de sacos. Pese a esto, el Fondo Nacional del Café comercializó el exitoso 21,5 % de las ventas. Por su parte, el consumo interno absorbió 2,32 millones de sacos y las importaciones alcanzaron 1,61 millones de manera complementaria. El próximo reto será recuperar los cultivos y lograr asegurar el correcto abastecimiento del mercado mundial.
La caficultura colombiana resiste duramente ante los fenómenos climáticos y la volatilidad del comercio exterior. Mejorar de inmediato la competitividad rural es vital para sobrevivir. Te invitamos a leer la sección económica del portal ENREDIJO para mantenerte siempre informado.
La información de este artículo fue recopilada por nuestro equipo periodístico. La corrección se realizó con asistencia de inteligencia artificial.










