lunes, junio 1, 2026

Canasta básica en Colombia registra caída anual del 1,8 %

WhatsApp
Facebook
X
Telegram
Threads
Carrito de mercado

Entre febrero de 2025 y febrero de 2026, el valor de la canasta básica en Colombia presentó una reducción del 1,8 %, pasando de $151.188 a $148.567, según el más reciente informe de Emporia Consultores. Aunque esta disminución representa un alivio macroeconómico para los hogares, el encarecimiento constante de algunos alimentos frescos y procesados mantiene viva la presión sobre el presupuesto diario de los consumidores en las principales regiones del país.

Un respiro para el bolsillo: evolución del costo de la canasta familiar

El último Panel de Precios de la Canasta Familiar, elaborado por la firma investigadora Emporia Consultores y Asociados, trae buenas noticias para la economía del hogar. Tras varios meses de alta volatilidad, la medición interanual revela que el costo promedio de los víveres esenciales disminuyó un 1,8 %.

Para llegar a esta conclusión, el estudio evaluó el comportamiento de 23 productos considerados fundamentales para el consumo diario. Los datos no se basan en estimaciones teóricas, sino en levantamientos de precios reales realizados en grandes cadenas de supermercados y formatos de bajo costo (hard discount) como Grupo Éxito, Jumbo, Tiendas Ara y D1. Este panorama demuestra que, en términos monetarios, el mercado base que costaba $151.188 a principios del año pasado, hoy se puede adquirir por $148.567. Esta moderación en la inflación de alimentos supone un alivio directo para el poder adquisitivo de la clase media y baja.

Bogotá es la ciudad más cara para mercar

La caída en los precios de la despensa no se experimenta igual en todo el territorio nacional. El informe analiza el comportamiento en siete ciudades principales (Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla, Bucaramanga, Pasto y Villavicencio), revelando una brecha importante en el costo de vida regional.

Bogotá se consolida como la ciudad con la canasta familiar más costosa, registrando un promedio de $152.479 para febrero de 2026. Los altos costos logísticos y la fuerte demanda en la capital explican gran parte de este fenómeno. En el extremo opuesto, Villavicencio se posiciona como el destino más económico para abastecer la alacena, con un mercado que ronda los $145.679. Otras ciudades como Pasto y Bucaramanga también rondan la parte alta de la tabla, mientras que Barranquilla se mantiene en el rango de las más accesibles, demostrando que la ubicación geográfica determina fuertemente el impacto de la inflación.

Los alimentos esenciales que lideran las bajas de precio

El descenso del 1,8 % no es casualidad; obedece a la corrección de precios en proteínas y cereales de alto consumo. La pechuga de pollo es el gran protagonista del ahorro, registrando una caída del 10 % en su valor. En la práctica, esto significa que una porción de 500 gramos pasó de costar $11.279 a $10.102 en el último año.

Otro producto indispensable que dio tregua a los consumidores fue el arroz. En su presentación de 1.000 gramos, este cereal experimentó una reducción cercana al 2,9 %, bajando de $4.540 a $4.411. En el rubro de los productos de aseo para el hogar, el jabón de loza también aportó al descenso general de la factura, permitiendo que las familias colombianas redistribuyan mejor su presupuesto mensual.

Los productos que encarecen el mercado

A pesar del balance general positivo, el informe de Emporia Consultores lanza una advertencia clara: no todo el mercado está bajando. El comportamiento mixto del índice revela que los alimentos frescos y agrícolas siguen sufriendo los embates del clima y los costos de transporte.

El café, el tomate y el plátano verde son los responsables de mantener la tensión en el bolsillo. De hecho, a principios de 2026, el café llegó a registrar incrementos superiores al 30 %, mientras que el tomate y el plátano verde también reportaron alzas de dos dígitos. Incluso proteínas de consumo diario como los huevos AA mostraron un leve aumento del 1 %, pasando de $17.296 a $17.480 por cubeta de 30 unidades. Esta realidad subraya que la estabilización de los precios es un proceso desigual que requiere atención constante por parte de las autoridades agrícolas.

Abastecimiento histórico: el motor detrás de la reducción

Para entender por qué la canasta básica está bajando en términos generales, es necesario mirar hacia el campo. Datos recientes de la Unidad de Planificación Rural Agropecuaria (UPRA) confirman que 2025 fue un año histórico para el abastecimiento de alimentos hacia las centrales mayoristas de Colombia, con un crecimiento del 5,0 % frente al año anterior.

Esta abundancia en la oferta, impulsada fuertemente por la economía campesina y familiar, garantizó un flujo constante de productos hacia los supermercados, evitando la escasez que tradicionalmente dispara los precios. Este colchón productivo es la verdadera razón por la cual hoy, en pleno 2026, los colombianos pueden disfrutar de pollo y arroz más económicos.

La caída del 1,8 % en el valor de la canasta familiar es una excelente señal de recuperación para el poder adquisitivo en Colombia. Sin embargo, la volatilidad en productos agrícolas como el café y el tomate demuestra que el costo de vida sigue siendo un desafío dinámico. Desde el portal Enredijo, seguiremos monitoreando el pulso de los precios y la economía de los hogares para traerte información rigurosa, útil y en tiempo real. ¡Guarda nuestro portal en tus favoritos y toma decisiones informadas antes de hacer tu próximo mercado!

Autor

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Todos los Derechos Reservados D.R.A. Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin la autorización escrita de su titular. 

Línea de atención: (+57) 318 39 37 367. 
Dirección: Calle 3 No 4-30 Este, Bo. Venecia. Pitalito, Huila – Colombia