martes, septiembre 29, 2026

Apicultores del Huila unen miel y conservación

Veintisiete productores de Neiva, Rivera y el resguardo indígena Paniquita avanzan en su profesionalización de la mano del SENA y la CAM, fortaleciendo sus prácticas mientras protegen la cuenca del río Las Ceibas. El departamento, que produce un promedio cercano a las 500 toneladas anuales de miel, consolida esta actividad como un pilar ecológico y económico fundamental en la región

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En una firme apuesta por salvaguardar los valiosos ecosistemas del departamento y mejorar los ingresos de la población rural, un grupo de 27 apicultores del Huila inició recientemente un proceso de certificación de sus saberes empíricos. Liderado por la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena (CAM) y el Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA), este proyecto interinstitucional busca profesionalizar las prácticas tradicionales de cosecha de miel. Esta iniciativa conjunta se convierte en un escudo inquebrantable para la protección de la cuenca del río Las Ceibas y el Alto Magdalena, mitigando el impacto ambiental y garantizando un desarrollo verdaderamente sostenible.

Certificación técnica

El arduo trabajo en el campo no suele venir acompañado de un diploma académico, pero esa realidad rural está cambiando rápidamente en el sur del país. A través de la estrategia de Reconocimiento de Aprendizajes Previos (RAP), el SENA evalúa y valida formalmente las invaluables habilidades que los campesinos han adquirido durante años de labor ininterrumpida. La instructora del SENA, Lorena Tacha, detalla que el proceso formativo consta de tres fases fundamentales: primero, certificar la cosecha de miel de abejas y cera; segundo, el correcto establecimiento de los apiarios; y finalmente, el manejo técnico continuo de estos espacios.

Al superar estas rigurosas etapas, con pruebas de desempeño realizadas en lugares de evaluación estratégica como el bosque andino “Ceibas La Colonia” en Neiva y distintas veredas del municipio de Rivera, los participantes logran homologar su vasta experiencia. Al finalizar con éxito, reciben el codiciado título de Operarios de Producción Apícola. Esta validación evita astutamente que los agricultores tengan que cursar asignaturas sobre saberes que ya dominan a la perfección, dignificando su experiencia real en el territorio y optimizando su tiempo de manera efectiva.

Un sector en auge

La creciente producción de miel en el departamento no es un esfuerzo aislado de pocos individuos, sino un potente motor asociativo en constante expansión. Un ejemplo claro y motivador se vive a diario en la vereda El Chapuro, en Neiva, donde el sólido trabajo colaborativo permitió a los vecinos pasar de tener apenas 12 colmenas a sumar un total de 22 en la actualidad. Este crecimiento escalonado abre de manera contundente nuevas alternativas económicas para todas las familias locales que dependen directamente del desarrollo del agro.

Apicultores del Huila Unen Miel y Conservación
Apicultores capacitados en el Huila. Foto: CAM

A nivel macrorregional, las cifras del sector respaldan ampliamente este gran esfuerzo comunitario, pues históricamente el Huila se ha posicionado en el cuarto lugar entre los mayores productores nacionales de miel. Esta arraigada vocación productiva es exactamente la que emprendedoras rurales como Leidy Margarita Ospina, vocera de la asociación Tesoro de la Montaña, buscan potenciar todos los días. Para ella, quien lleva tres años perfeccionando apasionadamente su destreza técnica en la vereda Normandía, este proceso educativo articulado por la CAM es la vitrina ideal para aumentar sus conocimientos y posicionar la producción agropecuaria de forma mucho más competitiva.

La apicultura como escudo

Más allá del obvio impacto comercial y lucrativo, la crianza respetuosa de abejas desempeña un rol absolutamente insustituible en la preservación de la biodiversidad local. Estas acciones organizadas se enmarcan estratégicamente en la juiciosa implementación del Plan de Ordenación y Manejo de la Cuenca Hidrográfica (POMCA) del vital río Las Ceibas y de otros importantes afluentes que vierten sus aguas directamente al caudaloso río Magdalena.

Javier Cardozo, profesional técnico experto de la CAM, sostiene firmemente que el objetivo central de toda esta gran alianza es consolidar las ricas experiencias de quienes habitan y trabajan diariamente en la zona de influencia de la cuenca. Al entregarles equipos apícolas modernos e incentivos directos, las autoridades ambientales promueven activamente el aprovechamiento inteligente de productos no maderables del frágil bosque andino. Así, la prolífica presencia de los enjambres garantiza la polinización cruzada y la regeneración vegetal constante, promoviendo buenas prácticas que aseguran la vida del ecosistema.

Meliponicultura

Un componente esencial, y quizás el más conmovedor de este loable proyecto integral, es la inclusión genuina de los valiosos saberes indígenas. Para la milenaria comunidad Tama Dujos del Caguán Paniquita, el estrecho trabajo con la naturaleza no constituye solamente un negocio pasajero, sino una inquebrantable herencia cultural. Esmeralda Quiroga Páez, integrante activa de este resguardo, subraya con total convicción la tremenda importancia de la meliponicultura —la cría artesanal de abejas nativas sin aguijón— como un vehículo sagrado de vida que se transfiere celosamente de generación en generación.

Esta profunda conexión espiritual y comunitaria con las diferentes especies de abejas nativas ha logrado algo verdaderamente esperanzador en medio de las presiones modernas: despertar el fuerte interés investigativo de los habitantes más jóvenes del resguardo. Hoy por hoy, la sólida recuperación de todos estos saberes ancestrales se erige como un poderoso mecanismo de resiliencia territorial, protegiendo a los polinizadores endémicos frente al latente riesgo de la deforestación y la pérdida de hábitats.

La exitosa y armónica alianza entre la institucionalidad, las dedicadas comunidades campesinas y los orgullosos pueblos indígenas nos demuestra fehacientemente que es totalmente posible generar prosperidad rural sin comprometer jamás el futuro de los recursos naturales. Mientras el Huila avanza con absoluta determinación para certificar a los celosos guardianes de su miel, la valiosa biodiversidad local respira mucho más aliviada. Te invitamos a continuar explorando e interactuando con los contenidos exclusivos del portal de noticias ENREDIJO para seguir descubriendo aquellas historias reales donde el desarrollo social, la innovación y la protección de la naturaleza prosperan juntas.

La información de este artículo fue recopilada por nuestro equipo periodístico. La corrección se realizó con asistencia de inteligencia artificial.

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