Foto: Gobernación del Huila
La caficultura en el departamento del Huila experimenta una transformación estructural impulsada por el liderazgo innegable de las mujeres rurales.
En el municipio de Garzón se destaca el trabajo organizativo de la Asociación de Mujeres Cafeteras del centro del Huila Asomujer Café, un colectivo que ha logrado consolidar un proyecto de producción de grano de alta calidad. Estas lideresas dejaron atrás el rol exclusivo de amas de casa para asumir el control directo de los procesos de siembra, beneficio y transformación agrícola, todo con la firme intención de conquistar los paladares más exigentes del mercado nacional y extranjero.
Autonomía y arraigo territorial
Las estadísticas del sector indican que cerca de 28.000 mujeres se dedican a esta actividad agrícola en el campo huilense, una cifra que demuestra el peso de la mano de obra femenina en la producción agrícola. Un ejemplo claro de esta fuerza productiva se encuentra en la vereda El Paraíso, ubicada a cuarenta minutos del casco urbano de Garzón, donde las integrantes de Asomujer Café administran su propia finca cafetera. Miriam Consuelo Urrea, líderesa de la organización, destaca que el predio fue adquirido mediante un esfuerzo mancomunado, asumiendo un préstamo bancario que las socias lograron saldar gracias a su estricta disciplina administrativa y su inquebrantable compromiso con el proyecto asociativo.

Innovación y sostenibilidad
La dedicación de estas productoras se refleja directamente en la modernización de sus prácticas agrícolas. Actualmente la asociación opera un sistema de beneficio ecológico compuesto por maquinaria especializada, seleccionadoras de grano, cribas y grandes tanques de fermentación. Esta infraestructura técnica incluye un área específica para el manejo de la cereza del café, la cual es convertida meticulosamente en fertilizante orgánico para proteger las fuentes hídricas y el entorno natural de la zona. Asimismo, el grupo asociativo logró instalar un laboratorio de análisis de calidad mediante su participación en convocatorias públicas dirigidas a la mujer rural. Estas herramientas tecnológicas les permiten estandarizar sus procesos y responder a las altas exigencias de los consumidores globales, exaltando el rigor de su trabajo diario.
Certificación y mercados globales
Los sueños de la organización están puestos en la exportación directa, con un interés particular en el mercado europeo, sector con el cual ya han iniciado los primeros acercamientos comerciales. Para alcanzar este ambicioso objetivo, las productoras trabajan arduamente en la obtención de un sello propio que certifique su producto bajo la categoría exclusiva de café cultivado por mujeres. Esta distinción representa una estrategia fundamental para ingresar a nuevos nichos económicos, un paso que demuestra la inmensa capacidad de la mujer campesina para generar desarrollo, transformar su entorno, mejorar la calidad de vida de sus familias y dinamizar la economía de todo el departamento.








