Decenas de usuarios en el Huila reportan incrementos injustificados en sus cobros, a pesar de mantener sus rutinas de consumo. La empresa asegura que el costo por kilovatio bajó y se compromete a revisar caso por caso las inconsistencias comprobables, mientras factores transitorios continúan impactando la tarifa final.

Ante la ola de quejas de decenas de ciudadanos en el Huila por el incremento repentino en sus recibos de luz, Electrohuila se pronunció para explicar la composición de sus tarifas. Aunque los usuarios denuncian alzas de hasta 40.000 pesos sin haber cambiado sus electrodomésticos, la compañía aclaró que el precio del kilovatio disminuyó recientemente. Además, la entidad advirtió que factores como el nivel de consumo, los subsidios aplicados y los saldos pendientes determinan el monto final a pagar en cada periodo.
El reclamo ciudadano
El valor del servicio eléctrico se ha convertido en un punto crítico para la economía de las familias huilenses. Recientemente, se recopilaron al menos 43 denuncias de ciudadanos profundamente inconformes con los cobros en sus recibos. La principal queja radica en que muchos afirman haber mantenido estrictamente sus mismas rutinas de consumo y los mismos electrodomésticos, pero enfrentan alzas que superan los 30.000 y 40.000 pesos.
Un usuario reportó que su factura pasó de 80.000 a 130.000 pesos sin explicación aparente, mientras que otro, en una vivienda habitada por solo dos personas, vio un salto de 60.000 a 95.000 pesos. Esta situación reaviva un descontento histórico en la región; como han señalado analistas locales y editoriales recientes de medios departamentales, la paradoja de tener grandes represas hidroeléctricas cercanas y pagar tarifas elevadas genera frustración ciudadana, recordando épocas pasadas en las que el alto costo del servicio derivó en fuertes movilizaciones sociales en el departamento. “Es ridículo pagar la energía más cara del país con represas cercanas”, cuestionó uno de los afectados por los cobros.
El costo del kilovatio disminuyó
Para dar respuesta a estas inquietudes, Nika Cuéllar, gerente de ElectroHuila, aclaró que es fundamental diferenciar entre el precio individual de cada kilovatio y el valor total de la factura. Según los datos entregados por la empresa, el costo unitario del kilovatio hora (kWh) tuvo una reducción cercana a los 25 pesos, pasando de 1.018 pesos en julio a 993 pesos en agosto de 2026.
Por lo tanto, la gerencia sostiene que un aumento de 50.000 pesos, 100.000 pesos, o un salto del 33 % en el valor total de un recibo, no puede atribuirse exclusivamente al costo de la energía. Variables como la cantidad de días del periodo facturado, la aplicación de los subsidios estatales, saldos en mora y cobros de terceros —como el servicio de aseo o el alumbrado público municipal— inciden directamente en el pago final, aclarando que esos valores no representan ingresos propios de la electrificadora.




Auditoría y desviaciones
Frente a los usuarios que aseguran no haber modificado sus hábitos, Electrohuila se comprometió a abrir un proceso de revisión detallado. La empresa indicó que si un ciudadano demuestra que mantuvo sus condiciones habituales y su cobro presenta un alza que no corresponde, el caso será revisado individualmente para entregar una respuesta de fondo.
Para ilustrar las variaciones, la electrificadora expuso casos que habían sido denunciados en redes sociales. En una vivienda donde la factura llegó por 638.570 pesos, la visita técnica determinó que el usuario había instalado un aire acondicionado un mes antes, lo que disparó su consumo. En un segundo caso, con un cobro de 504.000 pesos, se detectó una irregularidad técnica en el contador que lo hacía registrar un 20 % menos de la energía real consumida; tras el cambio del equipo de medición, el promedio subió de 400 a 527 kWh.
Además, la entidad recordó la importancia de vigilar el “consumo de subsistencia” para los estratos 1, 2 y 3, el cual está subsidiado por el Gobierno Nacional y en Neiva cubre hasta 173 kWh. Todo kilovatio consumido por encima de ese nivel se cobra a tarifa plena.
Componentes transitorios
La estructura tarifaria no es decidida libremente por ElectroHuila, sino que aplica una metodología regulada por la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG). De lo recaudado en el costo unitario, solo el 47 % ingresa directamente a la empresa por los componentes de distribución y comercialización, mientras que el 53 % restante se recauda para ser transferido a otros agentes del sector. Pese a esto, para julio de 2026, la electrificadora ocupaba el quinto lugar a nivel nacional entre las empresas con el costo unitario más alto.
Actualmente, el debate también comprende dos cobros transitorios que encarecen el servicio:
- La variable AJ, derivada de la exposición a las compras de energía en bolsa (que llegó al 60 %) durante el fenómeno de El Niño de 2023, sumó 33 pesos por kWh en agosto, y se proyecta que deje de cobrarse a partir de septiembre de 2026.
- La “Opción Tarifaria”, un mecanismo de recaudo para diferir una deuda de 60.000 millones de pesos adquirida durante la pandemia, finalizará su ciclo de cobro en diciembre de 2026. La salida de ambos componentes podría significar un alivio cercano a los 110 pesos por kilovatio al finalizar el presente año.
Resolución de escasez y metas de ahorro
Dentro de las regulaciones recientes, rige la Resolución CREG 101 120 de 2026, la cual penaliza los excesos de consumo para mitigar la situación de escasez. Quienes superen en más de un 10 % su meta individual diaria (calculada con base en el historial de los últimos 12 meses) enfrentan cobros adicionales. Para los estratos residenciales 1, 2 y 3 se aplica un factor de 1,30 sobre los kilovatios excedentes, para los estratos 4, 5 y 6 es de 1,50, y para el sector comercial e industrial llega a 1,70. En contraste, quienes ahorren y mantengan un consumo inferior al 90 % de su meta, recibirán redistribuciones económicas al final de cada periodo de seis meses.
El panorama energético en nuestra región exige de los ciudadanos una vigilancia constante de sus medidores y una comprensión detallada de los componentes de sus facturas. Mientras se disipan paulatinamente los cobros heredados del fenómeno de El Niño y de la pandemia, los usuarios que detecten anomalías comprobables pueden exigir sus derechos radicando sus reclamaciones en la línea gratuita 018000952115, en el correo radicacion@electrohuila.co, o en las oficinas presenciales ubicadas en Neiva, Pitalito, Garzón y La Plata. Desde la sala de redacción de ENREDIJO continuaremos fiscalizando el comportamiento de los servicios públicos, aportando claridad, rigor y defendiendo la transparencia económica de los hogares del sur de Colombia.
La información de este artículo fue recopilada por nuestro equipo periodístico. La corrección se realizó con asistencia de inteligencia artificial.










