En un fallo de alto impacto político emitido este miércoles 4 de febrero de 2026, el Consejo Nacional Electoral (CNE) revocó la inscripción de Iván Cepeda para la consulta interpartidista del 8 de marzo. Con una votación ajustada de 6 a 4, el tribunal acogió la tesis de que el candidato no puede participar en dos mecanismos de selección consecutivos. Ante la decisión, calificada de “arbitraria” por el oficialismo, el Pacto Histórico anunció su retiro inmediato de la consulta del ‘Frente por la Vida’ y confirmó que Cepeda competirá directamente en la primera vuelta presidencial de mayo.
La decisión: un voto define el futuro de la izquierda
La novela jurídica que tuvo en vilo al país terminó este miércoles gracias al voto decisivo del conjuez Hollman Ibáñez. La Sala Plena del CNE, que se encontraba empatada, resolvió finalmente negar la participación de Cepeda argumentando una violación al régimen de consultas estipulado en la Ley 1475 de 2011.
El argumento central de la ponencia mayoritaria sostiene que Cepeda ya participó —y ganó con 1.550.000 votos— en la consulta interna del Pacto Histórico realizada el pasado 26 de octubre de 2025. Según la interpretación del tribunal, un candidato no puede someterse a una consulta interna y posteriormente a una interpartidista en el mismo periodo electoral, pues esto constituiría una doble oportunidad no contemplada en la norma.
“Como no pueden derrotarnos en las urnas, apelan a las trampas”, declaró Cepeda tras conocer el fallo, confirmando que su estrategia ahora será buscar la presidencia sin intermediarios el próximo 31 de mayo.
“Frente por la Vida” se desmorona sin su favorito
La salida de Cepeda cambia radicalmente el panorama del 8 de marzo. La consulta del ‘Frente por la Vida’, diseñada para unificar al progresismo, queda ahora reducida a tres precandidatos: el exembajador Roy Barreras, el exgobernador Camilo Romero y el exministro Juan Fernando Cristo.
Sin embargo, el Pacto Histórico ha decidido no legitimar este proceso. Al retirar su apoyo oficial a la consulta de marzo, la coalición de gobierno busca restar fuerza política a una votación en la que ya no tienen representación directa. Mientras tanto, en la otra orilla, la Gran Consulta de la derecha (con 9 aspirantes) y la consulta de centro —liderada por Claudia López y Leonardo Huertas— siguen en pie, capitalizando la atención mediática de la jornada.
Golpe doble: revocan listas a la Cámara
El fallo contra Cepeda no fue la única mala noticia para el gobierno. En la misma sesión, el CNE anuló la inscripción de las listas del Pacto Histórico a la Cámara de Representantes en circunscripciones clave como Bogotá, Valle del Cauca y Cauca.
La autoridad electoral argumentó que la coalición violó el límite constitucional que prohíbe sumar partidos que, en conjunto, hayan superado el 15% de la votación en las elecciones anteriores. Esta decisión pone en jaque la gobernabilidad futura del proyecto progresista, obligando al presidente Gustavo Petro a convocar una “tutelatón” y movilización social para intentar revertir lo que denominan un cerco institucional.
Entendiendo el Fallo
Claves sobre la decisión del CNE e Iván Cepeda
- ¿Por qué el CNE inhabilitó a Iván Cepeda para la consulta? El CNE determinó que Cepeda incurriría en una doble postulación al participar en dos consultas (la interna de octubre y la interpartidista de marzo) para el mismo cargo, lo cual vulnera los principios de la Ley 1475 sobre mecanismos de selección democrática.
- ¿Qué significa ir directo a primera vuelta? Significa que Iván Cepeda ya no competirá contra otros candidatos de izquierda el 8 de marzo para ganar el aval. Su nombre aparecerá directamente en el tarjetón presidencial definitivo el 31 de mayo, compitiendo contra los ganadores de las otras consultas.
- ¿Qué pasará con la consulta del “Frente por la Vida”? La consulta sigue vigente legalmente con los otros candidatos inscritos (Barreras, Romero, Cristo), pero pierde su peso político principal al no contar con el candidato del partido de gobierno, quien lideraba las encuestas.
A modo de conclusión
La decisión del CNE reconfigura el tablero electoral de 2026. Lo que debía ser una fiesta democrática en marzo para definir el candidato único del oficialismo, se ha transformado en una batalla jurídica y política de largo aliento. Con Cepeda directo en primera vuelta y las listas al Congreso en vilo, la campaña entra en una fase de polarización aguda donde los tribunales tendrán tanto protagonismo como las plazas públicas.








